El cierre de Megaupload, ¿es la postal del debate que viene?
Un simple acto “administrativo-policial” cometido por el Federal Bureau of Investigation (FBI) fue el disparador de una discusión que comenzó hace años y nunca se terminó de definir: es la que tiene que ver con el difuso límite que impera entre el intercambio libre de información —en el marco del derecho a la libertad de expresión— y los contenidos protegidos por copyright.
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Esto no culminará con la adulteración de contenidos, pero sí lo hará disminuir de manera exponencial. A esta altura, debe aclararse que no se intenta justificar el imperdonable delito de la piratería; solo aportar ideas para disminuirlo y, eventualmente, finiquitarlo. Especialmente porque parece aproximarse una embestida contra el sitio Taringa! similar al sufrido por Megaupload.
Pero el copiado ilícito no es la única cuestión que se discute en estar horas. Si bien Megaupload lucraba con contenidos que ostentaban derechos de autor, el servicio también se utilizaba para alojar documentos y archivos legales o sin restricciones de copyright. ¿Era necesario entonces embestir contra el sitio todo, sin discriminar entre lo legal y lo ilegal? ¿Alguien ha pensado en los usuarios que utilizaban el sitio de manera lícita? ¿Qué ocurrirá con los archivos que estos alojaban allí?
Como puede verse, la discusión no es nada sencilla. Si a ello se agrega que las posturas ciudadanas están marcadamente enfrentadas hacia un extremo o el otro, la solución no parece ser viable en el corto plazo.
Tal vez las respuestas se encuentren a mitad de camino, sin la necesidad de avanzar —y avalar— hacia una “ley SOPA” o la violenta requisa de FBI. Algo de eso arriesgó Alberto Arébalos, Director de Comunicaciones y Asuntos Públicos para Google, en diálogo con MDZ: “No es necesaria ninguna ley, los mismos sitios de Internet pueden controlar la piratería (…) Nosotros a través de YouTube hemos implementado una herramienta que detecta la violación de los derechos de autor, ¿por qué otros no pueden hacerlo?”.
Las palabras de Arébalos no dan una solución concluyente, pero sí permiten enfocar el norte de una brújula que hoy parece desorientada. Esa senda debería transitarse al mismo tiempo que se combate contra leyes como las que impulsa Estados Unidos.
No es poco.
Christian Sanz en Twitter: @Cesanz1