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El Papa, el condón y las putas

La moral de la cintura para abajo, los dichos del Papa Benedicto XVI sobre el uso de preservativos en los encuentros furtivos con prostitutas y las consecuencias en la gente. El tema, lo que dice un cura mendocino y lo (poco) que alcanzó a gritar una prostituta.

“¿Qué mierda se pone el Papa a hablar de los condones?”, fue la única respuesta que una teleprostituta, “Delfina”, le dio a MDZ cuando le consultamos sobre la admisión de Benedicto XVI sobre la posibilidad de utilizar preservativos “en casos extremos”.

Pocas quisieron hablar y a ninguna de esas pocas le interesó, sinceramente, hacerlo. Todas admitieron que usan “forros” o que por lo menos, lo ponen a disposición de sus clientes. Pero ante la pregunta sobre la decisión del pontífice, la respuesta fue desde una carcajada hasta un corte abrupto del teléfono. Sólo quedó el mensaje gritón de "Delfina".

La historia comenzó cuando el diario L’Osservatore Romano –que oficia de vocero del Vaticano- anticipó un fragmento del libro de Joseph Ratzinger, el Papa, que se llama Luz en el Mundo y que se presentó a nivel mundial el pasado martes.

Los medios largaron rápidamente una conclusión feroz: algo así como que el Papa más duro se había aflojado y, entonces, avanzaba en la permisividad hacia objetos demonizados hasta ayer no más, como el condón.

“El Papa habilitó el uso del condón para las relaciones con prostitutas”, se dijo y se repitió en todo el mundo, en todos los idiomas.

No se trataba de una bula ni del resultado de un concilio: sólo la respuesta a una pregunta en medio de un libro. Pero consiguió que hasta el titular de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, saliera a celebrar el presunto cambio de actitud.

"Esta postura –declaró el líder de la ONU- refleja la conciencia y comprensión por el Papa y por el Vaticano de que el sida es una de las dolencias más graves del mundo, que afecta a muchos millones de vidas, y que tenemos que trabajar juntos".

A poco de indagar sobre las distintas versiones del libro de Ratzinger, se detectó que el texto original en alemán se limita a levantar el anatema del catolicismo sobre los preservativos para los prostitutos, aunque en la traducción italiana ese término fue traducido como "prostitutas".

Reculando, oficialmente

Pero según el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, el Papa tenía en mente tanto a hombres como a mujeres. Lombardi asegura que hubo un error de traducción. "Que se trate de un hombre, una mujer o un transexual prostitutos, es lo mismo: el mensaje es que hay que evitar poner en riesgo la vida del otro, un primer paso hacia la responsabilidad", insiste.
Pese a aceptar el uso del preservativo, el jefe de la Iglesia católica no considera este anticonceptivo suficiente para vencer el sida.

"Ello puede ser el primer paso hacia una moralización, un primer acto de responsabilidad, consciente de que todo no está permitido y no se puede hacer todo lo que uno quiere. Sin embargo, esa no puede ser la verdadera manera para vencer el sida. Es necesaria una humanización de la sexualidad", estima el Papa.

Los intérpretes católicos, en tanto, no dejaron que el reguero de pólvora estallara. Señalaron rápidamente qué es lo que debe leerse en el texto papal. Dijeron entonces que allí, en su libro, al final del capítulo 10, el Papa responde a dos preguntas sobre la lucha contra el Sida y el uso del profiláctico, consultas que se vinculan a la discusión seguida a algunas palabras pronunciadas por el Papa sobre el tema en el curso de su viaje en África en 2009.

Benedicto sostiene en el libro que él, en aquella oportunidad no había querido tomar posición sobre el tema de los preservativos en general, sino que había querido afirmar con fuerza que el problema del Sida no se puede resolver con la sola distribución de los profilácticos, porque es necesario hacer mucho más: prevenir, educar, ayudar, aconsejar, estar cerca de las personas, tanto para que no se enfermen como en el caso se hayan enfermado.

El Papa observa que también en el ámbito no eclesial se ha desarrollado una análoga conciencia, como se deduce de la teoría ABC (Abstinence – Be Faithful – Condom) en la cual los dos primeros elementos (abstinencia y fidelidad) son mucho más determinantes y fundamentales para la lucha al HIV, mientras el profiláctico aparece en último lugar como escapatoria, cuando faltan los otros dos.

Según ha explicado el periodista católico y acreditado en El Vaticano Andrés Beltramo Álvarez, el Papa insiste en el hecho que concentrarse sólo sobre el preservativo equivale a banalizar la sexualidad, que pierde su significado como expresión de amor entre personas y se vuelve en una especie de droga. “A la luz de esta visión amplia – sostiene el periodista- y profunda de la sexualidad y de su problemática actual, el Papa reafirma que naturalmente la Iglesia no considera los profilácticos como la solución auténtica y moral del problema del Sida”.

Así, la discusión se enredó a tal punto que los sacerdotes no supieron si dar crédito o no a lo escrito por el Papa, a lo que dictaba la prensa o a su propio pensamiento, ya que no hay dictámenes del Vaticano en torno al uso de preservativos por parte de sus hombres abusadores.

¿Discrimina el Papa a las putas? ¿O es un vanguardista?

Rubén Laporte es sacerdote católico. Su lugar pastoral está en la iglesia de la Virgen Peregrina, en el barrio la Gloria, la misma en donde se afincó al final de su vida el Padre Jorge Contreras.

Laporte es un cura joven. Conoce a mojigatas, putas y jóvenes que no saben para qué sirve un condón, aunque los carguen encima.

- ¿Qué tal tomó esto que dijo el papa sobre los condones? ¿Resulta ser que Benedicto es un vanguardista?

En realidad no es tan nuevo. No me animo a decir que sea un vanguardista. Si una persona viene y me dice porque se siente bien usándolos y que lo hace porque ha decidido no tener más hijo con la mujer, y no por egoísmo, no hay nada grave en su determinación.

- ¿Para qué sirve el preservativo, en palabra de un cura?

Evidentemente que es una forma de prevenir. Uno a veces escucha padres que dicen que prefieren darle un preservativo a su hijo para evitar un embarazo indeseado… y no es un irresponsable.

- ¿No es discriminatorio que el Papa acepte que se usen casi como para prevenirse de las prostitutas, como si fueran ellas las peligrosas?

Yo no creo que quiera discriminar. ¿Quién puede juzgar a una persona que se dedique a eso? Cuando uno conoce casos muy duros hay que ver que a veces la vida que tienen es esa porque no han tenido otra posibilidad. Si la conciencia es el lugar en donde Dios le habla al hombre… ¿quién le puede decir a esa persona lo que tiene que creer obligatoriamente?

- ¿Por qué tanto escándalo en sectores de la Iglesia cuando se decide poner condones a mano de sectores de riesgo?

En realidad lo que preocupa es la falta de educación. Regalar miles de preservativos y no educar en torno a su uso no sirve. Tratan a los pibes como si fuesen perritos: castrándolos, ya está. Te regalan preservativos y no lo dicen ni cómo se usan.

- ¿El debate que se abrió con el libro sirvió?

En realidad me puse a pensar qué repercusión a tenido, para quienes escuchan sin opinar ni cuestionar la voz de la Iglesia. No era algo tan novedoso, aunque si lo es viniendo de la persona que vino. En la práctica, realmente una cosa es la doctrina y otra es la realidad. El lugar más importante de una persona es la conciencia y no lo que diga la Iglesia.

- Pero es un tema central al que le falta debate…

Se habla mucho de lo sexual pero hay temas más importantes. Cuando hay gente que se muere de hambre, ¿quien sale a cortar rutas? La iglesia es la primera que no lo hace. Parece que la moral fuera de la cintura para abajo. ¿Por qué no sale nadie a hablar con el tema del hambre? Pero me queda una duda con respecto a lo que piensa el Papa: ¿dijo lo que él pensaba o lo que dice la Iglesia?