Presenta:

Un barrio de Palmira, una bomba social que puede estallar en cualquier momento y producir muertos

Un conflicto en el Barrio Ramonot no para de generar incidentes con armas de fuego incluidas. El primer hecho fue el domingo cuando golpearon a una embarazada. Por que “saltaron” dos vecinos, los Amaya agredieron a esos trabajadores que debieron abandonar sus casas luego de haber repelido una balacera el miércoles por la noche. Hay sed de venganza y justicia.
Cuando el Barrio Ramonot era una ilusión para cientos de vecinos que ahora padecen a los Amaya.
Cuando el Barrio Ramonot era una ilusión para cientos de vecinos que ahora padecen a "los Amaya".

El domingo por la noche una mujer de apellido Pastrana fue agredida por unos jóvenes con trastornos de conducta del Barrio Ramonot, de Palmira, San Martín, que por la golpiza que le propinaron llegaron a dejarla dentro de una acequia. Por la fortísima agresión la mujer casi perdió el bebé del que estaba embarazada y en la trifulca también resultó herido (con unas costillas quebradas) su pareja, Daniel Pastrana.

Todo ocurrió cerca de la una de la mañana, “cuando sentimos los gritos de la señora que estaba siendo golpeada cobardemente por los hermanos Amaya”, contó uno de los vecinos que salió de su vivienda en su auxilio.

El hombre es conocido como El Futre en el lugar y es el padre de dos niños pequeños que ahora no viven en su casa en ese barrio debido a que el miércoles por la noche los Amaya la emprendieron directamente contra su humilde vivienda, a los tiros, y contra su familia, “porque me metí junto al Rambito a defender a la señora que estuvo unos días internada en el Perrupato”.

“Los Amaya siempre han estado metiéndole miedo a la gente para que se vayan de sus casas y así ello poder ocuparlas. Ahora hemos dicho basta a tanta locura porque no puede ser posible que no se pueda caminar tranquilo durante la noche o durante la madrugada, cuando muchos de los vecinos que viven aquí salen a trabajar. El otro día le rompieron un brazo a un pibe para robarle sólo 30 pesos cuando iba al trabajo”, contó El Futre.

En el mismo episodio en el que fue salvajemente golpeado el matrimonio Pastrana también fueron golpeados dos de sus hijos: “Uno es un pibito de 14 años que anda re asustado por los Amaya. Recibió un golpe tan fuerte en uno de sus brazos que ahora casi no lo puede ni mover”, continuó. Y agregó: “Después de que tuvimos el episodio del domingo, después de que nos amenazaron con incendiarnos las casas, a mí y al Rambito, vinieron el miércoles por la noche y nos tirotearon las casas. Como estábamos prevenidos el Rambito salió de su casa y yo de la mía y los repelimos. Afortunadamente ellos se asustaron y fueron solamente heridos dos de los hermanos Amaya en forma superficial. Se que ellos les han dicho a la policía que nosotros los agredimos y que ellos se defendieron. Eso no fue así. Nosotros estamos hartos de sus abusos y ahora estamos determinados en que esto se acabe de una vez por todas”, dijo.

La familia Amaya es muy conocida por los incidentes en los que ha estado involucrada en el Barrio Ramonot y en total son seis los hermanos quienes además cuentan con una quincena de amigos que considerando sus códigos de la calle “les hacen el aguante, pero eso a nosotros ahora no nos importa, porque no vamos a perder nuestras casas porque a ellos se les ocurra y tampoco vamos a dejar que nos toquen a nuestras familias. Yo tengo a mi familia viviendo en otro lado al igual que hizo el Rambito. Lo que me preocupa es que esto se va a ir de las manos en cualquier momento”, refexionó el Futre.

Por los hechos, la madre de El Futre, anoche visitó la Unidad Fiscal de San Martín para poner en conocimiento a las autoridades sobre el problema en ese conocido barrio de Palmira. Situación de la que también está en conocimiento el Jefe de la Distrital Zona Este de la Policía de Mendoza, el comisario Daniel Silva: “Sí, estamos muy atentos a lo que pueda suceder. Estamos trabajando con la oficina de Relaciones con la Comunidad para ver la forma de que este conflicto social no llegue a mayores”, dijo el jefe de la fuerza mientras participaba de los actos por el 25 de Mayo en las Bóvedas, en San Martín.

Sin embargo, anoche, un grupo de vecinos que quieren que los Amaya abandonen el Ramonot, comenzaron a armarse con el fin de repeler lo que consideran será la embestida final de la conflictiva familia compuesta por seis hermanos: “Esto no está bien, pero no nos queda otra. No tendríamos que estar juntando armas para defendernos pero no podemos dormir. Esto se tiene que acabar en cualquier momento y algunos vecinos están dispuestos a quemarle la casa a los Amaya y hasta a matar a un par”, expresó El Futre.

Mientras tanto, un grupo de madres se comenzó a organizar para juntar firmas para llamar la atención tanto de las autoridades judiciales como municipales para que atiendan “la necesidad de que estos muñecos se vayan del barrio. Porque sino esto se va a poner denso, muy denso, porque no vamos a dejar que nos metan más miedo estos c……”, reiteró.

En tanto, el Rambito cerró filas junto a El Futre: “Mirá el golpe que tengo en la frente. Esto me lo hicieron mientras trataba de alejar a los Amaya cuando el domingo le estaban pegando a la señora Pastrana. La tuvimos que sacar desde dentro de la cuneta. ¿A vos te parece? Esto no puede seguir pasando, ya no nos podemos dar el lujo de ir a comprar comida al almacén después de que anochece por los señoritos estos se adueñan de la calle. Se juntan en la esquina a ponerse en pedo y a decirle de todo a quien pasa. Ni te cuento cuando pasa una chica, por poco se le tiran encima. Y si les contestás te empiezan a tirar piedras y a corretearte”, graficó.

“Anoche mi mujer que se llama Carina estaba enloquecida por conseguir un camión para llevarse las cosas de la casa. La cocina, la heladera, las camas y las cosas de los chicos porque dice que no quiere vivir más acá. Yo le pregunté: ¿Y la casa, que ya está a mi nombre…? Y yo le dije que ni en pedo les voy a dejar mi casa a estos hijos de p…”, lanzó el Rambito.

Carina, la mujer del Rambito, relató que "ya tengo la orden judicial para poder sacar las cosas de mi casa y me dicen que sólo me puede acompañar un sólo móvil policial. El asunto es que tengo información que por el fondo de mi casa hay como 20 vagos, incluídos los Amaya, que están esperando que vaya para hacerme mierda", dijo preocupada esta tarde.

Así las cosas, los vecinos se quejan porque afirman que la policía no hace nada. Hay una versión que afirma que porque tienen miedo los vecinos no realizan la pertinente denuncia y por consiguiente la fuerza de prevención no puede actuar. Mientras tanto el barrio sigue en ebullición y las promesas de “te voy a matar” o de “te voy a quemar la casa” siguen a la orden del día, mientras el encono contra los Amaya sigue creciendo y éstos por su parte se siguen armando para resistir en su tozuda postura de ser los más fuertes y temidos del barrio, del Ramonot, claro, en Palmira, en el departamento de General San Martín.