ver más

Lo que deberías saber antes de acercarte a un perro desconocido, según César Millán

Ni te acerques, ni te agaches para ponerte a su altura, ambas son actitudes que el perro puede interpretar como que te estás sometiendo a su liderazgo. Estas son algunas de las recomendaciones que “El encantador de Perros”, César Millán propone en su primer libro.

En Estados Unidos 18 personas mueren por año por ataques de perros, el 44 por ciento de las mordeduras son en la cara,  el 60 por ciento de ellas a niños. Por no ser queridos,  dos millones 700 mil animales son sacrificados en refugios cada año. Ante este panorama es que César Millán, un amante de los animales en especial de las perras, se hizo especialista en la psicología canina.

“El Encantador de Perros”, es el primer libro de César Millán, en menos de un año ya lleva más de un millón de copias vendidas. El mismo tiene 300 páginas a lo largo de las cuales cuenta cómo ingresó a Estados Unidos desde México, cómo de ser un inmigrante ilegal se convirtió en una estrella de televisión con mucho éxito. A lo largo de las páginas este hombre valora en gran medida cómo debe ser criado un perro en un ambiente familiar, tratando de conservar su esencia animal.



En este libro el autor nos introduce en la psicología animal, un área poco desarrollada o poco creíble para muchos, los más escépticos consideran que no existe, pero este especialista sostiene en este, su primer libro y conductor del programa de televisión que se emite en Animal Planet todas las semanas.

Todos lo sabemos y lo ponemos en práctica entre nosotros, los humanos, la primera impresión de quien conocemos es muy importante para una segunda oportunidad. Bueno, estimados lectores emedezetianos, para los perros es igual, aunque utilizan los sentidos a la inversa que nosotros, según este especialista en perros.

“Nariz, ojos y oídos”, así es como un perro reconoce a quien tiene enfrente, utilizando en ese orden, esos sentidos, teniendo en cuenta que siempre se prioriza la utilización del olfato. Por ello, dice Millán, al ver un cachorro, usamos un tono nervioso, cargado de emoción, nos agachamos, nos ponemos a la altura del perro, actitudes que interpreta como que se está sometiendo a su liderazgo. “Pero los perros interpretan que esa energía emocional es negativa, nos ve desequilibrados y le estamos diciendo que nos someteremos a su liderazgo. Ni hablar cuando alguien osa acariciarle la cabeza, es posible que un perro interprete esto como un abuso y hasta podría llegar a morder”.

Antes de tener un animal y hacerlo partícipe de nuestra familia tenemos que tener en cuenta algunos aspectos importantes para que la vinculación en la familia se desarrolle con armonía. En primer lugar debemos tener en claro que se trata de un animal, no de una persona. En segundo lugar, según Millán se debe reconocer su especie, perro, luego la raza y por último el nombre con el cual ha sido denominado por el hombre.

César Millán no es el único que ha estudiado sobre la psicología canina, también Patricia B. McConnell en su libro The other End of the Leash, allí la autora dice que acariciar a un animal realmente puede producir beneficios físicos para una persona. Ella dice que incluso reduce el rítmo cardíaco y la presión sanguínea.

“Los animales tienen una vida simple, nosotros los complicamos”

Al no dejarlos ser como son en verdad, no se obsesionan con el pasado o futuro. “Cuando alguien me trae una perra que ha atacado a alguien el día anterior la miro como a una perra desequilibrada que necesita atención hoy. Esa perra no está pensando en el hombre que la atacó ayer y tampoco está planificando su próximo mordisco, sólo reaccionó”.

La perra necesita como todos los animales, comer, beber, dormir, tener relaciones
sexuales y protegerse, y también necesita trabajar, porque la naturaleza las diseñó con
una finalidad, el deseo de cumplir con esa finalidad, cazar. Recuperar piezas o juntar el
ganado son tareas que el humano le puso-y cuando las mimamos les ponemos todos los
placeres a la mano. Pero la ley de la manada le pide que salga que vague, que explore
nuevos territorios, que corra y busque comida. Por supuesto no basta sacarlas a pasear
5 minutos

Mito de la raza problemática

La raza no tiene problemas, sostiene Millán, es el mito de culpar a la raza tal por cual sobre las acciones del animal.

Si seguimos esta idea de las razas peligrosas, también se podría decir que los latinos son perezosos, los irlandeses son borrachines, o los italianos son mafiosos. Son estigmas o rótulos a los que estamos acostumbrados a colocarle a las cosas, los animales y a los hombres.

Para analizar un animal justamente la raza está en tercer lugar después de considerar que estamos frente a un  animal y que ese animal es un perro. “No hay razas problemáticas, hay dueños problemáticos”.

Este es un libro muy interesante de leer tanto para los amantes de los animales como aquellos que no sienten gran pasión, leyendo sus páginas se puede llegar a conocer un poco más sobre la psicología animal que quizás ayude para evitar accidentes de perros que muerden a personas. Quizás en la primera parte del libro el autor se explaya demasiado sobre su vida persona y sobre cómo ingresó ilegalmente al país, siendo que no es un libro autobiográfico me parece excesivo, pero más allá de eso es un libro interesante para leer.

Lic. Viviana García Sotelo

En Twitter @vgarciasotelo