Dos hermanitas abusadas: sus maestras dicen que la Justicia no hizo nada
Dos hermanitas, de 8 y 13 años, estarían viviendo una situación espantosa en su vivienda. La menor de las dos les dijo a sus maestras que su padre abusaba de ellas. Les entregó una carta donde detallaba los ataques sexuales de su progenitor. Las docentes dieron intervención a la Dinaf y esta dirección se constituyó en denunciante.
Una carta dolorosa
Este martes, la menor de las hermanitas llegó a la escuela con una carta. Se la entregó a su maestra, quien al abrirla quedó congelada.
La niña contaba en ese papel que su padre la tocaba, detallaba los lugares, aclaraba que eso le producía dolor y finalizaba diciendo: “Mi papá me hace el amor”.
También consignaba que su hermana de 13 años es víctima de esos abusos. Pero esa carta contenía más información aberrante. La pequeña contaba que su hermano de 15 años le había ofrecido cinco pesos para tener relaciones con ella.
Con esta carta las docentes se comunicaron con la Dinaf y desde allí enviaron a un representante legal a la dependencia judicial de La Carrodilla para realizar la denuncia correspondiente.
No obstante, las menores siguen en su vivienda mientras se lleva adelante la investigación.
El rol del Estado
Es cierto que la Justicia, como uno de los poderes del Estado, tiene sus tiempos. Pero cuando hay menores en riesgo y su padre es el presunto abusador, es difícil que haya alguien que inste a la acción penal.
En el caso de estas dos hermanitas es el Estado el que subroga por el interés de los menores, protegiéndolas de esa posible situación crítica que denuncian.
Pero también está la Dinaf que debe velar por estas niñas y también por los otros tres hijos que tiene este hombre. Son tres varones: uno de 13, otro de 15 y el mayor de 16 años. Pero la niña indica que uno de ellos también habría pretendido abusar de ella, entonces la situación se vuelve más compleja.
Trascendió que los cinco hijos están con su padre porque se separó de la madre y ésta tiene problemas psicológicos, incluso que sería violenta.
De todos modos, el enojo de las docentes podría estar justificado o no, lo cierto es que desde “El Chacal” se discute sobre qué debe hacer la Justicia ante casos como estos.
Artículo 72 Código Penal
