ver más

¿Expansión imperial hacia el espacio?

El científico inglés Stephen Hawking advirtió, en una entrevista publicada por el sitio de internet Big think, que la Tierra puede destruirse en un plazo de 200 años y que la única salida para los seres humanos es trasladarse a otros planetas, como Marte. Mudarse de planeta.

Me impactó lo que dijo Stephen Hawking hace unos días, y que fue reproducido por todos los medios del mundo. Stephen William Hawking  (Oxford, 8 de enero de 1942) es un físico, cosmólogo y divulgador científico del Reino Unido de 68 años. Lo que declaró recientemente en una entrevista fue un puntazo al estómago, que, tras asumir el dolor dio para pensar, reflexionar y relacionar. El tipo dijo esto “la humanidad debe conquistar otros planetas, porque sino se extingue en 200 años”. Como sabrán, el hombre que sufre esclerosis  desde los 22 años, se hizo conocido por su “teoría del big bang” y su “Breve historia del tiempo”, verdaderos Best Sellers del mercado editorial.

Hawking advierte que la Tierra puede destruirse en un plazo de 200 años y que la única salida para los seres humanos es trasladarse a otros planetas, como Marte. Mudarse de planeta. Según este conocido profesor de Física de la Universidad de Cambridge, la humanidad ha entrado en un periodo cada vez más peligroso y que corre ya el riesgo de desaparecer de nuestro planeta. El astrofísico señala tres problemas provocados por los propios seres humanos y que pueden ya acabar con nuestra especie, al menos, con gran parte de ella: el cambio climático, una guerra mundial nuclear o una biológica.

Una mente brillante de la ciencia que desafió con sus teorías a la fe y las ideologías y que no para de sorprender. Ahora bien, ¿a qué se refiere exactamente Stephen Hawking cuando habla de “colonizar” otros planetas? Resulta cuanto menos sintomático. Sin ánimo de ideologizar el planteo probabilístico del científico, se me ocurre que aquel roza la noción de imperialismo de la humanidad. A la vez que de supervivencia. Si la tesis del científico inglés es correcta, tranquilamente podríamos entonces pasar a justificar que en el planeta tierra, las sociedades otrora debieron hacer lo mismo en sus países, es decir, toda vez que se necesitó la expansión para sobrevivir por necesidades de la producción y el consumo en los países imperiales.
En ese sentido por ejemplo, cuando los ingleses necesitaron el algodón hacia el siglo 19 y vieron que en el Paraguay se lo cultivaba en el marco de una economía proteccionista que instauró Solano López, inmediatamente se las arreglaron para armar la guerra de la Triple Alianza entre 1865-1870 (Brasil, Argentina y Uruguay) y devastar al país vecino, matando 800.000 hombres. Como el Paraguay no comerciaba con el mundo, se lo atacó para que lo hiciera.

Lo mismo hicieron los ingleses con China en las famosas dos “Guerras del Opio” hacia 1839-1842 y la segunda entre 1856 y 1860. Los ingleses la invadieron a cañonazo limpio para meter sus productos. A causa de la alta demanda de té, seda y porcelana en Gran Bretaña y la baja demanda de mercancías británicas en China, Gran Bretaña tenía un gran déficit comercial con China y debía pagar estos artículos con plata. Gran Bretaña comenzó a exportar ilegalmente opio a la China desde la India Británica en el siglo XVIII para contrarrestar su déficit. El comercio del opio creció rápidamente, y el flujo de plata comenzó a reducirse. El Emperador chino Yongzheng prohibió la venta y la costumbre de fumar opio en 1829 a causa del gran número de adictos. Ante ello, Inglaterra atacó China en dos oportunidades. Necesidades de expansión del capital a partir de dominar los territorios.

Es difícil debatir con certezas cuando nos referimos a un futuro muy lejano, pero en este caso no son más que 200 años. Están ahí nomás. Y el tema será el agua o los minerales, el gas o el oxígeno (ya lo estamos sintiendo) No sé. Pasó también con la conquista de América de la mano de españoles y portugueses. Ellos necesitaban expandirse para sobrevivir y recuperar sus economías vapuleadas por las guerras. Y así fue que el mundo terminó dividido en zonas centrales y periféricas en torno al modo de producción capitalista que se desarrollaba a todo vapor en Inglaterra, Alemania y Francia, especialmente.

Y de allí nacieron los países coloniales o semicoloniales (como el nuestro) donde se nos otorgaba un rol y un perfil en la economía mundial. En el caso nacional, hacia 1880 fue el modelo agroexportador, productor de materias primas, sin desarrollo de industria nacional. En otros fue lisa y llanamente un perfil de país bananero. Por eso me parecía que las declaraciones de Stephen Hawkins debían enmarcarse en un contexto histórico y, claro, también político. Porque ¿quienes serían los que conquisten el espacio sino los EEUU o los ingleses? ¿Los chinos? (hoy segunda potencia económica del mundo) tal vez, ¿los japoneses?

Vaya a saber.

Por lo pronto, nosotros estamos aquí, lidiando con las consecuencias de sus actos.