La experiencia de un mendocino en la conmemoración de los 40 años de la Tragedia de los Andes
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La historia es conocida. Por increíble, por emotiva, por movilizadora. Un grupo de rugbiers uruguayos, que viajaba en avión a Chile para jugar un partido, sufrió un accidente en la Cordillera de los Andes. Quedaron perdidos a 3500 metros de altura, en el Glaciar de las Lágrimas, de Malargüe. Estuvieron 72 días. Soportaron las condiciones más adversas que uno pueda imaginar. Llegaron a comer carne humana para sobrevivir. Murieron 29. Vivieron 16.
Hubo un emotivo encuentro en Chile, a 40 años de la trageia. |
Horacio es piloto y desde que descubrió la historia de los uruguayos jamás pudo olvidarla. “Hace ocho años que los conozco, he entablado una linda amistad con ellos. Tuve la suerte de estar en el club Old Grangonian. Fui invitado por la Fuerza Aérea de Chile. Fue un momento muy emotivo”, cuenta.
Como homenaje simbólico replantaron al lado de la cancha un olivo, que cumplía 40 años. Además, aparecieron en la cancha helicópteros UH-1H, los mismos que realizaron el rescate.
También fue el arriero Sergio Catalán, de 90 años, quien encontró a Roberto Canessa y Nando Parrado cuando habían caminado diez días por la cordillera en busca de ayuda. Y estuvieron las enfermeras que los atendieron en el hospital de San Fernando.
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Pancho Delgado le firma el brazo a Bollati. |
El partido fue una excusa para volver a reunir a un grupo de hombres que vivieron una experiencia límite. Por más que han pasado los años y han aparecidos las canas, la tradición sigue vigente. Y así fue que los jugadores de Old Christians y Old Grangonian compartieron una nueva tarde entre el rugby y los recuerdos.
Bolatti ha ido cuatro veces al lugar del accidente. Fue en 1997, 1999, 2007 y 2011. Tiene tatuado en el brazo derecho el helicóptero que dibujó el artista uruguayo Carlos Páez Vilaró. De paso, ahora aprovechó y se hizo firmar el brazo por los sobrevivientes.
“Es una historia increíble. Cuando la conocés, te atrapa, te deja un legado de amistad, de liderazgo, de jugársela por todos. La verdad, fue un momento muy lindo, que no se olvida más. Hasta me hice firmar el brazos por ellos, ya no sabía qué pedirles”, bromea Horacio, quien, además, forma parte del grupo Re Viven.
Nota: los interesados pueden contactarse con Horacio al mail [email protected]


