|
El colmo: arrestaron a un policía ebrio por "resistencia a la autoridad"
Un integrante de la Policía se resistió a obedecer a sus propios colegas en la mañana de este viernes, en la Alameda. Fue encontrado durmiendo en su auto en la calle San Martín. Cuando se despertó, intentó huir, chocó contra la grúa municipal y golpeó a dos efectivos. El análisis de alcoholemia, obviamente, dio positivo.
En la mañana de este viernes se vivió en la Alameda, sobre calle San Martín, un hecho por demás insólito. Los protagonistas son tres policías que por momentos estuvieron en “bandos” diferentes. Dos de los tres efectivos están lesionados y el otro detenido.
-
Te puede interesar
Máxima Zorreguieta desembarcó en Bariloche para un exclusivo foro económico
Alrededor de las 8.30, un VW Gol de color blanco estaba estacionado sobre San Martín entre Corrientes y Córdoba. La primera curiosidad es que el coche estaba con el motor encendido.
Llegó la grúa municipal, ante el llamado de los vecinos del centro, y cuando los empleados capitalinos miraron hacia el interior del auto y vieron a un hombre durmiendo. Intentaron durante varios minutos despertarlo, pero sin éxito. El conductor del Gol no reaccionaba y continuaba en los brazos de Morfeo, aunque en realidad estaba sólo y sobre un frío tapizado.
-
Te puede interesar
Así estará el clima en Mendoza este jueves
Los municipales pidieron auxilio a la Policía y arribó al lugar un móvil con dos efectivos, un hombre y una mujer. Estos uniformados también trataron de despertar al durmiente automovilista, pero el resultado era el mismo.
Pero repentinamente el hombre se despertó. A su lado, parados en la calle, dos policías; atrás un móvil, y adelante la grúa. Al verse rodeado tuvo una mala idea: aceleró y trató de escapar. El efecto podría haber sido muy grave para el conductor, ya que chocó contra la grúa.
Entonces los efectivos, como pudieron, apagaron el motor y le sacaron la llave al auto. El automovilista, montado en cólera, se bajó y comenzó a pegarles patadas y trompadas a la uniformada y su compañero. Aunque los efectivos lograron neutralizarlo, sufrieron lesiones en sus extremidades. Él, un tajo en la palma de una de sus manos; ella, la torcedura de uno de los dedos meñiques, contó una fuente policial.
Con el hombre ya fuera de “competencia”, uno de los uniformados registró el auto. A medida que revisaba el coche se sorprendía más y más, por los elementos que iba encontrando. Una gorra de policía, balas de pistola 9 milímetros y otros objetos propios de la fuerza. Al identificarlo corroboraron que era un colega, quien presta servicio en la Unidad de Patrullaje de Luján.
Como corresponde, le realizaron un examen de alcoholemia. Lo previsible ocurrió: dio positivo.
Este hombre que había decidido dormir con el auto encendido sobre la calle San Martín, que trató de escapar a dos colegas y los golpeó, que chocó contra una grúa y además estaba borracho, quedó detenido en los calabozos de la comisaría Cuarta, de Capital.
Como si fuese una ironía, quedó imputado por el delito de resistencia a la autoridad, aunque según el comisario Salas, titular de la seccional, podrían también acusarlo por lesiones, ya que dejó a dos efectivos lesionados.
Entonces los efectivos, como pudieron, apagaron el motor y le sacaron la llave al auto. El automovilista, montado en cólera, se bajó y comenzó a pegarles patadas y trompadas a la uniformada y su compañero. Aunque los efectivos lograron neutralizarlo, sufrieron lesiones en sus extremidades. Él, un tajo en la palma de una de sus manos; ella, la torcedura de uno de los dedos meñiques, contó una fuente policial.
Con el hombre ya fuera de “competencia”, uno de los uniformados registró el auto. A medida que revisaba el coche se sorprendía más y más, por los elementos que iba encontrando. Una gorra de policía, balas de pistola 9 milímetros y otros objetos propios de la fuerza. Al identificarlo corroboraron que era un colega, quien presta servicio en la Unidad de Patrullaje de Luján.
Como corresponde, le realizaron un examen de alcoholemia. Lo previsible ocurrió: dio positivo.
Este hombre que había decidido dormir con el auto encendido sobre la calle San Martín, que trató de escapar a dos colegas y los golpeó, que chocó contra una grúa y además estaba borracho, quedó detenido en los calabozos de la comisaría Cuarta, de Capital.
Como si fuese una ironía, quedó imputado por el delito de resistencia a la autoridad, aunque según el comisario Salas, titular de la seccional, podrían también acusarlo por lesiones, ya que dejó a dos efectivos lesionados.