El mendocino que fue “caballero legionario” en España, volvió y quiere ser policía
Daniel Correa quiere ser policía. Fue “caballero legionario” durante gran parte de los 5 años en que residió en España y cree que esa formación –dura, rígida, determinante- le puede ser útil para trabajar por la seguridad de los mendocinos.
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En España fue parte de uno de los cuarteles más “bravos” de Europa y allí se especializó en tiro y en ética.
Partió en busca de un nuevo horizonte a los 23 años y cinco años después volvió para vivir junto a su esposa y sus hijos, uno argentino (de 6 años) y el toro español (de 2 años y medio).
La Legión Extranjera es el antecedente de la actual Legión española y, posiblemente, la más recordada por películas y dibujos animados. Fue el equipo militar de avanzada en la expansión imperialista española sobre el Africa y su cara más conocida fue la del Sahara, inmortalizada por tantas películas, anécdotas y reportes.
Hoy hay 4 cuarteles de “el Tercio”, tal como se le llama en España y el mendocino fue parte de uno de ellos, ubicado en los límites de aquel país con Africa, en Melilla.
Formada en sus inicios por los presos oriundos de otros países, a quienes, francamente, se usaba como “carne de cañón” en las aventuras militares ibéricas, hoy son pocos los extranjeros “y menos los argentinos”, según nos cuenta Correa. “Vi a otro argentino, nada más, pero fui uno de los muy pocos que se alistaron en el cuartel”, recuerda.
Sin embargo, remarca como “una ironía” que las veces que la Legión se activa, lo haga para repeler los intentos de los migrantes africanos de refugiarse en España.
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Su paso dejó huella en la prensa local (ver recorte) y allí contó su vocación de servicio.
En su diálogo con MDZ, renueva su vocación: “Quiero aplicar aquí lo que aprendí; estoy dispuesto; tengo vocación, el temple necesario y sobre todo, la capacitación”, nos dice, con temor a que su aparición le ponga más trabas a su ingreso. “Quiero ser policía”, asegura y lamenta no haber encontrado el salvoconducto que le facilite el ingreso a una fuerza a la que –a fuerza de ser sinceros- no son muchos los que llegan con este mismo ánimo.
“Volvimos porque extrañábamos a la familia”, da cuenta mientras retoma el mate y las costumbres domingueras locales. Pero vuelve sobre su experiencia: “Te tiene que gustar para estar ahí. Te forman integralmente y te enseñan de todo. Para mí, fue una experiencia muy buena”.
Y concluye, todavía optimista: “Yo creo que con todo ese entrenamiento yo puedo serle útil a la policía. Mis abuelos han sido policías, al igual que un tío y por eso creo que me gusta tanto”.
Mirá el documental sobre la Legión española:
El video promocional de la Legión: Prácticas y misiones
Una exhibición del Tercio de Melilla, a donde perteneció Daniel Correa:




