Le robaron el auto en plena siesta y a punta de pistola en el microcentro
La víctima circulaba por calle Montevideo; un sujeto se paró frente al coche obligando al conductor a detener la marcha. Este individuo sacó un arma de fuego y lo apuntó a través del parabrisas. De inmediato aparecieron dos cómplices que lo bajaron del vehículo y los tres huyeron.
A un hombre le sustrajeron su vehículo en pleno centro mendocino en horas de la siesta. Pero el coche no lo había dejado estacionado, sino que la víctima iba conduciendo, un sujeto se paró frente a él, obligándolo a detener la marcha y lo apuntó con un arma de fuego. De inmediato aparecieron dos individuos más, que lo sacaron del auto y huyeron.
El modus operandi es de los típicos piratas del asfalto; pero éstos generalmente actúan en las rutas. Sin embargo, tres ladrones utilizaron el mismo método en el microcentro: en calle Montevideo frente a la Plaza Italia.
Eran aproximadamente las 15.30 cuando la víctima, de 60 años, iba a bordo de su Fiat 125 de color azul. Fue sorprendido por un sujeto que se paró en medio de la calle y, por ello, debió frenar. En ese momento, ese delincuente sacó un arma de fuego, lo encañonó y le dijo: “Quedate quieto”.
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El hombre podría haber acelerado y esquivar al asaltante, pero había quedado asustado aferrado al volante. Mientras era apuntado, a la vista de algunos transeúntes y conductores, apareció otro individuo apareció quien le ordenó: “Bajate del auto”.
Aún no reaccionaba la víctima. Por ello, este segundo ladrón abrió la puerta, lo tomó de un brazo y lo sacó del auto, mientras un tercer cómplice se subía por el lado del acompañante.
El sujeto que tenía el arma subió en el asiento trasero y escaparon a toda velocidad.
El dueño del vehículo llegó a la Oficina Fiscal Nº 1, de Capital, a denunciar el robo muy shoqueado, según manifestaron fuentes judiciales, incluso podía recordar bien cómo había sido el atraco porque aún estaba asustado.
El sujeto que tenía el arma subió en el asiento trasero y escaparon a toda velocidad.
El dueño del vehículo llegó a la Oficina Fiscal Nº 1, de Capital, a denunciar el robo muy shoqueado, según manifestaron fuentes judiciales, incluso podía recordar bien cómo había sido el atraco porque aún estaba asustado.

