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Otra pareja de ancianos fue víctima de un "cuento del tío" en la Quinta Sección
Al parecer se trataría de la misma pareja que hace unos días con la misma treta robaron y golpearon a unos ancianos en la Sexta Sección. En esta ocasión, las víctimas no fueron agredidas físicamente. Los ladrones se hicieron de un botín de $11.000.
Otra vez “un cuento del tío” tuvo como víctima a un matrimonio de ancianos, esta vez en la Quinta Sección. Hace pocos días con el mismo ardid le robaron a otro matrimonio mayor que fue brutalmente golpeado. Por otro lado, los autores del hecho tienen similares características del anterior.
Este viernes alrededor de las 16 un hombre de 75 años, que vive junto a su esposa en calle Avellaneda al 800, fue a pagar un impuesto a Olascoaga y Juan B. Justo. Cuando regresaba hacia su domicilio, desde un vehículo de alta gama, de color blanco pero que el anciano desconoce su marca, lo saludó un hombre, muy bien vestido.
Le dijo: “Ángel, ¿cómo estás?”. Es evidente que los delincuentes habían realizado inteligencia previa; el nombre era el correcto y lo han estado esperando.
El anciano se acercó al coche, en el que también había una mujer, ambos de entre unos 35 a 40 años, y saludó. Le dijo que era médico y amigo de su hijo y se lo deseaba lo llevaba hasta su casa. La víctima aceptó y cayó en la trampa.
Llegaron hasta el domicilio del matrimonio y el conductor del coche le dijo al hombre que tenía un dinero que le enviaba el hijo. Los tres, el dueño de casa y la pareja delincuente, entraron a la casa. Allí le hicieron algunas preguntas a los ancianos vinculadas a si tenían caja fuerte, si era seguro dejar el dinero en la vivienda con las cuales ganaban confianza y, paralelamente, averiguaban dónde podían tener el dinero las víctimas. Les respondieron, con toda ingenuidad, que sí tenían efectivo en la propiedad, en la habitación.
Acto seguido, el supuesto médico amigo del hijo les solicitó pasar al baño. Le indicaron donde estaba y el matrimonio se quedó hablando con la mujer, la cómplice.
Pasaron apenas pocos minutos, salió el sujeto del sanitario y le dijo a la pareja que se iba porque no era seguro dejarle esa suma, que se la daría a su amigo (o sea, el hijo de las víctimas).
Los delincuentes se fueron en ese vehículo con cristales polarizados y a los pocos minutos los ancianos, cuando fueron hacia su habitación, descubrieron que faltaba el dinero que tenían guardado en un alhajero.
Según fuentes policiales, la suma sustraída es $11.000 aunque las víctimas no han realizado aún la denuncia correspondiente en la Oficina Fiscal Nº 2, de Capital.
Acto seguido, el supuesto médico amigo del hijo les solicitó pasar al baño. Le indicaron donde estaba y el matrimonio se quedó hablando con la mujer, la cómplice.
Pasaron apenas pocos minutos, salió el sujeto del sanitario y le dijo a la pareja que se iba porque no era seguro dejarle esa suma, que se la daría a su amigo (o sea, el hijo de las víctimas).
Los delincuentes se fueron en ese vehículo con cristales polarizados y a los pocos minutos los ancianos, cuando fueron hacia su habitación, descubrieron que faltaba el dinero que tenían guardado en un alhajero.
Según fuentes policiales, la suma sustraída es $11.000 aunque las víctimas no han realizado aún la denuncia correspondiente en la Oficina Fiscal Nº 2, de Capital.