ver más

Narcobanda: detuvieron al sospechoso de asesinar a dos obreros de "El Rengo" Aguilera en El Carrizal

Ricardo Ferreyra fue arrestado en el barrio Ruiseñor, de Godoy Cruz; le secuestraron una pistola 9 milítros con la que intentó atacar a los policías. Está sospechado de asesinar a dos obreros en una casa del padre de "El Rengo" Aguilera en El Carrizal. Habría sido contratado como sicario por "El Gato" Araya, quien está imputado como autor intelectual del doble crimen.

Hace algunos minutos fue arrestado el sospechoso de asesinar a dos obreros en una vivienda de El Carrizal que pertenece al padre del “Rengo” Aguilera”. Al parecer, Ferreyra fue contratado como sicario por “El Gato” Araya, quien tendría (y podría seguir teniendo) intenciones de “sacar” del camino al líder de la barrabrava de Godoy Cruz para quedarse con el control de la droga en el barrio La Gloria y en Mendoza.

Ferreyra fue arrestado en la tarde de este miércoles en el barrio Ruiseñor, de Godoy Cruz. Fue hallado en la vía pública por personal de Inteligencia Criminal, que al acercarse al sospechoso, éste sacó un arma de fuego con intenciones de atacar a los efectivos.

Sin embargo, nada sucedió y los policías lograron aprehenderlo. Le secuestraron el arma: una pistola 9 milímetros, según indicaron fuentes ligadas a la pesquisa.

La situación de Ferreyra es complicada. Figura como testigo falso en la casa de la muerte de Marcos Cardoso (12) y sospechoso del doble crimen de El Carrizal. No obstante, la Justicia provincial como Federal habían librado un pedido de captura contra él porque el doble homicidio y posible tráfico de droga.

Por el momento, el sospechoso quedó detenido e incomunicado a cargo de la fiscal especial Claudia Ríos. En tanto que este jueves la magistrada podría tomarle declaración indagatoria; posteriomente (alrededor de las 10) habrá una conferencia de prensa donde los funcionarios de Seguridad ofrecerán detalles sobre el arresto.

Ferreyra era intensamente buscado por la Policía porque en la escena del doble crimen encontraron una huella suya. Además, apenas habría terminado de matar a los obreros, se comunicó telefónicamente con Araya, a quien le dijo: “Ya está listo, jefe. A uno le clavé un pico en la cabeza y el otro se puso a vomitar. Entonces agarré una botella y se la clavé”.