Claves para entender los problemas sanitarios que ostenta Uspallata
El fallecimiento de la uspallatina Daniela Rodríguez, dejó al descubierto la grave situación que vive ese distrito a nivel de atención sanitaria. Te contamos los casos que nunca trascendieron y la nunca escuchada alerta de MDZ, publicada un día antes de la muerte de Rodríguez.
El fallecimiento de Daniela Rodríguez, ocurrido el pasado 27 de enero en Uspallata, Departamento de Las Heras, dejó al descubierto la grave situación que vive ese distrito a nivel de atención sanitaria. Si bien la situación ya había tomado estado público a comienzos del segundo semestre del año pasado, en el marco de una fuerte crisis dada por las deficiencias que registra el único efector de gestión estatal en esa zona, el Hospital Dr. Luis Chrabalowski, las carencias nunca se terminaron de resolver.
El referido lugar se erige en un hospital regional que, además, se enclava en una localidad fronteriza situada a unos 110 km de la Ciudad de Mendoza y que alberga a una población vernácula de aproximadamente 8.000 habitantes, a la que se suman residentes que corresponden a personal del Regimiento de Infantería de Montaña 16 del Ejército Argentino, de Gendarmería Nacional y del Complejo Aduanero Los Horcones, así como turistas que asiduamente visitan el Valle de Uspallata.
Asimismo, el Valle de Uspallata constituye diariamente el paso obligado para miles de personas que transitan en ómnibus internacionales, unidades de transporte de carga y rodados ligeros, dado que Uspallata es una localidad que se desarrolla sobre la Ruta N° 7, siendo parte del corredor bioceánico en su intersección limítrofe argentino – chilena. Por otro lado, se debe considerar que el área de influencia del nosocomio en cuestión incluye toda la zona de la alta montaña de Las Heras (entiéndase por tal, además del Valle de Uspallata, Puente del Inca, Las Cuevas, Penitentes, Parque Provincial Aconcagua), la cual posee un alto desarrollo turístico internacional a lo largo de todo el año, incrementándose ostensiblemente durante los meses de invierno y verano.
Esta ubicación geográfica de Uspallata y la elevada concentración humana que registra permanente y necesariamente por dicho emplazamiento, demanda que se ofrezca en la zona servicios de salud de una considerable envergadura y complejidad.
Sin embargo, el Hospital Chrabalowski actualmente no ofrece las condiciones necesarias en función de las demandas reales y potenciales en materia de atención sanitaria que requiere en un conglomerado fronterizo de las características del Valle de Uspallata, el cual, además de brindar servicios de salud a una considerable población local, debería estar preparado para asistir a aquellos viajeros que transitan por las rutas aledañas en caso de accidentes, a aquellos visitantes que practican deportes extremos y andinismo en la alta montaña, y a todo turista que llega a la zona ante el atractivo que ofrece.
Actualmente, ese efector de salud no cuenta con equipamiento suficiente, se constata falta de insumos, se registra falta de medicamentos en la farmacia del hospital y durante los dos últimos meses no se entregó la leche que se le dispensa a los niños y niñas con bajo peso.
Tampoco cuenta con recursos económicos permanentes y suficientes para costear el pago de insumos de uso corriente, a saber, por ejemplo, el gasoil para la unidad de traslado y para alimentar sus calderas. En referencia a esto último la falta de funcionamiento de las calderas afecta en forma directa y global la operatividad del nosocomio.
Por tratarse de un hospital de carácter general, no posee con la cantidad de especialidades esperable y las pocas especialidades que se atienden no cuentan con una cantidad adecuada de profesionales médicos, quienes atienden sólo algunos días de la semana.
Dada la falta de equipamiento médico adecuado, la falta de insumos y la escasez de profesionales médicos en este hospital de Uspallata, la opción es la derivación o el traslado hacia otros efectores de mayor complejidad a los fines de que los pacientes reciban las prestaciones que requieren para restablecer su salud, circunstancia que es recurrente hasta en el caso de patologías menores.
Desde otro aspecto, pobladores de Uspallata refieren haber sido objeto de tratos poco deferentes y hasta deshumanizantes por parte de trabajadores de la salud en ese nosocomio.
Para ejemplificar esto basta citar el caso de Daniela Rodríguez, la joven uspallatina de 21 años de edad que el pasado 27 de enero sufrió un paro cardíaco, cuadro que por la falta de complejidad en las prestaciones del Hospital Chrabalowski requirió que la paciente fuera trasladada en una ambulancia de ese nosocomio hacia la Ciudad de Mendoza.
El fallecimiento de la joven ocurrió un día después de que MDZ publicara una nota en la que se denunciaban las deficiencias a nivel de la atención de la salud que presenta ese nosocomio. Esto nos remite a entender que las autoridades gubernamentales estaban sobradamente al tanto de la situación que se estaba presentando en el distrito fronterizo antes del deceso de la joven uspallatina.
Este no es el único caso, al respecto puede citarse el caso de Gumersindo Villalobos, quien ingresó al hospital un día jueves con un diagnóstico que aludía a una dolencia hepática. Se lo internó y trató en función de ese supuesto cuadro clínico. No obstante, el día domingo siguiente se conoce que lo que en realidad presentaba el paciente era una afección cardíaca, lo que demandaba su traslado urgente a un efector de mayor complejidad de la Ciudad de Mendoza. Lamentablemente, por razones que no se conocen la ambulancia no estaba disponible para efectuar su traslado a tiempo, situación que derivó, finalmente, en el deceso de esa persona.
También cuenta el caso de un joven poblador del Valle, quien sufrió un grave accidente en motocicleta. Tampoco se contaba con la ambulancia del único centro sanitario del lugar para asistirlo en el lugar del hecho y trasladarlo hasta otro hospital por la gravedad de su estado. Pero él tuvo mejor suerte, contó con el auxilio de personal del Regimiento de Infantería de Montaña 16 que, además, lo trasladó a tiempo a un hospital de referencia.
Es recurrente la falta disponibilidad de una unidad de traslado de urgencias y emergencias en el Hospital Chrabalowski. Pero ello tiene explicación: este efector posee sólo una ambulancia funcionando.
Existen otras dos ambulancias que nunca fueron reparadas. Una de ellas se encuentra fuera de servicio dado que su motor fue dañado por haberle suministrado combustible mezclado con agua. Su reparación asciende a los $ 14.000 y al respecto se ha iniciado un expediente para efectuar una investigación sumaria.
En el mes de octubre del pasado 2010 el Ministerio de Salud dotó de otra unidad de traslado al hospital de Uspallata; no obstante y sin que nadie pueda dar explicación alguna, en el mes de noviembre la misma ambulancia fue desafectada de este efector para ser remitida al Departamento de Malargüe.
Todo esto se traduce en el hecho de que si la única ambulancia de Uspallata se encuentra afectada a un traslado, si surge una nueva emergencia que requiera el traslado de un paciente o un accidentado, tendría que esperarse mucho más de un par de horas para poder contar con el auxilio de una vehículo sanitario.
Como si fuera poco, hasta habría limitaciones para trasladar en vehículos particulares a un enfermo o accidentado de gravedad hacia efectores de la Ciudad de Mendoza ante la ausencia o falta de disponibilidad de la ambulancia del lugar, ya que Uspallata posee otro problema: la cada vez más frecuente falta de combustible en las estaciones del servicios de la zona.
Respecto a lo antedicho, MDZ ha hablado con el concejal Daniel López, perteneciente al Partido Unidad Popular, quien se encuentra al tanto de las irregularidades mencionadas. “Existe una evidente falta de voluntad política para solucionar estos problemas. En el lugar faltan médicos, insumos y ambulancias. Esto se debe solucionar de manera urgente. La atención de la salud de los uspallatinos no puede seguir en estas condiciones (…) No puede ser que cada vez que el Intendente Miranda y el gobernador jaque se sientan frente a frente a conversar de Uspallata el único tema que tratan es sobre el Cerro San Jorge y los lingotes de oro que se imaginan que hay dentro de él”, aseguró el edil.
Se acabó la hora de los discursos, es hora de tomar cartas en el asunto.
Actualmente, ese efector de salud no cuenta con equipamiento suficiente, se constata falta de insumos, se registra falta de medicamentos en la farmacia del hospital y durante los dos últimos meses no se entregó la leche que se le dispensa a los niños y niñas con bajo peso.
Tampoco cuenta con recursos económicos permanentes y suficientes para costear el pago de insumos de uso corriente, a saber, por ejemplo, el gasoil para la unidad de traslado y para alimentar sus calderas. En referencia a esto último la falta de funcionamiento de las calderas afecta en forma directa y global la operatividad del nosocomio.
Por tratarse de un hospital de carácter general, no posee con la cantidad de especialidades esperable y las pocas especialidades que se atienden no cuentan con una cantidad adecuada de profesionales médicos, quienes atienden sólo algunos días de la semana.
Dada la falta de equipamiento médico adecuado, la falta de insumos y la escasez de profesionales médicos en este hospital de Uspallata, la opción es la derivación o el traslado hacia otros efectores de mayor complejidad a los fines de que los pacientes reciban las prestaciones que requieren para restablecer su salud, circunstancia que es recurrente hasta en el caso de patologías menores.
Desde otro aspecto, pobladores de Uspallata refieren haber sido objeto de tratos poco deferentes y hasta deshumanizantes por parte de trabajadores de la salud en ese nosocomio.
Para ejemplificar esto basta citar el caso de Daniela Rodríguez, la joven uspallatina de 21 años de edad que el pasado 27 de enero sufrió un paro cardíaco, cuadro que por la falta de complejidad en las prestaciones del Hospital Chrabalowski requirió que la paciente fuera trasladada en una ambulancia de ese nosocomio hacia la Ciudad de Mendoza.
El fallecimiento de la joven ocurrió un día después de que MDZ publicara una nota en la que se denunciaban las deficiencias a nivel de la atención de la salud que presenta ese nosocomio. Esto nos remite a entender que las autoridades gubernamentales estaban sobradamente al tanto de la situación que se estaba presentando en el distrito fronterizo antes del deceso de la joven uspallatina.
Este no es el único caso, al respecto puede citarse el caso de Gumersindo Villalobos, quien ingresó al hospital un día jueves con un diagnóstico que aludía a una dolencia hepática. Se lo internó y trató en función de ese supuesto cuadro clínico. No obstante, el día domingo siguiente se conoce que lo que en realidad presentaba el paciente era una afección cardíaca, lo que demandaba su traslado urgente a un efector de mayor complejidad de la Ciudad de Mendoza. Lamentablemente, por razones que no se conocen la ambulancia no estaba disponible para efectuar su traslado a tiempo, situación que derivó, finalmente, en el deceso de esa persona.
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Flota ambulancias y sin funcionar |
También cuenta el caso de un joven poblador del Valle, quien sufrió un grave accidente en motocicleta. Tampoco se contaba con la ambulancia del único centro sanitario del lugar para asistirlo en el lugar del hecho y trasladarlo hasta otro hospital por la gravedad de su estado. Pero él tuvo mejor suerte, contó con el auxilio de personal del Regimiento de Infantería de Montaña 16 que, además, lo trasladó a tiempo a un hospital de referencia.
Es recurrente la falta disponibilidad de una unidad de traslado de urgencias y emergencias en el Hospital Chrabalowski. Pero ello tiene explicación: este efector posee sólo una ambulancia funcionando.
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Esta es la única ambulancia que funciona |
Existen otras dos ambulancias que nunca fueron reparadas. Una de ellas se encuentra fuera de servicio dado que su motor fue dañado por haberle suministrado combustible mezclado con agua. Su reparación asciende a los $ 14.000 y al respecto se ha iniciado un expediente para efectuar una investigación sumaria.
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A esta ambulancia le cargaron agua con gasoil |
En el mes de octubre del pasado 2010 el Ministerio de Salud dotó de otra unidad de traslado al hospital de Uspallata; no obstante y sin que nadie pueda dar explicación alguna, en el mes de noviembre la misma ambulancia fue desafectada de este efector para ser remitida al Departamento de Malargüe.
Todo esto se traduce en el hecho de que si la única ambulancia de Uspallata se encuentra afectada a un traslado, si surge una nueva emergencia que requiera el traslado de un paciente o un accidentado, tendría que esperarse mucho más de un par de horas para poder contar con el auxilio de una vehículo sanitario.
Como si fuera poco, hasta habría limitaciones para trasladar en vehículos particulares a un enfermo o accidentado de gravedad hacia efectores de la Ciudad de Mendoza ante la ausencia o falta de disponibilidad de la ambulancia del lugar, ya que Uspallata posee otro problema: la cada vez más frecuente falta de combustible en las estaciones del servicios de la zona.
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Respecto a lo antedicho, MDZ ha hablado con el concejal Daniel López, perteneciente al Partido Unidad Popular, quien se encuentra al tanto de las irregularidades mencionadas. “Existe una evidente falta de voluntad política para solucionar estos problemas. En el lugar faltan médicos, insumos y ambulancias. Esto se debe solucionar de manera urgente. La atención de la salud de los uspallatinos no puede seguir en estas condiciones (…) No puede ser que cada vez que el Intendente Miranda y el gobernador jaque se sientan frente a frente a conversar de Uspallata el único tema que tratan es sobre el Cerro San Jorge y los lingotes de oro que se imaginan que hay dentro de él”, aseguró el edil.
Se acabó la hora de los discursos, es hora de tomar cartas en el asunto.



