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Otra vez un familiar de Racconto sufre un hecho de inseguridad

El miércoles un tío del vicegobernador sufrió un intento de robo con un arma de fuego. Es la cuarta vez que Juan Carlos Racconto, propietario de una carpintería metálica en Dorrego, sufre un hecho de inseguridad. Esta vez dos jóvenes ingresaron a su empresa pero el hecho fue evitado gracias al rápido accionar de sus hijos. El hombre dijo que a uno de los malhechores "lo conozco porque merodea por la Plaza Godoy Cruz".
Juan Carlos Racconto, el tío del vicegobernador Cristian Racconto, por cuarta vez sufrió un hecho de inseguridad el miércoles durante la tarde noche cuando dos hombres ingresaron a su empresa en Dorrego e intentaron robarlo a punta de revólver.

“Todo comenzó cuando un hombre de unos 28 años ingresó al negocio –una carpintería metálica- para preguntar sobre una ventana cuya medida es medio insólita. Preguntó cuánto valía, se arrepintió y se fue diciendo que volvería más tarde”, comenzó relatando Juan Carlos Racconto.

“Luego volvió con otro más joven, de unos 23 años y traían un maletín de tela, como de fibra y cuando se acercaron el más grande sacó una pistola. Era una de esas como del lejano oeste”, detalló el tío del vicegobernador.

En eso mi hijo más chico –Juan Carlos- de 23 años escuchó que el hombre que me apuntaba me decía: “Quedate quieto viejo porque sino te mato y dame la plata. Entonces Juan Carlos salió de una oficina y preguntó que qué estaba pasando”.

El hombre agregó que al escuchar la voz de su hijo menor los malvivientes “se dieron vuelta y le apuntaron a él y en un momento uno de ellos se metió detrás del mostrador y tomó la notebook que tenemos en el negocio. Entonces yo le saqué la notebook de las manos con la intención de partírsela en la cabeza y en ese momento ingresó a la escena mi hijo mayor de nombre Diego (32)”.

Ya con los tres hombres de apellido Racconto en la escena es que comenzó un intenso forcejeo con los frustrados ladrones y uno de ellos salió corriendo: “Era el más chico, al que yo he visto dando vueltas por la Plaza Godoy Cruz. Fue el que se cayó dentro de la acequia –en la calle Remedios de Escalada- mientras el otro intentaba arrancar la moto naranja en la que vino y al principio no pudo encender. Después se dio a la fuga en la motito esa de unos 110 centímetros cúbicos”, describió.

Cansado de que los casos de hechos delictivos en los que han sido protagonistas sus familiares y él mismo no hayan tenido algún tipo de esclarecimiento el hombre manifestó: “Para es medio raro. Parece ser que alguien se ha ensañado con nosotros. Esta es la cuarta experiencia similar que tenemos. La primera vez nos robaron 300 pesos. La segunda le dieron una paliza a Diego frente a dos policías se hicieron los tontos y no hicieron nada, nada más que irse del lugar. En la tercera vez le robaron 3.500 pesos a mi mujer y esta vez la sacamos barata”, reflexionó.