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"Gracias padre Vladi": Mendoza dijo adiós al sacerdote de los jóvenes

La misa funeral se llevó a cabo en la parroquia Nuestra Señora de los Dolores, el mismo lugar donde cientos de personas han pasado a despedir al padre Vladimiro Rossi desde su fallecimiento y su lugar de trabajo durante años. El sacerdote ya reposa en el Parque de Descanso.

La parroquia Nuestra Señora de los Dolores, en la Sexta Sección, despidió al padre Vladimiro Rossi, y cientos de peregrinos y sus familias dijeron adiós al referente de los jóvenes. Ayer, los despidieron entre anécdotas y recuerdos, pero hoy la comunidad católica se llamó al silencio y la oración para “encomendar su alma hacia el paraíso”.


Las voces se quebraban en el micrófono y los presentes respondían a las plegarias. El coro del Movimiento Juvenil Peregrinos entonó las canciones de la misa y cada uno, desde su lugar, construía los recuerdos de “uno de los sacerdotes más especiales de Mendoza, diferente a muchos”, como definió un grupo de jóvenes cuando la misa concluyó.

Los niños, algunos hijos de peregrinos, rodearon al padre Vladi antes del cierre del cajón y sus padres les explicaron, en voz baja, la significación del ritual y el por qué de la muerte. Algunos le dieron un beso, otros sólo lagrimeaban, mientras que varios chicos quisieron inmortalizar el adiós y fotografiaron su foto gigante que reposaba al lado del altar.


Es que, como comentaban, una de las cualidades del "Vladi" fue su capacidad de influir en familias enteras, a través de generaciones, oficiando matrimonios y bautismos de los fieles de la Iglesia Nuestra Señora de los Dolores.

En Facebook, ya muchos proclaman al sacerdote como santo. Florencia y Andrea, muy emocionadas, comentaron que todos los que lo conocieron así lo sienten. Indicaron que sus familias enteras asistieron a la misa funeral, pues todos lo conocieron de cerca, siempre trabajando no sólo con los jóvenes. También recordaron los infaltables llamados telefónicos para el cumpleaños: el sello personal del sacerdote.



Más allá de algunos comentarios, los presentes en general lo despidieron en silencio. El ministro de Hacienda Marcelo Costa también estuvo durante la misa y la despedida, claramente acongojado.

Muchos de los que se acercaron a despedirlo ayer volvieron a la Iglesia para el último adiós de su cuerpo. Cuando la misa concluyó, los presentes acompañaron al padre entre aplausos, mientras salía de la iglesia y se dirigía a su lugar de sepultura, el Parque de Descanso, a la par la frase “viva el padre Vladi”. Siguieron a la carroza fúnebre a pie por Roque Sáenz Peña, y algunos, a gritos, le recordaron por última vez: “gracias Vladi”.