Casi medio millón de perros viven en las calles de la provincia de Mendoza
Es cierto, hay muchos animales sin dueño, algunos se cruzan en las calles provocando accidentes y quedando con heridas tan graves que terminan con muertes muy lentas y dolorosas, sin nadie que los asista. Se reproducen sin control, y esto, poco a poco, comienza a ser un problema para la salud de las personas, no sólo por las enfermedades que, por su estado de abandono, pueden afectar al hombre, sino también por la materia fecal que dejan en la vía pública.
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Una realidad que se repite no sólo en Mendoza o en Argentina, sino en muchos países latinoamericanos o de los llamados del tercer mundo. La falta de propuestas claras sobre esta situación ha desbordado cualquier política de Estado y el tema es cada vez más preocupante.
En 2008, los municipios del Gran Mendoza y el Colegio de Veterinarios admitieron el fracaso del programa de esterilización. Los perros eran castrados pero seguían solos en las calles. Si bien todos los sábados a la mañana varias personas llevan perros adultos, cachorros y gatitos a la esquina de Gutiérrez y San Martín de Ciudad para entregar en adopción, siguen siendo muchos los animales sueltos.
La solución para esto es la concientización de los dueños, de la gente en general.
Desde la Nación también advierten este problema, que va en crecimiento constante. El miércoles, a través de un decreto presidencial, se anunció y publicó una nueva normativa en el Boletín Oficial a través de la cual se creó el Programa Nacional de Tenencia Responsable y Sanidad de Perros y Gatos. En el mismo se contempla, entre otras cosas, vacunación, desparasitación y esterilización quirúrgica para el control de la reproducción, pero no la eutanasia. El decreto afirma que se busca fortalecer y fomentar la tenencia responsable de los animales.
Esto busca evitar que las perreras asesinen masivamente animales recogidos en las calles, tal como sucede en varias provincias, pero no en Mendoza, en donde existe una ley, la Nº7756, modificatoria de su similar Nº7603, en donde se declara la prohibición a la eutanasia.
En Mendoza, los veterinarios analizan esta reciente medida, muchos aplauden la determinación, aunque el decreto en sí genera algunas dudas que los profesionales esperan que sean aclaradas.
El Colegio de Veterinarios de la provincia emitió anoche un comunicado en el cual expresa el beneplácito de que se trate esta problemática desde la Nación, ordenando y exigiendo de esta manera que los gobiernos provinciales y municipales se aboquen definitivametne a trabajar de lleno en esto. Sin embargo, admiten que este decreto es perfectible y que "deberá ser trabajado y concensuado conforme a las leyes e idiosincrasia de cada provincia".
Por un lado se habla de la castración de animales, pero no se especifica que ello se realice justamente a los animales callejeros, sólo se plantea la necesidad de que quien tenga un perro o gato sea responsable del mismo y concrete esta esterilización oportuna.
Tampoco la ley contempla promover la adopción de animales recuperados de la calle.
Incluso, organismos defensores manifestaron su preocupación sobre el decreto, dudando de su efectividad.
Sugerí vos también en los comentarios de esta nota o en nuestro muro de Facebook qué se debería hacer con los perros y gatos callejeros.
Los investigadores del FBI en Estados Unidos no sólo trabajan para descubrir delitos que afectan a la población, sino también en la detección precoz de un potencial criminal. En sus estudios, tanto científicos como psicológicos, han determinado que quienes maltratan animales cuando son niños tienen un gran potencial para convertirse en asesinos criminales.
“Un asesino comienza matando o torturando a un animal”, asegura Robert K. Ressler, quien desarrolló algunos de los perfiles de asesinos en serie para el FBI. Para él, el abuso hacia los animales no es “sólo un detalle más” en la personalidad de un individuo, sino un gran síntoma de desorden mental. Psicólogos y criminólogos afirman que quienes maltratan animales, en especial perros y gatos, no se detienen allí y continúan haciéndolo con sus pares humanos. En la mayoría de los casos, ese abuso o maltrato comenzó en la niñez.
Lic. Viviana García Sotelo
Twitter @vgarciasotelo