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Trabajo infantil: regulan la tarea de los "niños artistas" para evitar abusos

El Gobierno emitió una reglamentación por la que los niños y niñas que trabajen como modelos o actores en publiciadades deben tener una autorización de Trabajo, además del permiso de sus padres. Denuncian que en Mendoza hay organizaciones que hacen castings truchos para sacarles plata a las familias y hasta por sexo.
Brooke Shields y Jodie Foster, dos mujeres que trabajaron desde niñas.
Brooke Shields y Jodie Foster, dos mujeres que trabajaron desde niñas.

Publicidades. Desfiles de modas. Búsqueda de fama. Presión de los padres y supuestos empresarios que aprovechan. Los “niños artistas” se someten a distintos tipos de abusos que ahora quieren controlar. En Mendoza los niños y adolescentes que quieran trabajar en alguna actividad de ese tipo deberán ser autorizados, además de por sus padres, por la Subsecretaría de Trabajo, es decir, por el Estado.

La intención es evitar los abusos y que los niños abandonen los estudios o las actividades propias de su edad para trabajar. La nueva normativa es parte de la regulación que el Gobierno hizo de las leyes de protección de los derechos de los niños y adolescentes que trabajan, para quienes rigen leyes especiales. Y hay un capítulo especial dedicado al trabajo artístico.
“Toda persona física o jurídica que contrate niños, niñas o adolescentes en trabajo artístico deberá presentar su solicitud por escrito”, explica la resolución 4109/11 de la Subsecretaría de Trabajo.

Desde esa repartición aseguran que aún no hay muchas denuncias en la provincia por el trabajo infantil en niños, pero que la idea es prevenir. “En la provincia no hay muchas denuncias de este tipo, pero sí es un problema en Buenos Aires, y la idea es prevenir y regular para garantizar el control y que no haya abusos”, explicó Dora Balada, directora de empleo de la provincia.

Quienes están en el rubro explican que la problemática sí está presente en la provincia y cada vez es mayor, aunque muchas veces camuflada. “Hay muchos chantas que les hacen mucho mal a todos: a los niños, a las familias y a los que trabajamos bien. Incluso, muchas veces se cae por presión de los padres. Para mí, es correcto que haya una regulación y que la Subsecretaría de Trabajo autorice o no, porque así van a caer los truchos. Habrá que ver el detalle de la reglamentación, pero tiene que haber un control”, opinó Gabriel Canci, uno de los principales productores de espectáculos de la provincia.

Según denuncia Canci, hay organizaciones montadas para estafar a los jóvenes que van tras el deseo de fama con castings truchos para publicidades que nunca se hacen y hasta con desfiles de modas “financiados” por los padres de las pequeñas modelos. “Hay tipos que organizan desfiles y les hacen pagar a los padres para que salgan sus hijos. Hasta les hacen comprarse la ropa. También hay casos más serios, donde hasta se involucra el sexo. Hay que tener mucho cuidado”, aseguró el productor.

El nuevo sistema y la fantasía de ser famoso

La nueva reglamentación obliga a que el pedido de autorización se presente con cinco días “de anticipación al inicio de las labores en los supuestos de publicidad, desfiles y modelaje y con diez días hábiles de anticipación al inicio de los ensayos -si los hubiera- o de las actuaciones en los casos de obras de teatro, films cinematográficos, televisión o cualquier otro espectáculo en general que implique exposición pública de la niña o niño”.

Para  participar en esos trabajos, además de garantizar la salubridad y la seguridad, entre otros requisitos, debe presentarse certificado de alumno regular extendido por la escuela a la que concurra el niño o niña. “Esto es algo que se ha estudiado mucho a nivel nacional. Es una normativa muy actualizada”, asegura Balada.

La autorización quedará registrada en un acta labrada el la subsecretaría. Pero todo no termina allí. Mientras el niño desarrolla su trabajo, siempre debe estar bajo el cuidado de algún adulto responsable que sea ajeno a la productora del show.

La normativa ya está en vigencia y también incluye el control de la extensión horaria del trabajo en los adolescentes, particularmente los que trabajan en empresas familiares.
Según asegura Gabriel Canci, muchas veces son los propios padres de los niños los que presionan para que busquen un lugar en los desfiles o publicidades. “Hay una gran fantasía sobre esta actividad,  se hacen la idea de que esto es venir y hacerse famoso. Y hay mucho trabajo detrás. Cuando trabajamos con niños tiene que haber una autorización del padre y la madre y siempre exigiendo que mantengan los estudios. Hay que abrir los ojos, porque hay mucha gente peligrosa, y esto pasa en Mendoza”, aseguró Canci. El productor explicó que, incluso, han usado el nombre de su productora para castings truchos. Para las empresas que no cumplan la norma, se prevén multas y otras sanciones más duras.