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Einstein stand up: el humor y los chistes "relativos" de un genio

El físico alemán premiado con un Nobel, famoso por ser el autor de las teorías general y especial de la relatividad, es el científico más conocido del siglo XX. Además de descollar por revolucionarias investigaciones hizo gala de su extraordinaria inteligencia a través de un humor sutil, pleno de ironía.
Los intelectuales resuelven los problemas; los genios, los evitan. Foto: www.life.com
"Los intelectuales resuelven los problemas; los genios, los evitan". Foto: www.life.com

La publicación de Albert Einstein (Ulm, 1879; Princeton, 1955)  en 1905, sobre la electrodinámica de los cuerpos en movimiento, formulaba lo que después llegó a conocerse como la teoría especial de la relatividad.

Empezó con el enunciado del principio de equivalencia según el cual los campos gravitacionales son equivalentes a las aceleraciones del sistema de referencia. Basándose en dicha teoría, pudo entender las variaciones hasta entonces inexplicables del movimiento de rotación de los planetas y logró predecir la inclinación de la luz de las estrellas al aproximarse a cuerpos como el Sol. Einstein siempre sostuvo que la única fuente del conocimiento era la experiencia.

Te ofrecemos algunas de sus irónicas y divertidas frases:

- Todos somos muy ignorantes. Lo que ocurre es que no todos ignoramos las mismas cosas.

- No se puede acabar con el dominio de los tontos, porque son tantos, y sus votos cuentan tanto como los nuestros.

- Yo nunca pienso en el futuro. Viene bastante rápido.

- Cómo conseguir el éxito: A (éxito) = X (trabajo) + Y (juego).

- Los intelectuales resuelven los problemas; los genios, los evitan.

- Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo.

- Quien nunca ha cometido un error nunca ha probado algo nuevo.

- La vida es como montar en bicicleta. Si quieres mantener el equilibrio no puedes parar.

- Si tu intención es describir la verdad, hazlo con sencillez y la elegancia déjasela al sastre.

- No entiendes realmente algo a menos que seas capaz de explicárselo a tu abuela.

- No almacenes en la memoria lo que puedas almacenar en el bolsillo.

- Recortas y moldeas tu pelo pero casi siempre olvidas recortar y moldear al Ego.

- La imaginación es más importante que el conocimiento.
 
- La vida es muy peligrosa. No por las personas que hacen el mal, sino por las que se sientan a ver lo que pasa.

- Si alguien disfruta marchando al ritmo de la música, en fila y al unísono, ya le desprecio simplemente por el hecho de que le han dado un cerebro erróneamente. Con la médula espinal habría bastado.

- Hay dos cosas infinitas: el Universo y la estupidez humana. Y del Universo no estoy seguro.

- Si quieres ser un gran científico, dedícate un cuarto de hora al día a pensar todo lo contrario a lo que piensan tus amigos.

- Tres hubieran guardado el secreto, si dos de ellos hubieran muerto.

- Lo más difícil de comprender en el mundo es el impuesto sobre la renta.

- El interés compuesto es la fuerza más poderosa de la galaxia.

- La política dura poco, una ecuación es para siempre.

- Sería posible describir todo científicamente, pero no tendría ningún sentido; carecería de significado el que usted describiera a la sinfonía de Beethoven como una variación de la presión de la onda auditiva.

- Si hubiera sabido esto, me habría dedicado a la relojería (después del lanzamientos de las bombas que destruyeron Hiroshima y Nagasaki).

- El telégrafo sin hilos no es difícil de comprender. El telégrafo ordinario es como un gato muy largo. Pones la cola en Nueva York y el gato maúlla en Los Ángeles. El telégrafo sin hilos es lo mismo pero sin el gato.

- En mis teorías sitúo un reloj en cada punto del espacio, pero en la vida real apenas puedo permitirme el lujo de comprarme uno para mi casa.

- Si supiese qué es lo que estoy haciendo, no le llamaría investigación, ¿verdad?

- Lo único que interfiere con mi aprendizaje es mi educación.

- Los grandes espíritus siempre han encontrado una violenta oposición de parte de mentes mediocres.

- El que no posee el don de maravillarse ni de entusiasmarse más le valdría estar muerto, porque sus ojos están cerrados.

- El nacionalismo es una enfermedad infantil. Es el sarampión de la humanidad.

- El demonio ha puesto un castigo sobre todas las cosas de la vida con las que disfrutamos. O son malas para la salud, o son malas para el alma, o nos engordan.

- Al principio todos los pensamientos pertenecen al amor. Después, todo el amor pertenece a los pensamientos.

- Pon tu mano en un horno caliente durante un minuto y te parecerá una hora. Siéntate junto a una chica preciosa durante una hora y te parecerá un minuto. Eso es la relatividad.

- La ley de la gravedad no es responsable de que la gente caiga enamorada. (De "enamorarse" en ingles, Fall in love, literalmente "caer en el amor").

- Si alguien viviese como yo, las novelas románticas no habrían existido nunca.

- Hay dos formas de ver la vida: una es creer que no existen milagros, la otra es creer que todo es un milagro.

- Un estómago vacío es un mal consejero.

- Triste época la nuestra. Es más fácil desintegrar un átomo que superar un prejuicio.

- El sentido común no es más que un depósito de prejuicios establecidos en la mente antes de cumplir dieciocho años.

- Lo más incomprensible del Universo es que sea comprensible.

- No sé cómo será la tercera guerra mundial, sólo sé que la cuarta será con piedras y lanzas.

- Cada día sabemos más y entendemos menos.

- Si mi teoría de la relatividad es exacta, los alemanes dirán que soy alemán y los franceses que soy ciudadano del mundo. Pero sino, los franceses dirán que soy alemán, y los alemanes que soy judío.

- La única razón para que el tiempo exista es para que no ocurra todo a la vez.

- Yo quiero conocer los pensamientos de Dios, el resto son detalles.

- Dios es sofisticado, pero no malévolo.

- Mas para que ahora no se ría usted demasiado de mí, añadiré que sé muy bien que soy un alegre pinzón y que, no teniendo una indigestión o algo por el estilo, no soy propenso a la melancolía.

Patricia Rodón