Las “joditas” del padre Pato en la parroquia, “El señor de los abusos”
Ante la escasez de fieles por las vacaciones, el Padre Pato Gómez organiza encuentros espirituales, sin límites de edad, en la Parroquia “El señor de los abusos”. Próximo a asumir el cargo de Secretario de Cultura de Malargüe, el curita, se va despidiendo a lo Grassi.
(Conversación registrada por las cámaras de seguridad de la Parroquia).
-¿Dónde?
¡En lo de Pato pues!
-No me diga
-Sí le digo…
-Ayyy, ¡hace tanto que no lo hago!
-¡Pues venga mijo!, usted tiene poco en el sacerdocio, en lo de Pato avanza como cuatro casilleros en la carrera.
-¿Y cómo es…digo…ese juego en lo del Padre Pato?
-Algo que le va a gustar, por nuevo y porque se le hace vicio.
-Pero, ¿quién nos perdonará si hay vicio?
-Bueno, para eso somos sacerdotes mijo, para rezar y pedir perdón las veces que sea necesario pues.
-¿Van niños?
-No se dicen niñooos, se dicen menores, criaturas de Dios que hacen lo que Dios manda. Le explico Humberto: es el juego de la ostia, todos hacen fila y nosotros le ponemos la ostia cuando abren la boquita y sacan la lengüita; pero con música, las luces bajas y unos buenos vinos que nos da el dueño de la bodega de la vuelta. ¡No me diga que a usted no se lo hicieron nunca a ese jueguito en el oratorio!
-Sí, algo parecido fue, pero no fue una ostia, ¡fueron varias Padre Roberto!
-¡Entonces está entrenado mijo!… pasa que en lo de Pato, la cosa está medio apoyada desde el Arzobispado, y desde el ejecutivo nos hacen la vista gorda. Tranquilo mijo, tranquilo.
-¿Cómo, el gobierno no dice nada, Padre Roberto?
-Nada de nada, jamás de los jamases. Usted quédese tranquilo que no pasa nada. El verano es largo y en algo hay que entretenerse, ¿acaso no somos humanos mijo? Hablando de eso, ¿no me haría unos masajitos en la espalda que estoy medio contracturado?
- Si, si Padre, ahora, espere que me saque la ropa así estoy más cómodo.

