“Cuando has nacido no hay dónde esconderse”
Hace mucho tiempo no me impactaba el título de un libro. Uno anda comiendo por ahí tergopol, varias veces al día, se topa en más de una oportunidad con trastos acumulados en las calles, otea uno que otro libro en la vidriera, respira profundo en el semáforo; todo ello, no es otra cosa que vivir, así, difícilmente vivir, irremediablemente. “Cuando has nacido no hay dónde esconderse”, fatal. Dramáticamente humano. A buscar entonces, el sentido y la huella.
|
|
El Maninka es el idioma del “Pueblo Mandingo” y es hablado por más de siete millones de personas en Gambia, Guinea Bissau, Guinea Conakri, Liberia, Mali, Senegal y Sierra Leona, siendo especialmente importante su presencia en Guinea Conakri y Mali. Es un idioma Bantú del subgrupo Mande.
Como un mandato lacaniano, el joven llamado Ebar Soraya iti Dogon, llegó a las isla de Lampedusa, sur de la península itálica, en un bote de madera junto a una docena de refugiados. Escapó de Sierra Leona en 1994 a los 16 años luego de ver cómo mataban a su madre y hermanas a machetazos por tropas de insurrectos en la guerra por las minas de diamante; y deambuló por África hasta que consiguió un conducto que lo llevó a contactarse con otros escapistas al puerto de Estambul. Desde allí partieron en enero de 2002 y un mes tardaron en llegar, luego de ser rescatados y encontrados sin provisiones a poco de la costa, en mal estado, por unos pescadores. Una vez en tierra les dieron alimento y abrigo en refugios de inmigrantes a la espera de dictamen de asilo político.
|
|
Historias… detrás de un nombre, de una barcaza, del cuarto mundo. En fin, del capitalismo desigual.