El truco de magia que tardó 34 años en completarse
Todo comenzó en 1963, cuando el futuro integrante del conocido dúo Penn y Teller estudiaba bachillerato.
Un día, uno de sus profesores leyó a su clase el cuento Enoch Soames, una historia poco conocida escrita por el británico Max Beerbohm en 1916. El protagonista de este relato es un escritor mediocre y vanidoso de finales del siglo XIX que un día recibe una tentadora oferta del diablo: viajar al futuro para leer las reseñas sobre su vida a cambio de su alma.
Cuando escuchó la historia, Teller empezó a idear un truco de magia que lograría ejecutar 34 años más tarde. Así, el 3 de junio de 1997, una media hora antes de las 2.10 de la tarde, Teller se presentó en la Biblioteca del Museo Británico.
Justo cuando el reloj marcaba las 2:10 de la tarde, un hombre cuya descripción se correspondía con la de Enoch Soames y vestido con la ropa habitual a finales del siglo XIX apareció de la nada y se acercó al escritorio del bibliotecario. Allí, pidió ver los catálogos de libros y, tras ojearlo durante unos momentos, se dirigió al estante donde se encontraba la obra de Max Beerbohm.
El misterioso personaje abrió el libro y con una expresión de desencanto sacudió su cabeza, cerró el libro y desapareció entre las estanterías. Las doce personas que conocían la historia se quedaron anonadadas.
Teller jamás dijo a los presentes que dedicó varios meses a encontrar un actor que se pareciera a Soames, ni que había visitado decenas de tiendas de disfraces para encontrar una que tuviera la capa impermeable del mismo color que la que Beerbohm había descrito en su libro, ni la forma en que habían escondido al actor entre dos estanterías para simular que aparecía mágicamente de la nada.
Simplemente se marchó con la satisfacción de saber que el truco que había estado esperando durante 34 años había funcionado a la perfección, impresionando a una docena de amantes de la desconocida historia de Enoch Soames.
Fuente: Tecnomundo