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Murió Javier Máscolo, el primer transplantado cardiopulmonar de Mendoza

Con 44 años murió este hombre que tanto luchó por su vida y ayudó a otros. Javier había nacido con una cardiopatía congénita. La primera vez que lo operaron tenía sólo dos años, pero apenas tenía una esperanza de vida de 12 años. Hoy su corazón falló por última vez.

Hace 19 años, Javier Máscolo se convertía en el primer transplantado cardiopulmonar de Mendoza, generando un antes y después en la historia médica de la provincia. Hoy, la noticia sobre su muerte conmueve a quienes vieron cómo una persona al que le pronosticaron que no pasaría los 12 años de edad, jamás se rindió y vivió durante 44.

Desde hacía varios días Javier sufría otra vez por su corazón, en Facebook publicó el 10 de marzo pasado que había sufrido un "rechazo pulmonar", luego su hermana Beatriz ayer publicó "Javier acaba de tener un paro cardiorrespiratorio y el pronóstico es grave". Finalmente el hombre que tanto luchó por su vida y ayudó a otros, murió esta mañana de un paro cardiopulmonar.

Javier tuvo dos hijos, Micaela (14) y Saverio (12) y a lo largo de su vida creó dos entidades: Fundación de Ayuda al Pre y Post Transplante de Órganos y la Fundación de Ayuda a la Vida y el Trasplantado (FAVIT). "Es importante que tengamos mucha participación, porque nuestra experiencia sirve para mejorar el sistema", destacó en 2008, año donde recibió un nuevo transplante (de riñón).

Javier Máscolo, un luchador incansable.

Tuvo la desgracia de nacer con una malformación cardiopulmonar congénita, por lo que apenas con 24 meses debió ser operado (allí le dijeron a sus padres que no viviría más de 12 años). "Dios me hizo durar hasta los 25 y cumplí los 26 internado en el Hospital Italiano esperando el trasplante", recordó cuando pasaba los 40.

Efectivamente, el 15 de septiembre de 1993 recibió un corazón y pulmón que, según revelarían más adelante, pertenecían a un jugador de fútbol cordobés, fallecido trágicamente. Con los órganos en la provincia, Claudio Burgos realizó el primer transplante de este tipo en Mendoza, en el hospital Italiano.



Su luz terrenal se apagó, pero su legado iluminará a los profesionales que hoy en día continúan salvando vidas en los hospitales mendocinos. Su caso marcó un antes y un después en la medicina local, alentando a cientos de personas a pedir ayuda por estas latitudes.