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Comerciante mendocino se quiso matar, lo atendieron mal en el 911 y cambió de idea

Los problemas económicos llevaron a un comerciante del rubro informático a despedir personal y al ver que su negocio se caía quiso quitarse la vida porque "le quería sacar un problema a mi pareja y a mis viejos". Pero en El Sauce le dijeron "dejate de joder", y en el 911, que no atendían a suicidas.
El empresario intentó cortarse la arteria carótida.
El empresario intentó cortarse la arteria carótida.
Hace unos pocos días llamó a la redacción de MDZ Online un joven para avisar que había enviado un correo electrónico. Por curiosidad se le preguntó cuál era el contenido de ese mensaje y de inmediato comenzó a contar su historia. A veces conocemos estas historias a través de los medios: empresarios o ejecutivos de grandes firmas europeas o asiáticas que se quitan la vida por problemas financieros. Esto también puede suceder muy cerca, quizá en nuestro mismo barrio y a un pequeño emprendedor, al dueño de una mini pyme a quien se le terminaron, por algunas horas, las ganas de vivir. Pero la (no)actitud del Estado lo enojó y la bronca lo hizo cambiar de opinión.

El protagonista es un joven de 27 años, ingeniero en sistemas, que vive en un tradicional barrio de la Capital mendocina; tiene una empresa ligada a las Tecnologías de la Información, pero desde hace un tiempo —contó— su negocio se viene a pique. “Vengo todos los meses cesanteando gente, perdiendo rápidamente lo que tardé tanto tiempo en hacer; lo poco que tengo”, manifestó un mendocino al que la crisis económica lo golpeó tan fuerte que tuvo ganas de dejar de vivir.

Según contó, y lo especifica en el mail (textual más adelante), comenzó a lastimarse. “Como estudié medicina un par de años, sé que debía cortarme una arteria carótida”, relató. Todo resultaba contradictorio: el llamado de alguien que no se suicidó y que culpaba al Estado porque no lo ayudó. Pero siempre según sus palabras, durante su intento de suicidio se enojó por cómo lo habían atendido en el 911 y en un neuropsiquiátrico. Lllamó para pedir ayuda porque estaba pensando en quitarse la vida y en el CEO le respondieron que no tratan esos casos y en el hospital, que se deje de joder.

Pero igualmente todo era extraño, y tal vez podía no ser creíble. Entonces, durante la comunicación telefónica se le pidió la foto del corte que se había intentado hacer en la arteria. Y mientras continuaba la conversación, llegó a la casilla de correos la imagen: se la sacó con su teléfono celular mientras hablaba. La foto es clara; el corte se lo había hecho varias horas antes, no en ese momento para convencer.

Leé el e-mail del joven empresario que no se suicidó "gracias" al Estado

Tengo una pequeña empresa y estos últimos meses no han sido buenos; se cayeron varios proyectos y encima en este país ahora me suben a 21% el IVA de los productos que comercializo, o sea, me dejan en la calle.

El tema es que el sábado por la noche tuve una discusión muy grande con mi socio ya que él quiere vender todo e irse de acá o buscar un trabajo fijo. Y después de eso discutí con mi pareja, y ella se marchó a la casa de sus padres.

Cerca de la 7 de la mañana sentí una sensación terrible de quitarme la vida, realmente me sentía poseído, quería salir, liberarme de todo los problemas e inconvenientes diarios, quería unas vacaciones definitivas.

Tomé un cuchillo y decidido a cortarme la carótida me senté en el escritorio de mi oficina, delante de mi PC, con mi Blackberry Bold que ya no volvería a sonar con ese gran tema de los Beatles Hard days night o que por lo menos yo no volvería a escuchar. Comencé a lastimarme y en ese preciso momento sentí que era la única oportunidad de escapar del suicidio era buscar ayuda, no sabía de qué era capaz y en qué momento.

Llamé a la guardia de un hospital, no se bien cómo conseguí el teléfono; lo busqué en Internet, no me atendieron. Luego llamé directamente al hospital El Sauce y le intenté explicar la situación a un tipo que parecía más malhumorado y suicida que yo, y me dije por dentro: "¿Acá atienden a los pacientes?". Este tipo me dijo que me iba a pasar con el doctor de guardia pero me cortó. Volví a llamar;, pensé que se había cortado y el tipo de una manera terriblemente maleducada me dijo: "Dejate de joder y andate a cualquier hospital". Le agradecí el consejo y en ese momento recobré mi lucidez.

Salí de ese estado de crisis y me dije: Yo que tengo estudios universitarios, que he conocido otros países, que estoy suicidándome en mi lindo escritorio con mi cómodo sillón tengo la posibilidad de hacer algo antes de quitarme la vida. Deben haber muchos casos iguales o peores que yo, con perfiles suicidas más profundos y no tienen ningún tipo de ayuda.

Me costó cerca de 10 minutos encontrar un número de teléfono y encima no me ayudaron a superar una crisis de ansiedad con fines suicidas, sino que me trataron aún peor. ¿Cómo reaccionaría una persona en el mismo estado pero en otro ambiente, sin ningún tipo de contención por parte de este bendito Estado que nos quita constantemente y luego se jacta de ser ‘del pueblo’? ¿Cuántas vidas se está cobrando nuestro Estado?

Increíble.... entonces llamé al 911, con la crisis un poco más superada, aunque con la presión por las nubes y con una lesión leve en mi piel producida por el cuchillo. Les conté mi historia, y cuando estaba en la parte del suicidio me dijo: "Pero nosotros atendemos otras cosas, no somos la línea de ayuda al suicida". Le contesté: Sí, ya sé... llamo al 911 porque se que graban todo y va a quedar registrado mi testimonio nada más.

Cerca de las 13 llegó un patrullero a la empresa para retirar mi cadáver seguramente, porque habían pasado ya varias horas. Desde mi teléfono celular marcaron el 911 y me hicieron hablar con una persona, que no sé si era una especialista realmente pero me comentó que trabaja en la parte de ayuda al suicida y que sí te comunicas desde el 911, cosa que no me advirtieron cuando llamé a las 7.30 de la mañana.

Esta persona me dijo que era algo común y que debía ser fuerte, que había tenido mucho valor por no haberme quitado la vida, ya que el suicida ve tan placenteramente la muerte que no le interesa dejar de hacerlo, etcétera, etcétera, etcétera; la crisis hacía horas había pasado.

Lo que pido a través de este correo a ustedes es que pongan en conocimiento público lo que pasa, y que permitan brindar mejor y más fácil la información a la gente que cuando la necesita no está, porque tenemos un ESTADO AUSENTE.