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Preparan un operativo para combatir el trabajo infantil y adolescente en la temporada de cosecha

Sólo podrán hacerlo los jóvenes autorizados por la Subsecretaría de Trabajo. También restringen la actividad de los niños y adolescentes que desarrollan tareas en empresas familiares. Mendoza es una de las provincias donde históricamente hay más casos de trabajo infantil.
En Mendoza hay muchos niños que trabajan. Foto: Gentileza
En Mendoza hay muchos niños que trabajan. Foto: Gentileza

Mendoza es una de las provincias donde el trabajo infantil está más arraigado, particularmente en las zonas rurales. Y el problema también afecta adolescentes que por su edad no pueden realizar tareas forzosas ni extenderse en el horario de trabajo. Ahora buscan que para la próxima temporada de cosecha se genere una red de contención para evitar abusos de parte de los empresarios que usan a niños y adolescentes para emplearlos.

Ahora todos los empresarios que quieran contratar a adolescentes no sólo tendrán que tener la autorización de los padres, sino también la del Estado. Para ello se autorizó a la Dirección de Empleo a emitir las autorizaciones y la intención es que cada delegación de la Subsecretaría de Trabajo pueda hacerlo para la época de cosecha.

Para que los niños y adolescentes sean autorizados a trabajar, los padres deben llenar un formulario y adjuntar los datos de la empresa donde va a desempeñarse. Además, explicar qué tipo de trabajo van a hacer, para evitar que sea alguna tarea forzosa, y presentar certificado médico y de escolaridad.

La autorización no será automática, al menos según lo previsto. Los inspectores deben verificar las condiciones de higiene y seguridad del lugar donde el adolescente trabajará,
“denegándose la petición si no reúne las condiciones adecuadas”.

Contra la cultura del trabajo infantil

La directora de Empleo, Dora Balada, aseguró que de a poco quieren revertir la cultura de que los niños trabajen. Los adolescentes de entre 16 y 18 años podían trabajar con autorización de los padres, pero no estaba reglamentado. Ahora tienen que pedir autorización al Estado para que haya garantías para el chico”, aseguró la funcionaria. El límite horario para los jóvenes de esa edad es de seis horas de trabajo. Pero pueden tramitar una “ampliación” horaria. “En Mendoza hay trabajo infantil y mucho trabajo adolescente sin autorización. En muchos casos son las propias familias que tienen la cultura del trabajo familiar arraigado”, explicó la Directora de Empleo, quien aclara que hay mucha situaciones particulares que no pueden obviarse. “Hay que recordar que hay chicos de 17 que son padres y necesitan trabajar, otros que ayudan a las familias; son situaciones particulares que se contemplan”, explicó.

En el 25% de los operativos realizados por la Subsecretaría, se encuentran niños trabajando y muchos adolescentes que trabajan en situación irregular.

La nueva reglamentación también abarca a las empresas familiares. Los padres que quieran hacer trabajar a sus hijos (que tengan entre 14 y 18 años) en empresas o negocios propios, deben ser autorizados y tienen restricciones. “Podrán ser ocupados en empresas cuyo titular sea su padre, madre o tutor, en jornadas que no podrán superar las tres horas diarias, y las quince horas semanales”, dice la reglamentación.