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Unos 400 niños no tendrán atención médica el fin de semana en el Este

Los médicos prestadores del Hospital Perrupato, quienes en su mayoría atienden la guardia del nosocomio del Este y casi en su totalidad son pediatras, irán al paro por no haber cobrado los haberes de junio y julio. Por ello casi 400 niños no tendrá atención médica.

El Este mendocino se prepara para que durante este fin de semana unos 400 niños queden librados a la buena de Dios luego de que los médicos prestadores del Hospital Perrupato, quienes en su mayoría cubren las guardias hospitalarias, hayan decidido ir al paro por no haber cobrado los sueldos de junio y julio.

Esto fue confirmado por la doctora Natalia Domínguez, quien anunció que la medida de fuerza se hará efectiva durante el sábado y el domingo próximos debido a que “por al altura del mes de agosto en la que estamos no hemos tenido ninguna respuesta satisfactoria a nuestros reclamos, referidos a los cobros de nuestros sueldos de junio y julio”, se quejó.

La facultativa además informó que “los médicos prestadores que iremos al paro en la gran mayoría somos los que cubrimos las guardias en el Perrupato y en casi todos son pediatras”, aclaró.

Domínguez en ese sentido calculó “durante los fines de semana atendemos a más de 150 niños, casi unos 200, a veces más”, manifestó. Y agregó: “Esto es por todos los niños que vienen al Perrupato desde todos los departamentos del Este, ya que los fines de semana no funcionan otras guardias pediátricas que no seamos nosotros. Ahora deberán irse a Mendoza”, alertó.

En ese sentido, la médica amplió su queja: “Lo que sucede es que en el Perrupato hay médicos con cargos y contratados. Ellos sí cobran, porque están dentro del presupuesto. Pero nosotros no. Sin embargo, hay doctoras, como la doctora Paladini, que es prestadora y además contratada. Ella no quiso firmar la nota que le elevamos al director del hospital donde le anticipamos la medida de fuerza”, dijo.

En total, “los médicos que iremos al paro somos unos 30”, detalló Domínguez. Y agregó: “Para colmo, el doctor Privitera, encargado de la guardia, nos dijo que nosotros eramos una especie de fusible, comentario que no cayó muy bien a quienes venimos trabajando hace dos meses y más sin cobrar”, lanzó.