Miss Fotografía Argentina: la ilusión adolescente y los polémicos títulos de belleza
"El sueño de cualquier chica". Así define Rosalía Vercesi, de 15 años, la corona que ganó y la adjudicación del título Miss Fotografía Argentina, el tercer puesto del concurso de belleza Miss Teenager Argentina, para chicas de entre 14 y 19 años.
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En Argentina, la vehemencia por los concursos de belleza nunca se instaló como en otros países. Miss Teenager Argentina se celebró el sábado pasado en Salta y dejó a tres despampanantes jovencitas con una sonrisa, una corona y un título. La candidata de San Luis se llevó el premio mayor, la del Chaco el segundo puesto y Rosalía ostenta el tercer lugar.
Pese a su corta edad, se defiende de las críticas y de la competencia que genera el ambiente. Asevera que en 6 meses de haber comenzado su preparación en una escuela de modelaje profesional, ha tenido "muchísimos logros. Algunas chicas tardan años en aprender, eso me pone muy contenta".
¿Cómo fue el proceso de selección para llegar al concurso en Salta?
-Cuando me presenté, tuve que cumplir con ciertos requisitos: pasar una serie de preguntas de cultura general, desfilar ropa común y en bikini. A mí me preguntaron qué haría para representar a Mendoza si fuese Miss Teenager. Yo contesté que le mostraría al mundo que Mendoza no es solamente Vendimia, no es sólo un vino.
Rosalía comenta un episodio curioso, que llamó su atención: "En la plaza de Salta me preguntaban todo el tiempo si era la reina de la Vendimia. Y yo les explicaba que Mendoza no es sólo eso. Que tiene paisajes increíbles, como Las Leñas, Puente del Inca, no es solamente la Vendimia".
¿Qué actividades realizaste en Salta? ¿Cómo te evaluaban?
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-Yo fui a Salta a aprender, con ese mérito. Me cambié y bajé de mi habitación en el hotel y ahí nos empezaron a preparar. Nos enseñaron protocolo, porque no es lo mismo una Miss que una modelo. La diferencia son las poses, la postura, como hablás, la educación, la modelo desfila más recta, la Miss tiene que ser sensual, mostrarse como es la mujer en realidad. Es el sueño de toda chica llegar a ser algo así.
-El protocolo me sirvió un montón, para el resto de mi vida. Aprendí cosas que las tengo incorporadas: tengo que salir a la calle y pararme así, sentarme de una manera, de la forma en la que debe comportarse una mujer. Para ser Miss tenés que desenvolverte en todo.
Los dichos de Rosalía y su experiencia en el certamen son tela para que corten aquellos que defenestran estas actividades por considerarlas retrógradas, sexistas, sobre todo cuando se trata de un adoctrinamiento a jovencitas que recién abandonan la pubertad. Pero ella, de nuevo, se defiende de las críticas.
¿Qué le dirías a las personas que critican los concursos de belleza?
-Yo esto lo hago por amor, amo mostrarme ante la gente. Yo les diría que no muestro algo malo, muestro la realidad, lo que la mujer es, porque la mujer siempre se siente bella, con su familia, con el hombre que tiene al lado, siempre. Esta admiración yo se la quiero mostrar al mundo. Yo quiero representar a las mujeres que hoy en día andan por la calle bien vestidas, con su estilo particular, decirles que la mujer es bella por dentro y por fuera, eso tienen lindo las Misses, muestran la belleza interior y exterior.
¿Creés que este tipo de concursos fomentan la inseguridad en las jóvenes, trastornos alimenticios u obsesión por la estética?
-No, no lo fomenta. Porque lo estético no es todo. Una chica puede ser muy bella, pero no tener cultura, no poder desenvolverse en la sociedad. Una chica que por ahí no tiene un aspecto físico agradable pero tiene cultura, vale más que una chica bellísima. La mayoría de la sociedad no lo ve así. Pero yo sí. Lo de fomentar la bulimia puede ser, pero muchas veces, en los concursos, te dicen “estas gorda” o “tenés que bajar de peso” porque es competencia, es mala onda, porque te tiran abajo. Yo creo que las chicas tienen que ser fuertes, tienen que ser seguras de sí mismas.
Danila Bragagnini, en Twitter @danibragagnini



