Trabajo infantil: conocé qué hacen los niños cuando no están en la escuela
Los trajimos al mundo, la decisión fue nuestra, por eso debemos protegerlos, amarlos y cuidarlos muy bien, es lo más importante de nuestras vidas y no muchas veces los respetamos. Viven con nosotros, viven por nosotros, nos sonríen, nos hacen reír, nos preocupan y nos miman. Son ellos, nuestro futuro, los niños y niñas del mundo, a quienes verdaderamente les debemos un mundo mejor.
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¿De qué trabajan los niños en el mundo cuando no van a la escuela?
Son “usados” para las tareas agrícolas, para el servicio doméstico, la pesca de gran profundidad, la construcción, pirotecnia y la prostitución.
Los casos más patéticos ocurren en la India donde son esclavizados en canteras, en el campo para la cosecha de distintos frutos, se los utiliza mucho para el servicio doméstico, aunque también para la fabricación de cigarrillos, joyería de plata etc.
Por su tamaño y peso son perfectos para el trabajo en las minas colombianas, donde los pasillos reducidos y estrechos, allí los niños son los que pueden ingresar con facilidad. Muchas veces se trata de los hijos de los mismos trabajadores, quienes obligados por sus jefes, acceden a mandar a sus pequeños al interior de estos lugares.
Y si hablamos de los elementos deportivos del mundo, podría decirse que en la mayoría de los casos es el fruto del trabajo infantil. Tal es el caso de Pakistan, uno de los mayores exportadores de pelotas de fútbol (provee más del 60% del mercado estadounidense). En ese país hay, según fuentes oficiales, más de 7.000 niños de menos de 14 años que cosen pelotas, cobrando 0,6 dólares por cada una; incluso los niños más mayores no pueden coser más de 3 o 4 pelotas en un día.
Los niños trabajadores pierden muchos derechos, a estudiar, a jugar, a descansar. Si un niño trabaja, su cuerpo puede deformarse, porque sus huesos aún son débiles para semejante esfuerzo.
Los casos aún más extremos son aquellos en los que los pequeños son reclutados para luchar en conflictos armados, niños son utilizados como herramientas para la guerra, alejándolos de las familias. No es una realidad en Mendoza, pero sí lo es en otros países no muy lejanos.
Lo que sí es una realidad para Mendoza es que los niños trabajen en tareas agrícolas, en especial entre los trabajadores que vienen desde otras provincias junto a sus familias. Ellos viven en las áreas de plantaciones, muchas veces en carpas o en construcciones muy precarias. Los chicos no asisten a clases pero sí colaboran con sus padres en los trabajos de campo.
Este gobierno busca frenar este tipo de trabajos obligados para los más pequeños, por ello realiza en forma periódica instecciones con el apoyo de la Secretaría de Trabajo, imponiento multas a quienes den trabajo a los más chicos. Incluso esta semana la Cámara de Diputados dio media sanción a un proyecto de ley del diputado Gustavo Arenas (PJ) que impide el acceso a beneficios fiscales, impositivos, económicos o financieros dispuestos por la Provincia a los empleadores que tengan antecedentes de haber contratado niños para trabajos.
12 de Junio, día internacional contra el trabajo infantil
Nuestros niños tienen derechos, a la vida, al juego, a una familia a la protección contra el descuido o trato negligente, a la protección contra el trabajo infantil, a conocer y disfrutar de su cultura, a la protección contra todas las formas de explotación, a crecer en una familia que les dé afecto y amor, a la diversión, a la salud, a un nombre y una nacionalidad, a la alimentación y la nutrición, entre otros.
Para la Organización internacional del Trabajo (OIT) el trabajo infantil “lo que priva a los niños de su niñez, su potencial y su dignidad; y que sea perjudicial para su desarrollo físico, psicológico”, educativo y social, afectando directamente en su crecimiento y en su futuro.
En Mendoza se están realizando diversas tareas contra el trabajo infantil porque muchas empresas aún contratan este servicio prohibido.
Es nuestra obligación como personas adultas, evitar que esto siga sucediendo. El único “trabajo” que un niño debe realizar, es el de estudiar y jugar, y simplemente disfrutar el ser niño.
Lic. Viviana García Sotelo
En Twitter: @vgarciasotelo