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Niegan que en la Feria se favorezca a algunas librerías

La visita de Alessandra Rampolla derivó en una denuncia sobre favores hacia algunas librerías. La versión de los encargados.

La presencia de Alessandra Rampolla el jueves pasado en la Feria del Libro de Mendoza tuvo una derivación que nada tiene que ver con la temática que trata la sexóloga, sino con una denuncia a través de las redes sociales que apuntaba directamente contra la organización y una librería.

La denuncia en cuestión señalaba que pasadas las 21 de ese día, se les había pedido a los responsables de los stands que cerraran debido a que la firma de libros de parte de Rampolla se realizaría en el lugar. Pero algunos libreros (si bien la denuncia en las redes sociales se realizó desde una librería, desde MDZ Online consultamos a otros libreros) señalaron que, inexplicablemente, cuando todos habían cerrado, el stand de Le Club (librería y disquería) permanecía abierto.

Esto derivó, siempre de acuerdo a la denuncia de los libreros, en el pedido de explicaciones a los encargados de la Feria del Libro, quienes no dieron mayores detalles y, por el contrario, habrían respondido, entre otras cosas, que quienes se quejaban se callaran “por eran radicales”. Con esto, los libreros argumentaban que en la feria había librerías que tenían ubicaciones preferenciales, mientras que a otras eran discriminadas.

MDZ Online se comunicó, a partir de esto, con Alejandro Orellana, uno de los encargados de la organización de la Feria del Libro y uno de los signados por los denunciantes como quienes no les dieron respuesta.

“Le Club es una librería más en la feria”, aseguró Orellana, y explicó que lo que sucedió esa noche fue que la firma de libros de parte de Rampolla fue organizada debajo de la esfera del Le Parc, por lo que se les pidió a todos los libreros que cerraran sus stand, para que la gente no se viera tentada a recorrer la feria mientras unos puestos estaban abiertos y otros ya hubieran cerrado, debido a la hora en que esto sucedería.

Orellana también explicó que este pedido de cierre incluía a Le Club, pero que este stand cerró más tarde debido a que la mujer a cargo se demoró un poco más que los demás. Y desligó a la feria y a la organización de lo que denominó “un tema particular de los libreros”, desencadenado por la ubicación dentro de la feria.

“Yo he llevado la parte de la librerías y te puedo garantizar que no hay nada de eso que denuncian”, agregó Orellana, e insistió: “Es posible que haya un cierto enojo entre los libreros, pero es entre ellos, es un tema particular de ellos, no tiene nada que ver con nosotros”.