Presenta:

Araceli buscaba trabajo y encontró la muerte

La aparición sin vida de Araceli dejó al descubierto un crimen aberrante, que podría estar vinculado con la trata de personas. Misterio, búsqueda laboral y el papel del misterioso prefecto Walter Vinader.
499632.jpg

Finalmente, fue encontrado el cuerpo de Araceli Ramos, la joven de 19 años que hace 11 días fue a una supuesta entrevista laboral en Caseros y jamás regresó. Hasta el momento hay un solo detenido: Walter Vinader, un ex efectivo de la Prefectura, presunto responsable de las desapariciones de Araceli y de la dueña de la casa donde se realizó la falsa entrevista, Aída Amoroso (86).

El sospechoso fue detenido tras cruzarse información telefónica que indica que entre él y la joven habría existido 5 llamados que prueban un nexo, todos realizados desde el domicilio donde Araceli concertó su entrevista laboral. Además, Vinader presenta arañazos en el antebrazo y una hematoma en la ceja derecha de hace 4 o 5 días por lo menos. Actualmente los investigadores intentan establecer el origen de las heridas que detectaron. No obstante, el ex prefecto desafió al momento de ser detenido: "Me lo van a tener que probar".

Si bien no hay certezas de que Araceli llegó a la vivienda, la Fiscalía 6 de San Martín dispuso el allanamiento porque la casa se encontraba cerrada y deshabitada tras la muerte de uno de sus moradores. Allí se encontró otra de las pruebas en contra de Vinader: sus huellas digitales estaban por toda la casa.

Además, la Policía corroboró con la tarjeta SUBE de la chica el recorrido que ésta hizo el día de su desaparición, tal como lo señaló su madre: desde su domicilio en Loma Hermosa hasta Villa Bosch, ambas del partido bonaerense de Tres de Febrero, a donde fue a visitar a una amiga, y luego a la casa de Caseros.

Pero esto no termina ahí, el ex prefecto quedó más comprometido durante el allanamiento de su casa, donde la policía encontró la escritura de la vivienda de Amoroso y el certificado de defunción de su hijo, al que habría conocido en la cárcel cuando estuvo detenido por estafa. Emilio Razzónico, el hijo de Aída, murió a mediados de este año luego de una larga enfermedad. Fuentes con acceso a la causa contaron que los investigadores intentar determinar cuál es la relación entre el acusado, la joven que desapareció hace diez días y la dueña de su casa y su hijo.

Ante este panorama incriminatorio, el detenido fue citado a declarar el miércoles, pero su defensa lo pospuso. El encargado de la indagatoria será el fiscal Enrique Velasco Cerviño, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 6 de San Martín.

En principio, el fiscal indaga a Vinader por el inciso 5to. del artículo 142 bis del Código Penal, es decir por el delito de "privación ilegítima de la libertad calificada" por tratarse de un ex miembro de una fuerza de seguridad, el cual prevé penas de 10 a 25 años de cárcel.

Ex integrante de la Prefectura, fue alejado de la fuerza en medio de una denuncia por irregularidades. En su Facebook aparece como propietario de la empresa de seguridad WVinader S.A., con domicilio en el barrio porteño de Mataderos.

Fue dado de baja de la Prefectura Naval en 2006, luego de haber falsificado la firma de un compañero para sacar un crédito. Luego montó una empresa de seguridad privada. También estuvo detenido por estafas. Según relata en su cuenta de Facebook es un “Comandante Retirado (G.EO.N) Grupo Especial Operciones Navales". Y aclara: "me retiré, en fin ahora me hicieron un monumento en puerto madero, pero ya fue". Además asegura ser graduado en la Universidad de Marina Mercante. Le gustan los chistes sexistas y se declara anti K, entre sus comentarios algunas frases llamaron la atención de la prensa:

Araceli, de 19 años, desapareció un lunes cuando salió de su casa rumbo a una entrevista de trabajo. Hacía dos meses que estaba buscando y esa tarde viajó decidida a encontrarlo. Antes, le dejó a su mamá un mensaje escrito donde detallaba la dirección a la que se dirigía, prometiendo volver enseguida. Pero las horas pasaron y la joven nunca volvió.

Su madre, desesperada, la llamó al celular y estaba apagado, así que decidió viajar hasta la dirección que le había dejado Araceli, en calle Puán entre Lima y Agüero, pero se encontró con una casa semi abandonada, con las persianas bajas. Les preguntó a los vecinos al respecto, pero nadie supo explicarle quién vivía ahí.

Horas más tarde hizo la denuncia, que no se la recibieron hasta dos días después porque primero tenía que buscar en los hospitales, y llamó a los medios para que la ayuden a localizar a su hija difundiendo su foto.

Nadie sabe nada, pero todo parece indicar que el sospechoso Vinader tuvo algo que ver.