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El Winland, cada vez más comprometido

Mientras un cuerpo de peritos de la Unidad de Información Financiera no deja de sorprenderse por los hallazgos encontrados en documentos del casino Winland de Guaymallén, una denuncia por administración fraudulenta complica a los socios. Sospechas, peleas y el misterio del documento de los 22 millones.
Foto: Nacho Gaffuri / MDZ
Foto: Nacho Gaffuri / MDZ

La historia la reveló a principios de octubre MDZ: en esos días, un cuerpo de técnicos de la Unidad de Información Financiera (UIF) arribó a Mendoza y se dirigieron prestos al subsuelo del casino Winland a efectos de analizar documentos de diversa índole en el marco de una serie de denuncias cruzadas que rozan el delito de lavado de dinero.

La indagación de los especialistas ocurre en el marco de una sorda pelea entre diferentes socios del Winland y el Hotel Intercontinental. Por un lado, se encuentra la firma gerenciadora denominada Zulú, integrada por Luis Olivares y Zunilda Torres, un matrimonio en disolución.

Por el otro lado, aparece una sociedad llamada KLP, integrada por otras dos firmas: Grupo 5 y Promotora. La primera está integrada por Rafael Augusto Garfunkel —tío del mediático Matías Garfunkel— y Pablo Marcelo Goldszier; la segunda por los rusos Oleg Starovoyt, Alexander Oseev, Vladimir Yurin y Serhiy Dolhanov.

Como ya explicó in extenso este diario, entre los socios existe una fuerte disputa por la “caja”, en la cual terminó terciando la Justicia local cuando decidió intervenir el Winland el pasado 12 de septiembre. Todo ello luego de que KLP denunciara a los responsables de Zulú por irregularidades, desvíos de fondos y hechos de fraude que ya están siendo investigados en la justicia local y donde aparecen las sospechas de que se habría blanqueado dinero.

En ese contexto, KLP obtuvo una medida cautelar que implicó el “corrimiento” de la sociedad de Olivares del control de la caja y de la recaudación total del Casino del Hotel Intercontinental, mediante la designación de un interventor judicial.

Lo que investiga la UIF es el origen y destino de los fondos y operaciones concretadas por Zulú y Olivares, quienes estuvieron al frente del Casino hasta la decisión judicial del 12 de septiembre, cuando se dispuso la intervención recaudadora.

No solo eso: la UIF está en contacto con sus pares de México y Estados Unidos. Esto es, las agencias que saben indagar en el delito de lavado de capitales. El dato no es menor, toda vez que Olivares ostenta una relevante participación en casinos mexicanos que también están bajo sospecha.

Oportunamente, Jorge Grispo —abogado de KLP— confirmó a MDZ la inspección de marras. A su vez, el abogado de la firma Zulú, Ricardo Corica, advirtió:

La investigación de la UIF “va a complicar más a KLP que a Zulú, ya que el responsable ante esa unidad es KLP”.

Como sea, la UIF ya ha accedido a documentación que compromete a los actores de esta trama y les ha advertido que tendrían que haber sido “más estrictos” a la hora de manejarse contablemente. La postal de esas irregularidades es el hallazgo de una factura por 22 millones de pesos que fue abonada al contado, violando todas las normas financieras vernáculas.

Ese documento encendió las alarmas de los investigadores e incluso de los abogados del Hotel Intercontinental, quienes advirtieron a este medio que ese descubrimiento por parte de la agencia anti lavado complicaría la existencia de todos los involucrados en la disputa judicial. ¿Qué se esconde allí, lavado de dinero, fuga de capitales, evasión impositiva? ¿Todo ello junto?

No se trata del único documento que prendió las alarmas de los sabuesos de la UIF. Hay docenas de irregularidades que fueron observadas incluso por los veedores del Winland. Algunas de ellas:

-Al realizar una consulta en la opción de máquinas re facturadas del sistema SOL2000, se obtuvo como resultado que en el mes de setiembre existen re facturaciones varias, sumando un total de $278.478,88 netos ($500.691,08 en valor absoluto) distribuida en 581 máquinas (casi todo el parque actual de máquinas).

-Situaciones similares han sido detectadas e informadas en fecha 07/10/2013 y en informe de auditoría de fecha 21/08/2013.

-Se detectó en las rendiciones de gastos que Zulú presenta al juez la existencia de facturas apócrifas (según listado de AFIP).

-Se detectó desde que comenzó la auditoría un significativo aumento en la facturación de gastos corrientes que no se condice ni con el consumo ni con inflación.

-Se detectó que Zulú no está cumpliendo con el pago de algunas cargas fiscales que le corresponde.

-Se detectaron re facturaciones y diferencias en conceptos variados, cambios de pozos acumulados sin que se detecte la razón de ello y todo tipo de anomalías respecto de las maquinas que están conectadas al sistema (respecto del cual se fueron detectando adulteraciones en los registros.

-Se negó el libre acceso a la UIF en su inspección y sólo se los dejó ingresar luego de que llegara el abogado Ricardo Corica.

Quizás el punto más polémico fue la negativa de acceso al Oficial de Cumplimiento y la imposibilidad de llevar adelante las obligaciones que impone la ley de lavado de dinero.

Las irregularidades mencionadas no solo están en poder de la UIF: se presentó hace unos días un escrito judicial por administración fraudulenta ante una fiscalía y los resultados prometen ser escandalosos.

Las denuncias se cruzan entre sí y se superponen unas a otras. Socios que se señalan ante la Justicia, divorcios que desnudan patrimonios ocultos e investigaciones que complican los negocios de todos los involucrados.

Ya lo dijo alguna vez Napoleón Bonaparte: “En los negocios de la vida no es la fe lo que salva, sino la desconfianza”.