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Dictaron el sobreseimiento del veterinario del Zoo

Alberto Oscar Duarte había sido imputado por el delito de crueldad animal en la investigación iniciada por los animales muertos a cielo abierto en el Zoológico provincial. Al profesional se le cuestionó el método para matar palomas y por esto la causa fue elevada a juicio. Pero la justicia de Garantías entendió que no hay pruebas suficientes y desestimó el pedido.
Alberto Oscar Duarte, el veterinario del Zoo.
Alberto Oscar Duarte, el veterinario del Zoo.

El veterinario del Zoológico, Alberto Oscar Duarte, fue imputado por el presunto delito de crueldad animal después de que MDZ difundió las imágenes de animales muertos en el Zoológico provincial. La Justicia inició una investigación y consideraron que el profesional habría incurrido en el delito de crueldad animal. Ante esto, se solicitó que la causa sea elevada a juicio. Sin embargo, el juez de Garantías entendió que las pruebas no eran suficientes y dictó el sobreseimiento.

Oscar Ramírez, director del zoológico y Duarte.



Todo comenzó con las filmaciones y fotos que mostraban a los animales tirados en el paseo del Cerro de la Gloria que escandalizaron a propios y extraños. A tal punto llamaron la atención esas imágenes que se se inició una investigación de oficio. Pero luego la ONG Red Animalista Mendoza se presentó como denunciante y como querellante otra entidad protectora de animales: Asoreva.

Durante el proceso de investigación, sólo se puso en duda un método utilizado por el veterinario para matar palomas, en tanto que quedó desestimada la posibilidad que los animales del Zoo sufran maltrato.

Las fotos de la polémica.


En cuanto a la técnica que el profesional habría utilizado para mata a las aves, fueron citados a testificar veterinarios y estudiantes para establecer si esa modalidad les producía sufrimiento o no a las aves. Los testigos manifestaron que sí y por ello que Duarte habría incurrido en el delito de crueldad animal (Artículos 1 y 3, inciso 7, de la Ley 14.346).

La técnica, según declararon los testigos, era golpear a las palomas con un elemento metálico. Una alumna dijo que Duarte arrojaba a estos animales contra un metal o las golpeaba contra ese material. Al hacerlo se escuchaba al profesional gritar: “talán talán”. En clara alusión al sonido del metal impactando contra las palomas.

Animales muertos.


El paso siguiente fue solicitar que la causa sea elevación, pero esta instancia no prosperó. El juez de Garantías Aníbal Crivelli examinó el expediente y solicitó que la imputación contra Duarte sea levantada, al entender que las pruebas son insuficientes o inconsistentes.