Imputaron a un policía de Guaymallén por golpear a detenido en una comisaría
El abogado Pablo Salinas, que casualmente estaba en la seccional Nº 25, vio cuando el uniformado maltrató a un aprehendido. Se paró, fue hacia la Oficina Fiscal Nº 8, ubicada en la misma dependencia policial, y denunció el hecho. El fiscal acusó al efectivo por el delito de vejaciones.
Un policía de Guaymallén fue acusado por el delito de vejaciones debido a que fue denunciado por golpear a un detenido.
El hecho, que investiga la Justicia, sucedió en la comisaría Nº 25 del mencionado departamento. Allí había estaba en calidad de aprehendido un hombre que había violado la prohibición de acercamiento a su ex pareja. Según fuentes policiales, ingresó al domicilio de su es esposa, en el barrio Belgrano, y comenzó a hacer destrozos. Además, estaba en estado de ebriedad, indicaron.
Por ello, la mujer llamó a la Policía y se lo llevaron en calidad de aprehendido.
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Ya en la seccional, el conocido abogado Pablo Salinas, que se encontraba en la sala de espera, observó a un uniformado golpear en las piernas a este detenido. Luego —según denunció el letrado— vio cómo el efectivo le hacía poner las manos atrás al sujeto arrestado, empujarlo contra una pared y presionarle la cabeza contra la misma. Esto ocurría en una sala anterior a los calabozos.
Al parecer el maltrato no culminó ahí. El policía lo hizo entrar al aprehendido a los empujones al interior de la oficina donde se toman las huellas dactilares. Allí volvió a golpearlo porque lo empujó contra la pared.
Todo esto fue denunciado por Salinas en la Oficina Fiscal Nº 8 que funciona en la misma comisaría. Al ver ese abuso de autoridad, se paró y les contó lo sucedido a los agentes judiciales.
Sin embargo, el hecho reviste algo de confusión porque la supuesta víctima desestimó la denuncia del abogado, que no lo representaba; estaba casualmente en la comisaría por otro cliente.
Pero el fiscal de Flagrancia, Tomás Guevara, acusó al uniformado por el delito de vejaciones y la Inspección General de Seguridad también abrió una investigación paralela.
Todo esto fue denunciado por Salinas en la Oficina Fiscal Nº 8 que funciona en la misma comisaría. Al ver ese abuso de autoridad, se paró y les contó lo sucedido a los agentes judiciales.
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Pero el fiscal de Flagrancia, Tomás Guevara, acusó al uniformado por el delito de vejaciones y la Inspección General de Seguridad también abrió una investigación paralela.


