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Conmoción en San Luis por una nena mendocina que fue torturada y asesinada

Guadalupe Di Falco (4 años), por quien San Luis está presionando a la Justicia para que resuelva el caso, era mendocina. La niña arrastraba una durísima historia que se remonta a la vida de su mamá, Débora, quien nació en Maipú y se crió en la Casa Cuna. Mirá los videos.

La niña Gudalupe Di Falco, por quien en la Ciudad de San Luis unas 2.500 personas el viernes marcharon pidiendo Justicia, después de que la niña apareció muerta tras haber sido torturada, era mendocina.

Esto fue confirmado por una persona cercana a la familia Di Falco, quien relató la forma de vida que no sólo tuvo la niña en vida sino también quién era su madre: “Débora Di Falco -cuyo paradero hasta el momento se desconoce-, la mamá de 20 años de Guadalupe, es hija de una señora muy conocida en Gutiérrez, Maipú. La señora se llama Graciela Di Falco y nunca se hizo cargo de su hija Débora, a tal punto que cuando la joven era chica vivía prácticamente en la calle y por eso la Justicia se la llevó un buen día a la Casa Cuna de Mendoza”.

De esa manera la fuente, quien solicitó reserva de su nombre por el giro que tomó la historia de vida de Guadalupe, quien sólo llegó a cumplir cuatro años antes de que fuera asesinada, resumió quiénes eran los familiares de la niña, acotando que “en mi familia no podíamos salir de nuestro asombro cuando nos enteramos por Internet del fin que tuvo la pequeña. Todo comenzó cuando un medio hermano de Débora –la madre de Guadalupe- que está en Estados Unidos, nos avisó que al tratar de contactar a su media hermana por Facebook se enteró de lo que estaba sucediendo. Porque Débora Di Falco tenía cuenta en Facebook pero hace unos días que la ha cerrado. Allí, los mismos vecinos de San Luis le decían de todo por haber abandonado a su hija en manos de un hombre que está sospechado por el tráfico de niños”, dijo aludiendo directamente a Miguel Ángel Riquelme, quien es investigado por la Justicia de San Luis por la tortura seguida de muerte que recibió la pequeña mendocina.

Y agregó: “Después de que supimos sobre la tragedia, comenzamos a investigar en los diarios de San Luis, principalmente en La República, en la Gaceta Digital y en San Luis 24, y confirmamos todo. Una verdadera lástima que esto haya terminado así, pero ya se veía venir porque Débora, una vez que salió de la Casa Cuna, se fue a vivir nuevamente a Gutiérrez con su madre Graciela Di Falco y en apariencia allí le dio vida a Guadalupe. Los comentarios que corrían por esos días era que Débora, para ganarse la vida, hasta recibía dinero a cambio de favores sexuales. Pero nunca supimos que se había ido a vivir a San Luis hasta que conocimos la noticia de la que estamos hablando…”, manifestó.

Además, Débora, en San Luis -al parecer- tuvo una segunda hija, quien está en manos de un reconocido empresario de esa provincia, familia que declaró ante la Justicia puntana que recibieron a la nena, de un año y medio de vida, “hace unos nueve meses, cuando nos la entregó Riquelme”.

“Cuando nació Débora, esa señora –por Graciela Di Falco- se comunicó con nosotros y nos enteramos que había sino nuevamente mamá. Años después la Justicia de Menores le saca a la chica Débora y la llevaron a la Casa Cuna. A Débora, su mamá la abandonó. Nosotros supimos que hasta en una época le daba pastillas para dormir. Tiempo después, cuando Débora tenía 15 años, comenzó a prostituirse”, afirmó.

Una vez que Débora tuvo a Guadalupe hace cuatro años en Mendoza, “se fue a San Luis porque supongo que le habrá sido más fácil allá trabajar. Un buen día parece que tomó la decisión de entregarle Guadalupe a este hombre que está detenido por el crimen junto a su mujer. Yo no se si se la dio o se la vendió”, expresó. También adelantó que se están organizando en Mendoza para participar de la marcha a nivel nacional que se quiere hacer para pedir justicia por Guadalupe. “Nuestra marcha sería en Mendoza el próximo sábado 25 de setiembre”.

Graciela Di Falco, mientras era entrevistada por los medios puntanos, cuando declaró que al momento del reconocimiento del cuerpo de su nieta "le faltaban pedazos de carne por todos lados, no tenía un ojo y le faltaba la nariz".

El  audio de las declaraciones de la señora fueron publicados por La Gaceta Digital. Haciendo click aquí se puede acceder a la nota.

 

Débora y Guadalupe Di Falco. Foto aportada por la fuente que trazó el perfil de la chicha de 20 años que ha desaparecido.

 

 

Video: la prensa trata de entrevistar a la abuela de Guadalupe

 

 

Repercusión a nivel nacional



La tragedia de la mendocina Guadalupe comenzó a trascender a nivel nacional luego de que la agencia de noticias Télam levantó la noticia sobre la marcha realizada el viernes que a su vez fue replicada por sitios de Internet como Terra.

Allí se dio cuenta sobre  jóvenes, niños y adultos que habían marchado -el viernes 17 de setiembre- por las calles de San Luis, para pedir justicia por la muerte de Guadalupe Di Falco, “la niña de cuatro años que falleció víctima de las torturas físicas a la que la sometió el matrimonio que la tenía en guarda”, detalló la publicación.

Alrededor de 2.500 personas fueron las que se concentraron a las 18 de ese día, en una de las esquinas de Plaza Juan Pascual Pringles para recorrer luego, bajo la consigna de "justicia para Guadalupe”, las calles céntricas de la capital puntana.

Participaron en la marcha además las "Madres del Dolor de San Luis” quienes frente al Poder Judicial Puntano nombraron a cada una de las víctimas que representan y sobre las que la justicia aún no determino responsables.

A través de testimonios espontáneos de ciudadanos de San Luis ante la prensa comenzaron a surgir fuertes versiones sobre la supuesta actividad ilegal que el acusado de la muerte de la niña, Miguel Ángel Riquelme, habría desarrollado en relación con el tráfico de niños.

En ese sentido una mujer de apellido Garro, se presentó en Comisaría del Menor denunciando que el acusado le abría regalado una niña.

Se supo asimismo que otra hija de Débora Di Falco, madre de Guadalupe, de un año y medio de edad, estaría en poder de la hija de un conocido comerciante de San Luis que la recibió de manos de la propia madre, desaparecida en la actualidad.

En la noche del jueves la Brigada de Homicidios y personal de la Comisaría del Menor, realizó un procedimiento en el Barrio Manuel Lezcano de la ciudad de San Luis para dar con el paradero de una menor que podría ser la hermanita de Guadalupe Di Falco.

La mujer que tiene a su cargo actualmente a la nena, se presentó en la dependencia policial y luego de dos horas de declaración, se determinó que la menor permanezca en su actual hogar, hasta que termine la investigación.

La señora, que tiene a su cargo la menor de 1 año y 2 meses dijo que "hace 9 meses, Miguel Ángel Riquelme me entregó a la nena porque no tenía manera de alimentarla, ni hacerse cargo de ella. Yo llegué a la casa de él, luego de que Riquelme me hiciera un trabajo de herrería", aseguró.

Miguel Riquelme, complicado por la entrega de niños

Según publicó el Diario La República de San Luis, gracias a documentación que la División Homicidios de la Policía de San Luis obtuvo en la casa en la que asesinaron a Guadalupe Di Falco, es que se realizó un allanamiento en la zona Sureste de la ciudad de San Luis.

Allí encontraron a una beba de un año y dos meses que estaba al cuidado de una mujer que dijo que se la entregó -sin intervención judicial- Riquelme, uno de los acusados por el brutal homicidio de la nena de cuatro años.

El operativo se centró en una casa del barrio Manuel Lezcano, detrás del edificio que ocupa el Poder Legislativo. El jefe de la Comisaría del Menor, Sergio Quiroga, quien estuvo al frente del operativo que se realizó con la colaboración de personal de Homicidios y de la Unidad Regional I de Policía de San Luis, precisó que la mujer que tenía la nena no opuso resistencia al ser trasladada a la seccional donde declaró durante unas dos horas.

“Desde el comienzo se mostró muy colaborativa y no tuvo problemas en venir hasta la seccional para explicar cómo fue que había dado con la beba”, destacó Quiroga

Cuando encontraron muerta a Guadalupe

La ambulancia llegó al lugar y los médicos fueron recibidos por un hombre que se veía preocupado. Los llevó a la habitación en la que encontraron a una menor inmóvil, tendida sobre la cama. Los doctores no tardaron mucho en darse cuenta que ya era tarde. Avisaron a la policía. El hombre aseguró que la nena estaba golpeada porque se había caído de un techo. Para los médicos, la historia era poco creíble. Fueron los forenses los que revelaron la verdad: Guadalupe Rebecca Di Falco, de apenas cuatro años, estaba muerta desde hacía varias horas y presentaba signos de haber sido golpeada, torturada y violada. En sus ojos aún brillaban las lágrimas que atestiguaban su sufrimiento.


El macabro hallazgo tuvo lugar en una casa de la calle Los Inmigrantes al 1500, entre Almirante Brown y Ejército de los Andes, a pocos metros de de San Luis, en la capital puntana. Allí viven Miguel Ángel Riquelme, de 45 años, junto a su pareja, Dora Videla, de 31, y sus seis hijos de entre tres y 13 años.


Alrededor de las 15 del domingo, Riquelme llamó a la ambulancia, y luego los médicos determinaron que Guadalupe estaba muerta desde las 11 de la mañana.
Riquelme sostuvo que todo había sido accidental, pero, según explicó un jefe policial, la niña presentaba heridas visibles como “mutilaciones en la nariz y la boca”, que contradecían la historia del hombre. Por eso, él y su mujer fueron detenidos como sospechosos de homicidio, mientras sus hijos fueron llevados a la comisaría del menor, donde quedaron alojados de manera preventiva.


Los médicos policiales examinaron el cuerpo de Guadalupe y establecieron que la causa de muerte se debió a fuertes golpes sufridos durante la mañana de ese mismo día, pero también determinaron que la niña había sido violada reiteradas veces. 


Fuentes del caso revelaron que la menor, además, presentaba “signos de desnutrición avanzada, golpes en el rostro –principalmente en la boca–, quemaduras de cigarrillos en las manos y pies, cabellos arrancados, los codos luxados, el cráneo hundido y la nuca salida, como consecuencia de fuertes zamarreos”.


La investigación policial reveló que Guadalupe había sido abandonada, en ese domicilio, hace seis meses por su madre, Débora Catalina Di Falco, de 21 años, quien ejerce la prostitución en la esquina de esa casa y, al parecer, había tenido una relación con Riquelme. La mujer la dejó para que la cuidaran, antes de irse de su casa con su otra hija. Según los investigadores, no está claro si Guadaluper era hija del acusado.


El caso quedó a cargo del juez de Instrucción de turno de San Luis, quien esperaba los resultados de la autopsia, que se realizó ayer en la morgue judicial, para interrogar a los sospechosos, algo que probablemente suceda hoy. 

 

Fuente: Tiempo.