Por qué hay menos accidentes viales en países ricos
El último informe sobre la situación mundial de la seguridad vial 2013 (ver al final de la nota) indica que sólo 28 naciones -que cubren el 7% de la población total- tienen leyes de seguridad vial, que abarcan los principales factores de riesgo: beber y conducir, exceso de velocidad, uso de cascos en motos, cinturones de seguridad y sistemas de contención infantil.
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Pese a esfuerzos por acciones temporales -ya sea de gobiernos o de asociaciones civiles y por falta concreta de legislación- el 93% restante no ha logrado cambiar la cultura vial y reducir las muertes en las rutas. Por eso, la conclusión –a nivel global- es desalentadora:
Los accidentes de tránsito en la ruta van en aumento, especialmente en los países con ingresos bajos y medianos: allí las tasas de mortalidad duplican al de los países con altos ingresos. Esto se debe, en parte, a que creció el parque automotor en naciones en vías de desarrollo, sin que se haya producido una inversión simultánea en las estrategias de seguridad vial y en el ordenamiento territorial.
De los 182 países evaluados en el informe difundido por la Organización Mundial de la Salud aparecen los siguientes datos: en el extremo positivo, naciones como Suecia (3 muertes por cada 100 mil habitantes), Reino Unido (3,7), Suiza (4,3), Alemania (4,7), España (5,4) y Australia (6,1). Y en el extremo negativo encontramos a República Dominicana (41,7 muertes por cada 100 mil habitantes), Tailandia (38,1), Venezuela (37,2), Irán (34,1) y Sudáfrica (31,9). Argentina aparece en el medio, con 12,6 muertes por cada 100 mil habitantes. Por abajo están Chile (12,3) y Estados Unidos (11,4), y por arriba, México (14,7), Colombia (15,6), China (20,5), Uruguay (21,5) y Brasil (22,5).
¿Estar en la mitad de la tabla significa que los argentinos podemos respirar tranquilos?
“Nosotros somos muy cuidados con las estadísticas: una cosa es si las genera el Estado y otra cosa, si las ONG, porque es muy difícil hablar de esto. Hay que tener cuidado con los informes oficiales, porque hay una tendencia minimizar los problemas. Pero hay una sensación –por los turistas argentinos – que en Chile se respeta más al peatón”, contó a MDZ Alberto Gasparini, de la ONG Luchemos por la Vida. .
“En los últimos cinco años hubo entre 7.500 y 8500 muertos al año. En ese lapso, el parque automotor se incrementó en un 20%. Y si esto no disparó la cantidad de muertes ha sido por las campañas de prevención que la Agencia Nacional de Seguridad Vial y distintas asociaciones han realizado. Pero con esto no alcanza: hace falta más”, explicó.
Revisando los números del informe encontramos ciertas disparidades: por ejemplo, el 80% de los automovilistas de Angola usan cinturón de seguridad, mientras que sólo lo hacen el 10% de los conductores de Uganda. Y comparado al otro, en esta nación hay más muertes viales: 28,90 por cada 100 mil habitantes (Uganda) contra 23,10 por cada 100 mil (Angola).
Algo similar ocurre comparando Argentina con Chile: el 50% de los argentinos no usa el cinturón de seguridad, mientras que tampoco lo hacen el 60% de los conductores chilenos. Sin embargo, por una escasa diferencia, por cada 100 mil habitantes mueren más en Argentina que en Chile.
Pero esos índices cambian considerablemente si comparamos dos ciudades de ambos países con el mismo nombre: Santiago. La capital chilena tiene menos de la mitad de muertes por cada 100 mil habitantes del promedio de ese país, mientras que de este lado de la cordillera, en Santiago del Estero, la cifra se dispara a 40.5 muertes por cada 100 mil, es decir, casi los mismos números que República Dominicana, que se lleva las peores cifras del mundo.
Entonces ¿por qué en Argentina se mezclan los peores índices del mundo junto a los mejores (3,39 en la Ciudad de Buenos Aires, es decir, casi similar al del Reino Unido)?
“Hemos hecho algunas mediciones sobre el uso de los cascos. En Entre Ríos, por ejemplo, hemos notado que se hacen muchas boletas por distintas infracciones y a la vez veo que el 100% de los motociclistas usan cascos. En Capital Federal, el uso del casco y del cinturón es muy elevado, pero cuando “cruzamos la frontera” (la general Paz), el uso del cinturón no llega al 10% de los automovilistas”, comentó Gasparini.
Los números de Luchemos por la Vida indican que entre 2002 y 2012 las muertes viales en Mendoza oscilaron entre 327 y 334. El pico más alto fue en 2008, con 431. En estos casos -y a diferencia de estadísticas oficiales-, los que fallecieron hasta 30 días después del accidente también integran la nómina. Respecto de 2013, hasta principios de este mes hubo 118 muertes - según cálculos de Voluntarios en Red -, de los cuales 68 ocurrieron adentro del vehículo, 49 en la moto, 34 fueron peatones, 14 ciclistas, seis en camión, cuatro en camioneta y dos en tractor.
La proporción de víctimas viales en Mendoza supera a la de Córdoba (19,21 vs 15,75). Es menor a la de San Juan (28,93) y mucho mayor a la de San Pablo (12,27), Ciudad de Buenos Aires (3,39), Bogotá (7,18), Santiago de Chile.
En Mendoza, la franja etaria en la que se produce mayor cantidad de decesos es la que va entre los 18 y los 35 años. Entre ellos los promedios de 25 años son los que más están vinculados a consumo de alcohol.
El psicólogo social Hugo Fiorens, en una entrevista con MDZ, había señalado algunos apuntes que explican el contexto local:
"Vemos familias completas que viajan en moto. Sabemos que el tema social es un factor que influye y que muchas personas no tienen otra forma de movilizarse, pero hay que tomar conciencia del peligro que esto implica".
"Tenemos deberes que son respetar las leyes vigentes, manejar con prudencia ya que los mendocinos son muy imprudentes al volante".
La gran pregunta: ¿por qué hay más menos víctimas en las naciones con ingresos altos que en países con ingresos medios?
La respuesta no tiene mucho que ver con el nivel de PBI por habitantes o por el superavit de la balanza comercial de esas naciones. Tiene que ver con acciones a largo plazo sobre prevención vial, corroborado con el cumplimiento de la ley.
Así lo ve Gasparini, que también es vocero de Luchemos por la Vida, con una única respuesta: políticas de prevención y cumplir la ley.
En este sentido sostiene que para mejorar la situación en Argentina hace falta que se cumplan las leyes y fortalecer la prevención y la conciencia vial. Sólo eso. Y comparó la conducta de muchos conductores de vehículos y peatones con la de alumnos de la secundaria, a la hora de poner una excusa para salvar una situación:
"Cuando alguien cruza en rojo y es detenido por un policía vial, lo común es que te diga ' el otro también pasó en rojo, ¿por qué no lo multa a ese, también?", ejemplificó.
Cree que los argentinos sabemos lo que está bien y lo que está mal, pero "lo que está mal" nunca va a ser para uno mismo, sino para el otro conductor.
A la hora de revisar casos exitosos, Gasparini lo responde así: “España ha logrado bajar las muertes viales y Suecia también, a través de controles y educación”.
Sólo para el caso de España, entre 2001 y 2010 se redujo por la mitad los muertos y heridos graves en las rutas. En ese lapso, el parque automotor creció 26%.
Suecia tiene 28 muertes en accidentes viales por cada millón de habitantes. Allí la educación vial es una prioridad absoluta y política de Estado. Está en todos los niveles de enseñanza (primaria, secundaria y universitaria). En los establecimientos educativos existen Consejos de Seguridad Vial. En ellos participan las autoridades locales, docentes, alumnos y sus familias para elaborar propuestas concretas que mejoren el tráfico en su localidad. De este modo se consigue implicar a los menores en la identificación (incluso en la solución) de los peligros viales.
A nivel mundial
Para empezar conviene señalar que el número de muertes por accidente de tránsito no aumentó en los últimos tres años: estamos hablando de 1,24 millones de personas. Es una cifra elevada, por donde se lo mire. Y el 80% de las muertes se dan en los países con ingresos medios.
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Existen estrategias de eficacia comprobada para reducir las lesiones causadas por el tránsito. Gracias a su aplicación, varios países han adoptado medidas exitosas
para reducir su mortalidad por accidentes de tránsito. Los progresos de los países
en la aplicación de medidas de eficacia demostrada para reducir las lesione
África es la región del mundo con mayor tasa de mortalidad por accidentes de tránsito (24,1), seguido del Pacífico Occidental (18,5), Asia Sudoriental (18,5), Américas (16,1) y Europa (10,3). La mitad de los fallecidos son peatones, ciclistas y motociclistas.
La Organización Mundial de la Salud sostiene que hace falta más esfuerzos para lograr que la infraestructura vial sea más segura para los peatones y ciclistas, para mejorar la atención a los accidentados, y en algunas naciones, a promulgar urgentemente leyes integrales que se ajusten a las prácticas óptimas relacionadas con todos los factores de riesgo fundamentales.
Para dar un ejemplo, en Bolivia no hay leyes sobre el uso del cinturón de seguridad ni tampoco una normativa que limite la conducción bajo los efectos del alcohol. En tanto Argentina figura "en rojo" en lo que hace a las leyes integrales sobre el límite de velocidad en zonas urbanas a nivel país, algo que falta regular acá (o en todo caso, fijar una mismo criterio de velocidad máxima para todo el país).
Las lesiones causadas por el tránsito son la octava causa mundial de muerte, y la
primera entre los jóvenes de 15 a 29 años. Las tendencias actuales indican que, si no se toman medidas urgentes, los accidentes de tránsito se convertirán en 2030 en la quinta causa de muerte.
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