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Díganle a la DGE que los chicos no saben leer

A diario vemos que los jóvenes en Mendoza, cada vez más se alejan de los libros y de los juegos inventados. La preocupación no pasa desapercibida por parte de los profesionales de la educación, así lo hizo saber Nancy Caballero en su columna de MDZ, cuando afirmó que  "Las escuelas no son depósitos de chicos". Las autoridades escolares en Mendoza, bien gracias.
Muchos chicos leen y no entienden. Foto: Marcelo Ruiz /MDZ
Muchos chicos leen y no entienden. Foto: Marcelo Ruiz /MDZ

El Gobierno mendocino está inaugurando escuelas a lo largo y a lo ancho del territorio, aseguran que hay buena infraestructura, aunque instituciones nuevas se inunden o no tengan cloacas. Lo que no sé si saben en la Dirección General de Escuelas es que los chicos adolescentes no saben leer.

Así MDZ lo está reflejando desde hace algún tiempo y así lo dijo una de nuestras columnistas invitadas, Nancy Caballero, psicóloga y psicopedagoga, cuando afirmó que no se puede tener a los chicos en la escuela como si fuera un “depósito”, sin tener en cuenta los problemas cognitivos, atencionales o de conducta. Nada más claro para expresar cómo está la educación mendocina y argentina en general.

Pero el tema no quedó allí, en nuestro editorial también reflejamos esta situación porque es parte de nuestra vida y nos preocupa a todos. Un chico que no puede leer no puede comprender, y después no puede decidir. Será un nuevo discriminado, una persona ignorante y cautiva del sistema clientelar, en el mejor de los casos. Que alguien les avise a las autoridades del organismo que tiene a cargo la tarea de educar a nuestros hijos. Porque así, van directo al fracaso.

Como padres notamos cómo los chicos pasan demasiadas horas frente al televisor o frente a la play station, somos los principales responsables del alejamiento de los jóvenes de los  libros y los juegos inventados. Muchas quejas escuchamos cuando ellos tienen que estudiar y dedicar muchas horas de atención a las palabras guardadas en un libro. Como padres tenemos la responsabilidad de que esos chicos busquen interés en la lectura y no en la facilidad de una imagen.

Pero la escuela también tiene una gran responsabilidad, y es la de guiarlos y no dañarlos, así lo refleja hoy el escritor Jorge Fernández Díaz en el diario La Nación, cuando dice “La escuela está arruinando a mis hijos”.

"Mi hijo está ocho horas por día expuesto”, en la escuela, dice el escritor y autor de "La Segunda Vida de las flores", pero más que educación recibe hostigamiento y dos palizas en dos meses sin que las autoridades del colegio hayan hecho nada al respecto.

Cualquiera que hable con un docente, de cualquier nivel, directivo o simplemente con los chicos, sabrá que esta situación no está exagerada.

Sobre este tema dialogaba con una psicopedagoga mendocina, a quien le comentaba que en España están preocupados porque ante cualquier conflicto en la escuela, los padres toman partido por sus hijos y en muchos casos tratan de “sobornar” a los profesores para que no le pongan bajas notas a sus hijos.

Alarmada, le decía, “es terrible”. Pero me sorprendió mucho la respuesta de esta profesional cuando me dijo “en Mendoza también pasa eso y los psicopedagogos lo estamos viendo con mucha preocupación”. Lo que es peor aún, decía esta psicopedagoga, "no es atípico que por orden de las autoridades de una escuela, se pida que no se desapruebe a los chicos".

El debate está planteado y somos responsables todos para llevarlo hacia algún buen final, aunque quienes deberían tomar las riendas de este tema, la Dirección General de Escuelas, aún no haya dado muestras de soluciones, o aunque sea de preocupación, para ver por dónde empezamos a mejorar la educación de nuestros hijos.