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Una excusa menor para un gran robo policial
Ayer se realizaron nueve allanamientos y se detuvo a tres policías y dos civiles por una causa que investiga la desaparición de maquinaria de una fábrica-escuela que está por abrir desde hace dos años en Guaymallén. Carlos Aranda, ministro de Seguridad de la Provincia, minimizó la importancia económica de los elementos robados.
En la tarde de ayer se realizaron nueve allanamientos y se detuvo a cinco individuos –tres de ellos son policías- que estarían implicados en el caso que lleva adelante la fiscal de Delitos Complejos Claudia Ríos, por el robo de maquinaria que era guardada en un depósito que supuestamente estaba bajo la custodia de las fuerzas de seguridad de la provincia.
Si bien no se precisaron más detalles, las primeras versiones indicaban que se trataba de un galpón, en el que se guardaban algunas donaciones realizadas por la desaparecida empresa metalúrgica Franino.
Sin embargo, en la calle Urquiza al 1720 de Villa Nueva, en Guaymallén, no se encuentran unos simples galpones, sino que allí está emplazada lo que fue anunciada hace dos años como la primera Escuela Fábrica Metalmecánica y Metalúrgica para los jóvenes, que contó en ese momento con la asistencia del ministro de Trabajo y Seguridad Social de la Nación, Carlos Tomada, acompañado por el gobernador Celso Jaque y el secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica, Luis Márquez, en el marco del programa nacional Mas y Mejor Trabajo.
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Este instituto de capacitación, que fue anunciado con bombos y platillos el 24 de junio de 2009, viene postergando su apertura desde entonces. Es más, en febrero de este año también algunos medios de la provincia se hicieron eco de la promesa y publicaron artículos sobre el inminente inicio de clases.
Un hermetismo hecho con parches
“Solo algunos motores…”, fue la descripción que utilizó el ministro de Seguridad, Carlos Aranda, al referirse a las maquinarias extraídas del edificio. Faltas, que fueron percibidas por la División Automotores de la Policía de Mendoza y cuya investigación remitieron a la fiscal.
Esos “motores”, forman parte de una importante dotación de maquinarias que se compone de donaciones efectuadas, en primer término por los dueños de la fundida y cerrada empresa metalúrgica y por colaboraciones hechas por Industrias Metalúrgicas Pescarmona, que junto a la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) colabora con este centro educativo.
Además, es difícil de creer que se pueda minimizar su interés, justamente cuando uno de los objetivos de este instituto es, además de enseñar oficios a cientos de jóvenes mendocinos, el de ser utilizado como un centro de servicio y reparación de trolebuses y móviles policiales.
“Solo algunos motores…”, fue la descripción que utilizó el ministro de Seguridad, Carlos Aranda, al referirse a las maquinarias extraídas del edificio. Faltas, que fueron percibidas por la División Automotores de la Policía de Mendoza y cuya investigación remitieron a la fiscal.
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