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Arrestaron en Las Heras a un taxista acusado de ser "delivery" de cocaína
En su vivienda, donde funcionaba una especie de lavadero callejero, secuestraron dos kilos de esta droga. Además, el padre del chofer también quedó detenido.
En una vivienda de Las Heras secuestraron dos kilos de cocaína. Además, dos personas, padre e hijo quedaron detenidas. El menor de los dos es taxista y al parecer eran quien se encargaba del reparto y “delivery” de la droga.
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El personal de Inteligencia Criminal descubrió en febrero varios “kiosquitos” de venta de droga en el barrio La Favorita, de Capital, y otros conglomerados aledaños. Pero las ventas en esos lugares era al menudeo. Observaron junto a sus pares de la Departamental de Capital esos puntos de expendiendo con el objetivo de llegar al mayorista.
Tras dos meses de investigación, dieron con los sospechosos. Se trata de Jaime Juan Fernández (44), de oficio albañil, y su hijo Maximiliano Rubén Fernández (20), quienes están domiciliados en la Casa 21 de la Manzana 7 del barrio 30 de Octubre, de Las Heras.
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Allí funcionaba una especie de lavadero callejero; los autos eran lavados en la calle por chicos adolescentes pero que en definitiva, según fuentes judiciales, se trataba de una pantalla.
Este sábado alrededor de las 22.30 se realizó un allanamiento en ese domicilio autorizado por la Secretaría Penal C del Juzgado Federal Nº 1, de Mendoza. Los pesquisas secuestraron en la propiedad dos kilos de cocaína, una balanza de precisión, seis teléfonos celulares, un Peugeot 404 de color rojo y un taxi (aditamento 440).
Este coche de alquiler era manejado por Maximiliano, el hijo del albañil. Según las fuentes consultadas, realizaba la distribución de la droga en el taxi casi sin levantar sospechas, pero sus reiterados viales a los “kiosquitos” a los barrios del Oeste capitalino lo delataron.
Este coche de alquiler era manejado por Maximiliano, el hijo del albañil. Según las fuentes consultadas, realizaba la distribución de la droga en el taxi casi sin levantar sospechas, pero sus reiterados viales a los “kiosquitos” a los barrios del Oeste capitalino lo delataron.