El cura de La Carrodilla será imputado por el delito de abuso sexual
El escándalo generado por el presunto abuso del cura Luis Sabarre sobre una niña de 11 años, a quien le enseñaba catequesis, comienza a tener definiciones judiciales. La investigación fue tomada por la Fiscalía de Delitos Complejos, desde donde aseguraron que en las próximas horas imputarán al sacerdote por el presunto delito de abuso sexual simple agravado por la condición de educador.
Te puede interesar
Lunes agradable en Mendoza: así estará el clima
![]() |
Allí asistía la presunta víctima a instruirse en religión, pero por la denuncia contra el sacerdote, realizada por la abuela de la niña, vivió un desagradable episodio el pasado sábado 11 de septiembre. Pero no sólo ella, su madre también (Ver notas relacionadas).
Inicialmente había trascendido que una hermana mayor de la chica también habría sido víctima del mismo acoso por parte del cura. Sin embargo, fuentes ligadas a la investigación aclararon este dato. “No fue a la hermana, fue a la madre a quien le hizo lo mismo. La tocó y le dio esos besos medios extraños, que no se sabe si van a la mejilla o a la boca”, contó uno de los investigadores del caso.
Aunque el detalle no es agradable es lo que tiene el fiscal Daniel Carniello ahora que leer en el expediente, puesto que está a cargo de averiguar todo lo concerniente al hecho.
El Arzobispado de Mendoza también habría estado al tanto de esta situación vivida por el religioso cuestionado y la madre de la nena, y por esta razón tomaron velozmente cartas en el asunto: les retiraron las licencias ministeriales a Sabarre, trajeron desde Córdoba a otro cura para que investigue de modo interno la denuncia, además de abrir una línea telefónica de apoyo a las víctimas de abusos por parte de sacerdotes.
Aunque el detalle no es agradable es lo que tiene el fiscal Daniel Carniello ahora que leer en el expediente, puesto que está a cargo de averiguar todo lo concerniente al hecho.
El Arzobispado de Mendoza también habría estado al tanto de esta situación vivida por el religioso cuestionado y la madre de la nena, y por esta razón tomaron velozmente cartas en el asunto: les retiraron las licencias ministeriales a Sabarre, trajeron desde Córdoba a otro cura para que investigue de modo interno la denuncia, además de abrir una línea telefónica de apoyo a las víctimas de abusos por parte de sacerdotes.



