Taxistas y policías harán controles conjuntos
Una marcha de taxistas en reclamo de mayor seguridad terminó transformándose en un cónclave en plena Peatonal Sarmiento entre la cúpula del Ministerio de Seguridad y taxistas asociados a la mutual AMUTARE. Acordaron realizar controles conjuntos y el Estado se comprometió a reforzar los controles existentes.
Y así fue ya que, alertado por los medios, Carlos Ciurca arribó al lugar cerca de las 12 escoltado por el titular de la Policía de Mendoza Luis Parigi y por el subsecretario de Seguridad Orlando Rosas. Allí, el ministro dialogó con los choferes quienes le exigieron: mayor efectividad en los puestos de control con personal femenino; controles sorpresivos; que se revise a los pasajeros y establecer un teléfono para recepcionar denuncias.
Jorge Vegas, titular de la mutual, dijo que los reclamos responden al sentido común. “Queremos que haya puestos de control en los lugares donde nos roban, no en cualquier otro lado”. Para Vega, por noche tienen lugar por lo menos dos robos a taxis, “lo que pasa es que no se denuncian porque los choferes pierden cuatro horas de trabajo haciendo los trámites”.
Controles conjuntos
Una de las medidas novedosas que se implementará es la de realizar controles conjuntos que consisten en la disposición de un móvil policial que viajará con un taxista que no esté trabajando para ir controlando los puestos fijos. Comenzará a regir esta noche desde las 22 hasta las 3 y los fines de semana irá desde las 21 hasta las 7.
Asimismo, el taxista controlara que los vehículos de pasajeros se detengan en los puestos fijos. Además, los propios taxistas exigieron que se multe a aquel chofer que evade un control. Según explicó Ciurca, esa figura es la “evasión de un control policial” e implica la detención del sujeto.
Reclamos por los remises truchos
Por otro lado, el titular de Vías y Medios de Transportes, Andrés D`Rold se hizo presente en la protesta y escuchó las quejas de los trabajadores. Según dijo el funcionario la capacidad operativa de la dirección le permite incautar entre dos y tres “remises truchos” por semana.
Calcula que en el Gran Mendoza hay unos 350 vehículos de estas características funcionando, pero que deshabilitarlos a todos "no es una tarea fácil".