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Declararán al vino "bebida nacional" el primero de noviembre

Luego de que fuera adelantada en San Juan la iniciativa por la cual el Ejecutivo decretará el vino argentino como la "bebida nacional" se confimó le fecha de la concreción del proyecto. El acto será el primero de noviembre en la Casa Rosada a las 18.
El vino, será oficialmente bebida nacional, el primero de noviembre.
El vino, será oficialmente bebida nacional, el primero de noviembre.
Finalmente el vino argentino será declarado, mediante decreto presidencial, como la "bebida nacional", el próximo primero de noviembre a las 18 en la Casa Rosada.

Esto fue confirmado desde la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar), desde donde destacaron el hecho que representa "para el vino argentino que sea declarado por decreto presidencial como la bebida nacional".

"Esto es una iniciativa de la Coviar, así lo hemos consensuado con las autoridades de la corporación. Nosotros desde Bodegas de Argentina y como parte de la Coviar celebramos la iniciativa", confirmó el titular de Bodegas de Argentina, Juan Carlos Pina.

La noticia de que el vino argentino iba a ser declarado como la bebida nacional trascendió hace unas dos semanas en San Juan cuando el presidente de la Coviar, José Molina, le entregó un petitorio con el proyecto al Secretario de Agricultura de la Nación, Julián Domínguez, en virtud de que el funcionario de Cristina Fernández estaba en la vecina provincia promocionando el Plan Estratégico Agropecuario.

Hoy lunes, luego de que se reunieran todos los jefes de prensa de las organizaciones que componen la Coviar, es que se decidió ventilar la fecha, el lugar y la hora en que será declarado el vino como bebida nacional vía decreto.

Algunos puntos del decreto que firmará Cristina Fernández a favor del vino argentino:

CONSIDERANDO:

Que la Vitivinicultura Argentina tiene más de cinco siglos de historia, integrando la tradición de los inmigrantes europeos y los saberes de los pueblos originarios y dando origen a la vitivinicultura más importante de América del Sur.

Que favorecida por óptimas condiciones climáticas y de suelo, la vitivinicultura manifiesta un  acelerado y sostenido desarrollo, mejorando sus estándares cualitativos tanto en el sector primario como en el industrial, dando lugar a una actividad económica crecientemente sustentable, respetuosa del medio ambiente y de gran importancia social y económica para todas las provincias productoras.

Que el vino evoca una modalidad cultural de consumo moderado, heredado, en parte, por la tradición europea responsable de la incorporación de este cultivo, y consolidado a partir de hábitos sociales propios de la cultura y la identidad argentinas arraigadas en el ámbito familiar y de la amistad, donde la moderación y el control social se aúnan con el disfrute.

Que a partir de la década del ‘90 se inició un proceso de reconversión con la  implantación de variedades de alta calidad enológica, tales como Malbec, Bonarda, Cabernet Sauvignon, Syrah, Merlot, Tempranillo, Chardonnay y Sauvignon Blanc, entre otras, generando materia prima adecuada para la elaboración de vinos de gran calidad; proceso de reconversión en viñedos que ha sido acompañado por la incorporación de tecnología en las etapas de producción, elaboración y comercialización, de la mano de recurso humano calificado; y que, en todos los casos ha contado con una fuerte apuesta a la industria nacional y a la mano de obra calificada local.

Que dichos procesos de reconversión primaria y tecnológica ha integrado a la actividad a una  mayor cantidad de pequeños y medianos productores, permitiendo que la vitivinicultura argentina se caracterice por ser un modelo de convivencia entre productores de diversas escalas, donde la búsqueda de la viabilidad económica de todos estos actores es un factor de fortaleza y diferenciación ante otras vitiviniculturas altamente concentradas.
Que nuestro país no solo es productor sino que, por tradición y cultura, es un gran consumidor de vino, ocupando el séptimo lugar a nivel mundial en consumo per cápita con alrededor de 30 litros anuales por persona.

Que el proceso de internacionalización de los vinos argentinos desarrollado ha logrado posicionarlos entre los principales exportadores del mundo.

Que tales circunstancias convierten al vino en un honorable Embajador en el Mundo y enorgullece a los argentinos que beben en el mercado doméstico los mismos vinos que se exportan y que prestigian al país en todos los continentes.

Que el vino es un elemento básico de la identidad argentina que contribuye al sustento socioeconómico en las provincias del oeste argentino.
Que el vino es un producto alimenticio de consumo masivo que, por sus  cualidades nutricionales comprobadas, integra la canasta básica familiar de diferentes grupos sociales, culturales y económicos del país.

Que la elaboración del Plan Estratégico Argentina Vitivinícola Argentina 2020 (PEVI), tiene por objetivos la integración de los pequeños y medianos productores, la promoción del consumo del vino argentino en el mercado interno, la consolidación de los vinos argentinos en los mercados internacionales y la implementación de programas de investigación y desarrollo para el sector.

Que el auge de la vitivinicultura en Argentina es un factor determinante en el desarrollo de las provincias productoras de vino lo que ha generado actividades relacionadas que inciden en las economías regionales, como el turismo (y dentro de éste constituyéndose más específicamente el circuito denominado “Enoturismo”), la gastronomía, la hotelería, la metalmecánica, la generación de otras industrias conexas y actividades de servicios, dando lugar a un cluster competitivo y dinámico.