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"Acuérdense de este instante porque puede ser histórico"


Era la noche del 8 de agosto de 2007. Habían pasado días de trabajo frenético. En sólo cuatro meses habíamos implementado un proyecto que habitualmente demora más de un año. Julián Gallo había hecho un diseño extraordinario, pero muy difícil de integrar al software de publicación. Y ya se sabe que el carácter y las convicciones de mi amigo Julián no le permiten  hacer muchas concesiones. Era una negociación permanente y -digamos- intensa; entre la belleza del diseño, los rigurosos estándares técnicos  de los programadores y los cortísimos tiempos del proyecto.
 
Estábamos todos cansados, nerviosos, ansiosos...

Los periodistas que ya habían escrito los primeros contenidos del primer día se iban yendo a sus casas, sabiendo que al otro día muy temprano empezaba la tarea.
 
En un momento nos quedamos los tres  solos, Marianito, Gustavo Comeglio y yo. En pocos minutos habíamos pasado del bullicio de la redacción  a un silencio absoluto.  Los miré a los dos y me salió decirles, "acuérdense de este instante porque puede ser histórico".  Sentía que estábamos viviendo historia en ese instante de silencio inolvidable. Puedo escuchar ese silencio todavía hoy.

Como si fuera un lanzamiento espacial, a las 23:50 hablamos por última vez con la gente de Vincolo -el soft de publicación- en Buenos Aires, para que nos dieran el OK final, los servidores, las comunicaciones y el software estaban todos funcionando bien. Hicimos el enésimo chequeo sobre la página en offline.  Gustavo me miró y me preguntó si empezábamos, apretó la tecla y nos pusimos online.

Así empezó este sueño espectacular que es MDZ. El sueño de Chispi, que se había dado cuenta antes que muchos, que  la comunicación del futuro era online y que hacia allá teníamos que ir. El de Orlando, que quería ayudar a que Mendoza y los mendocinos construyésemos una provincia mejor. El de todos los periodistas que apostaron a un proyecto desde cero.  Muchos vinieron de otros medios buscando aire fresco, y creo que lo encontraron, a pesar de algún resfrío momentáneo...

 A veces me pregunto qué es lo que ha hecho de MDZ un fenómeno periodístico.
 
Por supuesto que no hay un solo factor. Los dueños que quieren a MDZ y lo han protegido de los persistentes  intentos del gobierno para ahogarnos económicamente. Los periodistas (algunos ya mayorcitos)  que se han adaptado a la nueva tecnología y al ritmo vertiginoso de la información online. El diseño que nos ha dado una ventaja competitiva importante.

Puede parecer ingenuo, sobre todo en esta Mendoza que no deja de darnos sorpresas, pero sostengo que lo central es la convicción de que MDZ vino a contar la verdad sin miedo.  Muchas, muchísimas veces me ha tocado hablar con nuestros periodistas sobre notas que reflejan realidades duras, difíciles, que afectan intereses económicos o políticos. Y la respuesta ha sido "escribí lo que sabés con honestidad intelectual y sin miedo y opiná con libertad y responsabilidad". Creo que los mendocinos se han dado cuenta y por eso nos han apoyado. Por eso estamos haciendo un camino diferente.
 
Al día siguiente del lanzamiento, ya más relajado (no sabía todo lo que vendría después)  estaba con mis hijos Juanma y Fede comiendo en la calle Colón y veíamos un enorme cartel de publicidad de MDZ en blanco, sólo con la leyenda "Decilo" y una camiseta de Maradona. El más chico me pregunto, ¿viejo yo puedo ir con mis amigos y escribir lo que quiera sobre Maradona? Yo le respondí "claro, vos y tus amigos pueden escribir y opinar lo que quieran".

De eso se trata MDZ.