Justicia por mano propia: un carnicero habría matado al joven que denunció un intento de asalto
Un significativo giro dio la investigación por el asesinato de Fabián Ortega (28), ocurrido el pasado 28 de julio en Guaymallén. La novia del joven denunció que fue baleado cuando se le detuvo el vehículo —en el que ambos iban— y dos sujetos quisieron asaltarlo. Pero tal intento de asalto no habría existido y en realidad el ejecutor fue el propietario de una camioneta a la que Ortega quiso sacarle los neumáticos.
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La hstoria
Todo comenzó el pasado 28 de julio cuando Ortega llegó muy mal herido al Hospital Central con dos disparos: uno la región abdominal y el otro en la ingle. Su novia fue quien lo llevó y le dijo a la Policía que había sido atacado por dos delincuentes que intentaron asaltarlo. Un día más después, la supuesta víctima murió.
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Estas eran las declaraciones de un carnicero de unos 50 años.
El testimonio cambió
La Justicia volvió a citar a la novia del joven y su nuevo testimonio echó luz sobre el homicidio. Aseguró que no sale seguido de noche pero su novio le pidió, esa noche (28 de julio) que lo acompañara, sin decierle a dónde. Al llegar a las inmediaciones de Artigas y Patricias Mendocinas “se bajó, pero yo no vi para qué”, especificó la chica. O sea, aquello de que el coche se detuvo por un desperfecto mecánico caía por tierra.
También dio detalles sobre el momento del ataque. “Escuché que Fabián decía: ‘Pará, pará…’. Cuando miré, estaba caminando hacia atrás y alguien le disparó”, sostuvo la pareja de Ortega.
Los pesquisas estimaron que si el coche no estaba averiado, la víctima se bajó para otra cosa y podía ser para robar los neumáticos de la camioneta Dogde que había denunciado el carnicero. Entonces, decidieron allanar la vivienda de este hombre con el objetivo de encontrar la escopeta con la que le dispararon a Ortega, la prueba que lo involucraría definitivamente.
La fuga
El domingo requisaron la propiedad del carnicero y el arma no estaba. Pero tampoco estaba él ni su esposa ni otros de sus familiares. Sólo estaba un conocido al que el matrimonio le encargó el cuidado de la vivienda mientras estén ausentes.
Para los investigadores se trata de un caso de justicia por mano propia. El hecho está calificado como “homicidio simple” debido a que no se trató de “legítima defensa” porque la vida del carnicero nunca corrió peligro.
El presunto homicida no aparece y sobre él hay un pedido de captura.