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La salud en alerta, el hospital Lagomaggiore, al borde de un colapso

En los próximos meses, el centro asistencial deberá recibir un refuerzo presupuestario para poder hacer frente a sus obligaciones. Los insumos faltan y los medicamentos también, algunos deben llevarse su propio vasito de plástico para hacerse atender por un dentista. Hay mucho personal, pero muy mal distribuido, según informaron.

El hospital Luis Lagomaggiore no escapa a la crisis que afecta a todo el sistema sanitario provincial,  pero en este caso estarían sucediendo situaciones críticas que podrían haberse evitado.

Debido a una vorágine de contrataciones durante los últimos meses del año pasado, se elevó a cerca de 400 los contratos de prestaciones de servicio, incrementando el presupuesto mensual por este ítem a alrededor de 540 mil pesos.

Teniendo en cuenta que el presupuesto anual destinado a este centro asistencial para ese tipo de erogaciones asciende a casi 3 millones de pesos, en los próximos meses el recurso económico podría verse agotado.

Aunque no sólo por este tema complica tanta contratación sino que debido a ello son poco más de 700 los empleados del Lagomaggiore que cumplen funciones “en negro”.

Los problemas aquejan también al servicio de guardia como a Neonatología y Consultorios externos, que se ven sobrepasados de pacientes aunque no por falta de personal ni problemas de espacio sino por una aparente ineficaz distribución de los recursos humanos.

Fuentes consultadas en el nosocomio, reconocen que el personal para hacer frente a esta problemática está disponible,  pero destinado a otras áreas no tan críticas.

Por otro lado, la deficitaria situación económica del hospital estaría provocando una falta de insumos alarmante.

Por ejemplo, en la farmacia se evidencia una importante reducción en su stock de medicamentos y hasta la falta de algunas drogas mientras que en el servicio de Odontología se estaría solicitando a los pacientes que concurran a atenderse con su propio vasito plástico para enjuagarse la boca.

Este difícil panorama, como el del resto de los hospitales mendocinos, ya es materia de análisis en la legislatura provincial. El senador Guillermo Amstutz, integrante de la Comisión de salud del Senado, confirmó a MDZ que “ya cuentan con esta información” y en los próximos días se remitirá un pedido de informe.

Por su parte, el director del Lagomaggiore, Dr. José Agustín Moschetti, salió al cruce de estas declaraciones del legislador y encendió la polémica: “El año pasado, Amstutz dijo que tenía una lista de noventa medicamentos con que el hospital no contaba pero nunca me dio esa lista, a pesar de habérsela pedido varias veces. Ahora, hago lo mismo. Quien diga que falta algún medicamento, que me de el nombre”.

Pero, también reconoció algunos de los problemas que aquejan al hospital,  pero se los atribuyó a otras causas. “Es verdad que el presupuesto de prestaciones corre riesgo y es probable que dentro de dos meses se agote, pero no es porque se haya contratado demasiados prestadores sino que tiene que ver con los aumentos salariales otorgados en los últimos meses. Los incrementos se dan por igual a personal de planta, contratados y prestadores de servicios”, reconoce, y agrega que “al igual que el año pasado, vamos necesitar un refuerzo presupuestario”.

Ante el reclamo de aparente falta de insumos, el director del hospital Lagomaggiore admite que “en realidad, no faltan insumos. Lo que sucede es que estamos atrasados sesenta días en el pago a proveedores”.

Por último, el Dr. Moschetti negó que ciertas áreas de atención se estén viendo colapsadas y quiso resaltar algunos aspectos positivos del servicio que presta el hospital, como la guardia pasiva de implantes y el área de cirugía cardiaca infantil.