Bolognesi: cuando la verdad parece un imposible
José Luis Bolognesi, nuevamente será el centro de la escena en el nuevo juicio que se iniciará por su muerte violenta el 18 de noviembre en la Ciudad de General San Martín.
Esto se producirá en la patria chacarera luego de que en el primer juicio fueran absueltos los únicos imputados que quedaron en la causa luego que de en principio fueran cuatro los sospechosos: Abdo Girala y Carlos Alberto “Metralleta” Pérez.
Es que, la absolución, muy cara y resistida socialmente en San Martín, volvió a ser activada -y a ser noticia- luego de que popularmente no fuera aceptada por la comunidad que sigue pidiendo justicia por el crimen en el que fueron señalados, primero cuatro hombres jóvenes y finalmente dos, tras pasar la causa por varios jueces donde quedó en evidencia que algo se estaba ocultando en contra de la verdad que aún no parece encontrar luz desde el estanque en el que está vedada.
Los testigos imputados por falso testimonio
La señora Ana María Puebla, en su momento considerada como la testigo clave -que mágicamente encontró el entonces comisario Héctor Quiroga-, en el primer juicio se contradijo a más no poder, relatando que, en esa fatídica noche para el Kote, fue a bailar con un hombre mayor del Barrio San Pedro, que volvió cerca de las seis de un baile en Maipú y fue víctima de un supuesto intento de violación y por ello escapó y corrió con sus tacos altos hasta el Hospital Perrupato y de allí hasta la esquina de la Jirafa (intersección de Advíncula Moyano y Ruta 50) donde dijo haber observado a cuatro hombres que golpearon brutalmente a Bolognesi luego de haberlo atropellado con “una chata negra”. Que esa dirección la había tomado porque en el nosocomio estaba internada una sobrina que después negó tal versión por lo cual quedó imputada por falso testimonio.
Gabriela Altamirano, la segunda testigo sobre la que se basará el nuevo juicio también está señalada por falso testimonio, al igual que Cayetano Vega, alias “El Raimundito”, un delincuente oriundo de Palmira sobre quien pesan cientos de causas penales, entre ellas las de violación, robo a mano armada y hasta la del homicidio del abogado Osvaldo Moreno, muerto en su domicilio en Dorrego, Guaymallén. Actualmente el domicilio de “El Raimundito” es calle Boulogne Sur Mer 2.136, en la Ciudad de Mendoza.
El nuevo juicio será filmado para cerrar dudas
El primer juicio fue desestimado a raíz de que la familia de José Luis Bolognesi quedó disconforme con el veredicto de absolución y por lo tanto apeló ante la Justicia por considerar que el juicio había sido un mamarracho jurídico y que ello fue en virtud, entre otros argumentos, por no haber sido considerado el contradictorio y fantasioso testimonio de Ana María Puebla, quien curiosamente esa noche fue víctima de un delito y testigo de otro, en casi, según su versión, un lapso de casi una hora.
Y el testimonio que dicen no fue tenido en cuenta narró que cuando ella llegó a la zona de la Estación de Servicio La Jirafa, a metros del campito donde fue encontrado “El Kote”, detalló que cuando vio que “una chata negra” atropelló a Bolognesi, de ella descendieron cuatro hombres y empezaron a golpear brutalmente a la víctima. Que cuando lo agredían gritaban, “dale Metralleta (Pérez)”, “pegále (Abdo) Girala”, “dale Bonibardo” y “dale Martínez”. Este último el hijo del juez esteño Carlos Dalton Martínez, por quien pasó la causa (cuando eran cuatro los sospechosos) y curiosamente sólo quedaron dos imputados y luego procesados penalmente. Aquí una pregunta: ¿Está bien que la causa la entienda un juez cuyo hijo está imputado?
Peritajes, dudas y sombras
El informe de los doctores médicos Bringues y Arenas, en principio revelaron que el cuerpo de José Luis Bolognesi no había sido atropellado por “chata” alguna. Cuando ello ocurre se producen lesiones como quebraduras de huesos y básicamente se lesionan articulaciones como de muñecas y rodillas. Esto no fue observado por los facultativos que entendieron indirectamente que la versión de la señora Puebla carecía de veracidad.
Asimismo hubo un peritaje realizado, quizás, por el cuerpo más especializado en trámites forenses de la República Argentina: la Gendarmería Nacional Argentina. Que determinó que ni los vegetales ni los minerales de la suela de las zapatillas que calzaba Bolognesi al momento de su muerte no correspondían con los del campito donde fue encontrado muerto. Por ello es que cobra vigencia, en el mundo real, la versión de que “El Kote” fue asesinado en el Cabaret Brujas, donde trabajaban Carlos Garbagnate (con paradero desconocido una vez hecho público el homicidio) y un hombre de apellido Lucero, quien entonces trabaja para Investigaciones de la Policía de Mendoza.
Extrañamente, el libro de novedades que deben llevar esas casas de citas no cuenta con la hoja de la noche en que fue muerto Bolognesi. Alguien la arrancó y la hizo desaparecer para eliminar posibles sospechosos o sospechosas.
Sobre los ADN practicados, ninguno arrojó coincidencia con los entonces cuatro sospechosos con las gotitas de sangre que lucía la remera que tenía puesta Bolognesi. Curiosamente, cuando se sugirió que se les realizaran pruebas a Garbagnate y a Lucero, la idea fue rechazada de plano por el mismo comisario Quiroga.
En forma similar resultaron negativas las cuatro pruebas de huellas dactilares practicadas a un atado de cigarrillos.
Reflexiones (en tips) del nuevo juicio
- Los testigos son de pésima calidad.
- El juicio anterior no tuvo desperdicios respecto a los dichos de los testigos.
- El 18 de noviembre inicia el nuevo juicio contra el principio “non bis in idem”, que indica que nadie puede ser juzgado por segunda vez por la misma causa.
- El juez Ricardo Shultz en dos años no encontró prueba alguna por el crimen y el comisario Héctor Quiroga lo hizo en dos semanas.
- El nuevo juicio será filmado, contra las restricciones que sufrió la prensa en el primero donde para cubrirlo los periodistas debieron firmar un comunicado que restringía el uso de cualquier tecnología electrónica o digital.
- Los jueces que anularon el primer fallo en realidad no saben bien lo que sucedió en el primer juicio. Claro, porque no hay pruebas grabadas.
- Los peritajes de los médicos forenses indican que el cuerpo de Bolognesi no recibió golpes ni en el tronco, ni en la cabeza ni en las extremidades antes de morir.
- Gendarmería y Policía Científica indicaron que Bolognesi no fue asesinado en el descampado donde fue encontrado.
