|
Procesan a cuatro militantes del PO por corte de vías, pero no detienen a Julio Cappella
Mientras un un juez se niega a detener al barrabrava que fue filmado con un arma en la mano en los incidentes acaecidos en el Parque Indoamericano, otro magistrado dispuso el procesamiento de cuatro militantes del Partido Obrero por el corte de vías de la ex línea Roca de trenes el pasado 23 de diciembre. Los detalles y las contradicciones.
Al tiempo que un juez se niega a detener a Julio Cappella, el barrabrava que fue filmado con un arma en la mano en los incidentes de diciembre acaecidos en el Parque Indoamericano, otro magistrado dispuso el procesamiento sin prisión preventiva de cuatro militantes del Partido Obrero por el corte de vías de la ex línea Roca de trenes el pasado 23 de diciembre, que derivó en violentos incidentes en la estación Constitución.
-
Te puede interesar
WhatsApp: cómo ocultar el "en línea" en pocos pasos y permanecer en oculto
El primero de ellos es Eliseo Otero, quien rechazó un pedido del fiscal Sandro Abraldes para que Capella sea detenido por presunta “intimidación pública”. Por si fuera poco, el magistrado se declaró “incompetente” para continuar con la causa.
El segundo es Luis Armella, titular del Juzgado Federal de Quilmas y del riñón del jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, quien procesó a Esteban Merino, Darío Hospital, Eduardo Belliboni y Miguel Morales, militantes del PO y de la asamblea de trabajadores tercerizados y acusados por los delitos de "interrupción de transporte público terrestre y extorsión".
-
Te puede interesar
Vecinos de Maipú reclaman por una pérdida de agua que se convirtió en laguna
Asimismo, se les atribuye haber exigido juntamente con 150 personas más, "mediante intimidación", al Ministerio de Trabajo de Nación y a la UGOFE SA "el pago de sueldos y la incorporación a la planta permanente de 60 personas mediante la suscripción de un documento a tal fin, negándose a liberar las líneas férreas mencionadas si no se cumplía con lo antes exigido".
El pasado 28 de diciembre, la Justicia había concedido la excarcelación a Merino y Hospital (quienes habían sido detenidos luego de los incidentes) y la exención de prisión a los otros dos acusados, también imputados pero que estaban prófugos.
Los ambiguos movimientos de la Justicia obligan a preguntarse: ¿Por qué semejante protección a un personaje de la calaña de Capella y tanto ensañamiento contra los militantes del PO?
Hay que destacar que el juez Otero parece burlarse de la sociedad toda a través de su resolución: “No está acreditado que Cappella hubiera portado un arma, pues simplemente no existe un solo dato objetivo que, de momento, permita afirmar tal hipótesis”.
¿Es acaso una broma? ¿Alguien puede creer realmente que el barrabrava mostraba solamente un arma de juguete? Si es así, ¿Por qué se la pasa inmediatamente a uno de sus compañeros, luego de gatillarla?
Los argumentos de Cappella y su abogado, no solo son infantiles por demás, sino que se demostraron falsos por completo. Uno de ellos fue el que intentó explicar por qué el barrabrava se encontraba en el Parque Indoamericano en momentos en los que Villa Soldati explotaba. Se dijo que un familiar suyo, habitante de las torres frente al parque, le había “pedido ayuda”, lo cual se comprobó falaz al poco tiempo.
Así y todo, el juez Otero firmó una insostenible falta de mérito hacia su persona en diciembre de 2010.
Por ello y por mucho más, es hora de que la política dé las respuestas que la justicia no pudo brindar.
Los ambiguos movimientos de la Justicia obligan a preguntarse: ¿Por qué semejante protección a un personaje de la calaña de Capella y tanto ensañamiento contra los militantes del PO?
Hay que destacar que el juez Otero parece burlarse de la sociedad toda a través de su resolución: “No está acreditado que Cappella hubiera portado un arma, pues simplemente no existe un solo dato objetivo que, de momento, permita afirmar tal hipótesis”.
¿Es acaso una broma? ¿Alguien puede creer realmente que el barrabrava mostraba solamente un arma de juguete? Si es así, ¿Por qué se la pasa inmediatamente a uno de sus compañeros, luego de gatillarla?
Los argumentos de Cappella y su abogado, no solo son infantiles por demás, sino que se demostraron falsos por completo. Uno de ellos fue el que intentó explicar por qué el barrabrava se encontraba en el Parque Indoamericano en momentos en los que Villa Soldati explotaba. Se dijo que un familiar suyo, habitante de las torres frente al parque, le había “pedido ayuda”, lo cual se comprobó falaz al poco tiempo.
Así y todo, el juez Otero firmó una insostenible falta de mérito hacia su persona en diciembre de 2010.
Por ello y por mucho más, es hora de que la política dé las respuestas que la justicia no pudo brindar.