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La Escuela de Cine y Video y sus papelones educativos

Laura Piastrellini, licenciada en Comunicación Social cuenta su desventura luego de haber intentado, en vano, ingresar a la institución que se ocupa en Mendoza de las artes audiovisuales. Aquí, su relato en primera persona.

Este año tomé la decisión de hacer algo por gusto. Me inscribí en la Escuela de Cine y Video de nuestra provincia en diciembre de 2010 y comenzamos el pre de ingreso en Febrero (al que me conoce sabe que no falté jamás) El ingreso es de cursado obligatorio por lo que debí pedir horas en mi trabajo –perder dinero también-  y dejar de hacer unos viajes que tenía pendientes para poder cumplir… Con todo el gusto del mundo por supuesto, es lo que quería hacer después de todo ¿no?
 
El tema se suscita cuando el día de examen de ingreso cuatro alumnos –de más de 100 que estaban inscriptos- dice que hubo irregularidades durante la mesa y que muchos alumnos fueron favorecidos. La nota firmada por estos cuatro jóvenes acusaron que dentro de los favorecidos estaba yo y otra chica que como yo ambas somos Licenciadas en Comunicación Social. Es decir, esta Escuela que para ingresar te pide el certificado del secundario, nosotras ya teníamos uno de Educación Universitaria para entregarles, y además con una completa complementariedad con lo que podemos aprender en la Escuela y más aún con lo que nos dan en el ingreso.
 
La notita apunta a que los favoritismos vienen del lado de un integrante del establecimiento. Y si, debo admitirlo, he pecado… Conozco a uno de los miembros de la Escuela de Cine y he hablado con él porque es un amigo… Había olvidado que estamos en época de dictadura y hablar con amigos es un hecho imperdonable… He hablado de la vida, de trabajo, de la familia…me lo podrán perdonar alguna vez??? A ver si nos ponemos de acuerdo… este señor jamás se acercó a mí para pasarme ningún dato. No tengo la necesidad, no subestimen la capacidad de los demás… Les digo a estos niñitos si alguna vez llegan a leer esto es que soy Licenciada en Comunicación Social y que en 5 años de carrera al día, jamás tuve la necesidad de que un profesor o amigo me ayudara en un examen.
 
Lo divertido de esta situación fue que uno de los alumnos que firmó la nota en medio del examen preguntó: “No entiendo cuáles son los objetivos de las cámaras. Filmar.. ¿cuál va a ser?”. No mi vida, los objetivos son intercambiables en las cámaras y dependen de lo que vos quieras lograr con tu imagen es el tipo de objetivo que utilizarás, sabes??? Podría seguir hablandote del tema pero no quiero desviarme.
 
Bueno, continuando con la historia, después de dejar mal parada a esta persona de la Escuela, y teniendo él que hacer una nota de descargo ante la presentación de estos 4 chicos, resulta ser que la Escuela de cine decide tomar 2 de los 3 exámenes nuevamente. A mi pesar, tuve que viajar el día de la fecha del nuevo examen (esos viajes que nombre anteriormente que ya había dejado de lado) y eso sí era impostergable. Mi trabajo ya me había dado muchos días de goce para poder rendir cuando lo estableció y lo pautó la Escuela. Ahora este nuevo examen me dejaba afuera porque no podría estar en la provincia ese día.
 
Cuando fui a plantear mi situación a los directivos me dijeron que ante irregularidades debían tomar el examen nuevamente y que por favor fuera, que yo era el tipo de alumna que ellos querían en la Escuela. Entonces me pregunto yo, después de irme con el ego por el cielo -cosa que no me sirvió de nada porque igual me quedé afuera de la escuela por no poder ir a rendir-  por qué no tomaron medidas previsoras ante esta situación. No resulta un papelón un examen múltiple choice, de tema único y con los alumnos sentados en el mismo banco??? Estuve cinco años en una Universidad y la verdad jamás me tomaron un examen de ese modo. Me parece que la Escuela es la primer responsable en fomentar que estas situaciones sucedan. Y además, no contemplar que quienes cuidaran que no se cometieran irregularidades fueran un celador y un técnico a quienes no se les paga por hacer de policía sino por cumplir sus funciones.

Luego del examen me acerque nuevamente a las autoridades quienes decían estar muy tristes porque yo no había podido asistir, que estaban seguros que yo ingresaría y que este había sido el peor año de todos en cuanto al nivel de los alumnos. Imagínense que de los cuatro púberes que presentaron la bendita nota, solamente entró uno… porque los otros (tal y como yo se los había anticipado en una nota previa de queja ante esta situación) lo único que buscaban era tiempo para poder leer aunque sea los apuntes.

En fin, la situación así planteada me dejó afuera, aun habiendo quedado dos vacantes libres porque no alcanzaron a cubrir los cupos. Pedí que me tomaran lección oral aparte, que por favor hicieran una excepción, pero no… las autoridades se manejan dentro del marco legal… Y yo ¿como recupero el tiempo perdido? ¿Como recupero el dinero que siento que me han robado? Porque el dinero de la inscripción no creen que me lo vayan a devolver, a pesar de que yo cumplí con mi parte y ellos NO.  En fin, si esta es la política de motivación que tenemos en nuestra Mendoza para que sigamos perfeccionándonos, la verdad me da VERGÜENZA.

Esta situación es un papelón para la Educación mendocina y lamento profundamente haber tenido que ser testigo directo de ello.