Ritual de la circuncisión judía: el pacto entre Dios y el hombre
Damián nació el 3 de enero y fue el primer bebé que nació este año en el Hospital Santa Rosa en Mendoza. Es el único varón del matrimonio Pérez-Wechter que profesa el judaísmo, por lo tanto siguieron el ritual de circuncidarlo a los ocho días de nacido.
Damián esperando en brazos de su mamá. |
Para la comunidad y para la familia en general, es todo un evento donde convergen tradiciones, costumbres, emociones, sentimientos y por supuesto se celebra con un gran brindis por el acto religioso de quitarle el prepucio al varoncito.
Cerca del mediodía, todo estaba dispuesto para el gran evento. Desde hace una semana que los bisabuelos, abuelos, tíos, primos se pusieron en marcha para cocinar las grandes recetas tradicionales turcas y rusas. La comunidad invitada se hizo presente con mucha alegría y bendiciones para la familia.
Damián dormía. Su raciocinio todavía no le permitía darse cuenta de lo que le iba a suceder en pocos segundos. Una hermosa imagen en la retina quedó grabada. Eduardo, un padre emocionado de cumplir con su milenario pacto y Mariela, una madre hermosa que sufría por su hijo.
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Una familia joven que elije seguir las tradiciones del judaísmo.
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“En este momento solo pasan por mi cabezas cosas emocionantes. Traer al mundo a un niño, poder darle mis tradiciones y el día de mañana que él las elija es realmente una bendición. Toda la familia se reúne y se festeja la continuidad del apellido y la llegada de Damián que ha sido una bendición. Junto con su hermana Naomi (de un año y diez meses) han abierto una nueva generación en mis raíces”, comentó emocionado Eduardo.
La persona que lleva a cabo el acto es llamada "Mohel". Es un maestro cirujano con experiencia especial en el ritual judío de la circuncisión. Para estar calificado como Mohel debe ser temeroso de Dios, un judío observante de la Torá, y conocedor de la gran cantidad de leyes judías y médicas correspondientes al Brith Milá.
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El Mohel Szewkis bendijó al bebé luego de la ciruncisión.
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Daniel Szewkis, es mohel oriundo de argentina pero vive desde mucho tiempo en Santiago de Chile.
MDZ pudo hablar con el profesional, y le explico.
“El método tiene tres mil años de uso, se hace de la misma manera. Dentro de la cultura judeo-cristiana. También el Dios de los cristianos fue circuncidado, es por eso que el 24 diciembre nació y el 1 de enero se festeja el Brith Milá de Jesús”, comentó Szewskis, quien también detalló que los niños musulmanes practican está tradición.
Definición
Brith significa pacto y Milá, cortar o quitar. Justamente Brith Milá es el pacto que consiste en cortar y/o quitar el prepucio que cubre el extremo del pene, órgano reproductor masculino.
También se denomina Pacto de Abraham Avínu ya que fue el primer hombre que lo realizó como tal y dentro de estas dos denominaciones se incluyen todas las leyes correspondientes a su realización.
Es la señal del pacto que realizó Dios con el patriarca Abraham y su descendencia de ser el Pueblo elegido espiritualmente para la eternidad, como mérito por haber sido el primer hombre que promulgó la creencia en el único Dios existente: el monoteísmo.
La Torá, el antiguo testamento
"Este es mi mandamiento que observarás entre Mi y tú y tus hijos después de ti, de circuncidar a todos los varones. Circuncidarás la carne de tu prepucio, y será una señal del pacto entre Yo y tú", se puede leer en el libro sagrado para el judaísmo. Este es el único mandamiento llamado "la señal del pacto" entre Dios y el pueblo judío. Los sabios dicen que es considerado el más grande de todos los mandamientos.
La Obligación
La primera obligación para la circuncisión de un niño judío cae sobre el padre. En el caso de que el padre no esté presente o no puede organizar la circuncisión, la obligación cae sobre la comunidad judía, y esencialmente cada judío, hacer los arreglos para su circuncisión.
Los sabios del Talmud enseñan que "cada mandamiento de la Torá por el cual el pueblo judío debe sacrificar su vida, especialmente bajo la amenaza de muerte durante períodos de persecución gubernamental, incluyendo la circuncisión, es preservado por ellos". En verdad, a lo largo de las generaciones, aun durante las peores persecuciones, los judíos han cuidado el precepto de Brith Milá con increíble devoción, auto sacrificio y alegría.


