“Malargüe está en emergencia en salud y hay que hacer algo urgente”
El departamento más austral y extenso de la provincia está atravesando una delicada situación en lo que respecta a salud. La comunidad sufre las consecuencias mientras se esperan soluciones, pero esta espera ya lleva varios años mientras la integridad y la vida de las personas está en riesgo.
-
Te puede interesar
Un video viral mostró el caos por obras en pleno centro mendocino
En una nota previa dabamos cuenta cómo, en algunos casos, se han perdido vidas por posible mala praxis o por falta de recursos en el hospital de Malargüe. En esta oportunidad, nuestros entrevistados serán los mismos médicos. Algunos de ellos trabajaron en el hospital regional y otros lo siguen haciendo. Cada uno de ellos brindará un diagnóstico de este paciente, que en este caso, es la salud pública en Malargüe.
"Cuando una persona con experiencia quiere cambiar las cosas, te dejan de lado"
-
Te puede interesar
Alerta por viento Zonda en Mendoza: qué zonas se verán afectadas este lunes
Esto es lo que asegura Alicia Armonía, pediatra y neonatóloga que llegó a Malargüe en noviembre del 2008. En un principio trabajó en el hospital regional en guardias por contrato y posteriormente pasó a desempeñarse en sala con un cargo.
Ante la falta de equipamiento en pediatría y neo, Armonía -en la imagen, abajo- realizó un pedido al director del hospital, Doctor Jorge Coria, para suplir esa necesidad y por consiguiente, poder ofrecer una correcta atención a los recién nacidos. Entre otros materiales, se necesitaba un laringoscopio neonatal, un neopuff o resucitador neonatal y un respirador e incubadora transporte para los traslados dentro del hospital.
|
|
Pero después de casi dos años de trabajo en el hospital regional, la doctora Armonía renunció. “Me frustré porque no teníamos los insumos necesarios y además, no es todo derivar a San Rafael, porque a veces el niño no aguanta el viaje”.
A la falta de insumos, también se suma la falta de profesionales, como es el caso de los pediatras. “El pediatra tiene que estar presente -en el parto-, por eso acá en Malargüe hacen falta pediatras de guardia, faltan médicos que estén al lado de la parturienta, porque a veces en un minutos se complica todo y hay que ayudar a esa mamá y al bebé para que nazca bien y hacer todo el tratamiento de apoyo inicial.”
Además, Armonía destacó el “excelente” trabajo de las enfermeras y agregó que muchas veces cumplen funciones que no deberían cumplir. “Para mí, el pilar del hospital es enfermería”, puntualizó la profesional.
Según la médica, la situación de la salud pública en Malargüe "es delicadísima", porque no hay médicos pediatras de guardia y el médico de guardia hace lo que puede, porque a veces no entiende de pediatría o de neo y tiene que tomar decisiones importantes. “Malargüe está en emergencia en salud y hay que hacer algo urgente. Para mí, la vida de los niños está primero”, concluyó.
“No puede ser que haya una salud para los pobres y una salud para los ricos”
María Teresa Picas es médica clínica y delegada en Malargüe de AMPROS, el gremio de los profesionales de la salud. También estuvo en el microhospital de Malargüe desde 1991, pero hasta marzo de este año.
La delegada gremial apuntó que la situación es realmente deficitaria y hasta peligrosa para la población. “Acá tenemos un Dios aparte que no ha permitido que no haya una catástrofe”, recalcó.
En referencia a lo estructural destacó que hay muchas carencias, porque “el edificio es un desastre” y los profesionales se van. “Uno se tiene que hacer cargo de una mala praxis, porque la mayoría de las veces no hay con qué trabajar, no se puede estar trabajando en un grado de estrés con el que se está trabajando.” Remarcó Picas.
|
|
Picas -en la imagen, a la derecha- considera que la salud es "un caballito de batalla de las elecciones", pero después, invertir en salud en Malargüe, cuando hay tan pocos votos, no es rentable políticamente. "Y si Celso (Jaque) que es malargüino no lo hizo, no lo va a hacer nadie", afirmó.
Ante la falta de médicos, los malargüinos no deberían viajar hasta San Rafael por una consulta pediátrica, como está sucediendo. “No puede ser que haya una salud para los pobres y una salud para los ricos, como hay ahora.”
Además, Picas informó que los niños diabéticos de Malargüe no solo tienen que llevar una enfermedad en su sangre y todo lo que esto implica, sino que también a la hora de ponerse una insulina, lo hacen con una jeringa y una aguja, y no con una lapicera. “Yo quisiera ponerle a algún funcionario durante una semana la insulina con la jeringa y la aguja que se ponen los niños, o a los hijos de ellos, esto es realmente cruel”, manifestó enojada la doctora.
Actualmente tampoco hay insumos para que los niños se controlen los niveles de glucemia y es fundamental para un infante que se pueda hacer bien los controles de azúcar. La médica también aseguró hay profesionales que han realizado abortos en el hospital.
“Hacemos medicina de África”
Roberto Díaz es médico especialista en terapia intensiva y, después de 20 años en hospitales de otras provincias, retornó a Malargüe, su tierra natal. Díaz remarcó la "ignorancia" en la conducción de la salud en Malargüe, porque no se respeta ni se pone en marcha ningún plan para salir de la situación. Además, el déficit de recursos, más la no organización y planificación del trabajo diario, hace que los médicos no puedan cumplir con lo que les demanda la comunidad. “La sociedad nos demanda buenos resultados, pero ¿con qué los hacemos?”. planteó.
“Nosotros hacemos medicina de África, no puede ser que un hospital en el 2012 no tenga ionograma ni gases, por ejemplo”, ejemplificó, y aseguró que sin estos elementos no se puede trabajar en su especialidad. “Es como trabajar con los ojos vendados”, agregó.
|
|
El prestigioso médico -en la imagen, a la izquierda- también cuestionó el sueldo de los profesionales de la salud: “¿Qué colega va a venir a Malargüe con el sueldo que están pagando? Donde las condiciones son deficientes, los médicos están en boca de todos y el prestigio profesional está en juego. Es muy difícil y el problema salarial se debería solucionar con la zona de promoción”
En lo que respecta al hospital nuevo que se está construyendo -cuyo tamaño es tres veces superior al actual-, Díaz señaló que se están haciendo bien las cosas porque quizá actualmente el nuevo edificio es demasiado grande para la cantidad de la población que puede necesitar el servicio, pero “hay que hacer las cosas con visión de futuro”.
Teniendo en cuenta la especialidad del profesional y que sus pacientes son los que ya están en estado crítico, consultamos a Díaz cuáles son las consecuencias si la situación no mejora, a lo que respondió “no hay peor cosa que exponer a un paciente grave a una situación de abandono y desamparo en una ruta, en una ambulancia con un enfermero.
Según Díaz, eso es lo peor que le puede pasar a un paciente grave. Destacó que en el hospital deberían tener los medios para estabilizarlo y evacuarlo en las mejores condiciones, en caso de que sea necesario. “Porque esto, como otros déficits, se terminan pagando con el dolor, la discapacidad o la vida de los pacientes”, concluyó Díaz.
La situación sobrepasa los límites. La salud pública en Malargüe está enferma y la comunidad sureña está abandonada, a tal punto que la única escapatoria pareciera ser tener que viajar casi 200 kilómetros hasta el vecino San Rafael en busca de una solución. Pero ¿qué pasa con esas familias que no tienen la opción de viajar? Algunos padres de familia tienen que recorrer esa distancia para llevar a la embarazada a San Rafael, sea la hora que sea, porque la naturaleza no espera, mientras las contracciones avisan que ya queda poco tiempo. Todo esto con el objetivo de “proteger” a su familia. A tal punto que muchas familias, antes de concebir a un hijo, lo piensan dos veces, o mejor dicho, lo piensan 200 kilómetros.
Y ya que hablamos de empatía, ¿qué sentirán esos familiares de los tantos niños que se han muerto en Malargüe por diversas causas? El departamento sureño sigue cargando una pesada mochila como lo es la mortalidad infantil y con un 13,5 por mil nacimientos se antepone al resto de los departamentos.
Pero, ¿cuál es la solución al problema? ¿Qué se ha hecho y qué se hace para salir de este estado crítico? ¿Qué opinan las autoridades del hospital sobre el alto índice de mortalidad infantil? Y por cierto, ¿en el hospital público de Malargüe están trabajando médicos que han sido condenados por el delito de aborto, seguido de muerte?
Estas son algunas de las inquietudes que darán pie a otra nota, donde el entrevistado será el mismo director del hospital regional, el doctor Jorge Coria.