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Chicos en Facebook, armados y confundidos

Las fotos de menores de edad mendocinos con armas de fuego sacaron a la luz un nuevo problema social y de inseguridad.

Empuñan armas de fuego y ponen caras de malos. Miran a la cámara sintiéndose grandes y omnipotentes, creyendo que ahora sí, por primera vez en sus vidas, todo está bien.

Confunden una pistola con la posibilidad de asomar cabeza, tristemente, en una sociedad que para la mayoría, se presentó como un retorcido laberinto en el que sólo se puede avanzar a los tiros.

Descubrieron Facebook junto con las zapatillas de colores y las mismas gorritas que lookean a los wachiturros de la tele. Les copiaron la ropa y como un domino se copiaron a ellos mismos. Uno a uno fueron cayendo hasta llegar a la prematura conclusión adolescente de que fotografiarse armado es piola. “Sos vos” le dijeron al primero, y hoy se reproducen en la red social a la vista de todos.

Las fotos de niños y jóvenes armados en distintos departamentos de Mendoza salieron a la luz a partir del perfil de Facebook de Duncan Macleod, un personaje que vino a instala r un nuevo tema en la de por si agitada agenda del ministerio de Seguridad en la provincia, y que ahora deberá actuar no sólo por prevención sino por la necesidad de derivar a organismos competentes la contención y el tratamiento de chicos claramente confundidos.

Las imágenes además detallan los lugares donde residen los jóvenes armados y de ser certeras se reparten por todos los departamentos del Gran Mendoza. No sólo en el Campo Papa, de donde salió el Cara Cortada, menor que fue detenido ayer por una serie de asesinatos y que figura en la célebre colección que Macleod ofrece en su perfil.

No obstante, no hay que obviar que detrás de todo chico hay un adulto  responsable. Más allá, claro, de que en estos casos, de responsables parecen no tener nada.