Terror: un juego a la medida de Stephen King
Un juego en donde la oscuridad es sinónimo de problemas y sorpresas, es el mejor juego de terror de esta generación a la altura de los grandes escritores de relatos de miedo. Furor en la red por este nuevo divertimento. Mirá el trailer del juego.
Seguro que el prolífico viaje que el popular escritor Alan Wake había planeado a la pequeña ciudad de Bright Falls no contemplaba ninguno de los episodios de auténtico pánico en los que se ve envuelto a lo largo de esta auténtica pesadilla.
Alan Wake es el videojuego que firmaría el propio Stephen King, un excelente ejemplo de lo que es un juego de terror en el que el jugador es llevado al extremo en situaciones entre el pavor y la tensión del tomar una decisión.
Alan Wake fue anunciado hace ya cinco años. Era la apuesta de Microsoft por Remedy Studios , los creadores de Max Payne, unos genios finlandeses que se tirarían de los pelos a lo largo de los siguientes meses por los contínuos cambios de planes.
Ideado como un juego de terror en un mundo abierto, a lo Grand Theft Auto, Alan Wake se desbordaba a cada paso que daba y tocó recortarlo y redefinirlo. Se convirtió en lo que hoy está en las tiendas y que pasa por ser el mejor referente de un survival horror de toda esta generación de videojuegos.
No sólo conserva toda la esencia de una mecánica de juego tan concreta como: falsa tranquilidad, oscuridad, pocos recursos y mala puntería, sino que le añade una apariencia visual que hace que Alan Wake esté muy por encima del resto.
Miedo a que caiga el sol
El jugador del género survival horror está acostumbrado a que la oscuridad sea sinónimo de problemas. En Alan Wake se manifiesta de dos formas. Por un lado, la diferencia en el juego es clara entre las escenas diurnas y nocturnas.
Mientras que el día permitirá la exploración de Bright Falls, sus rincones y sus habitantes de una forma completamente normal y tranquila, la noche es una auténtica pesadilla. De cada sombra surge un temor, un problema, un enemigo. Por eso la luz, otra vez la luz, será la mejor aliada del protagonista.
Para acabar con los seres que amenacen a Alan Wake, el jugador no sólo tendrá que usar armas de fuego como escopetas de caza, revólveres o lanzabengalas, sino que, en el caso de las criaturas de la oscuridad, tendrá que darles un buen 'baño de luz' previo.
¿Contesta este Alan Wake a las preguntas que se han hecho los jugadores durante los cinco últimos años? Posiblemente sí. El juego se autodefine desde la carátula a la perfección y, del mismo modo que nadie se sorprenderá de las mecánicas, el enrevesado argumento del título hara enloquecer a cualquiera que se lo tome muy en serio.
¿Merece la pena? Como con una novela de terror, todo depende de hasta donde se quiera llevar la imaginación.
Alan Wake, de Remedy, está disponible desde el 14 de mayo para Xbox 360 con una calificación PEGI 16.
Miedo a que caiga el sol
El jugador del género survival horror está acostumbrado a que la oscuridad sea sinónimo de problemas. En Alan Wake se manifiesta de dos formas. Por un lado, la diferencia en el juego es clara entre las escenas diurnas y nocturnas.
Mientras que el día permitirá la exploración de Bright Falls, sus rincones y sus habitantes de una forma completamente normal y tranquila, la noche es una auténtica pesadilla. De cada sombra surge un temor, un problema, un enemigo. Por eso la luz, otra vez la luz, será la mejor aliada del protagonista.
Para acabar con los seres que amenacen a Alan Wake, el jugador no sólo tendrá que usar armas de fuego como escopetas de caza, revólveres o lanzabengalas, sino que, en el caso de las criaturas de la oscuridad, tendrá que darles un buen 'baño de luz' previo.
¿Contesta este Alan Wake a las preguntas que se han hecho los jugadores durante los cinco últimos años? Posiblemente sí. El juego se autodefine desde la carátula a la perfección y, del mismo modo que nadie se sorprenderá de las mecánicas, el enrevesado argumento del título hara enloquecer a cualquiera que se lo tome muy en serio.
¿Merece la pena? Como con una novela de terror, todo depende de hasta donde se quiera llevar la imaginación.
Alan Wake, de Remedy, está disponible desde el 14 de mayo para Xbox 360 con una calificación PEGI 16.
Fuente el Mundo tecnológico


